Blog

NUESTRO BLOG

Escribir es, muchas veces, el único modo de entender el curioso mundo que habitamos
¿QUERÉS RECIBIR NUESTROS ARTÍCULOS EN TU CORREO?
QUIERO

LEÉ NUESTROS ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Nostalgia de India

Me levanté en una Barcelona lluviosa y fría. Sola.

L. está en Croacia. Me vestí, comí un poco de fruta y en piloto automático encendí la computadora. Youtube. Ciclo de mantras indios agrupados bajo el título de “Morning Mantras”.

No sé como llegaron esos mantras a nosotros pero los adoptamos como propios, sobretodo mientras estábamos de viaje y teníamos toda nuestra vida circular y rutinaria. Si, nunca tuve más rutina que estando de viaje. Desayunar, escribir, mirar un mapa, decidir que hacíamos ese día.

Lo cierto es desde que nos vinimos a Barcelona (ya casi 9 meses) nunca había escuchado los mantras mañaneros.

Hoy sí. Y sin pensarlo ni planearlo. Y no puedo menos que sentir una enorme nostalgia de India.

El otro día alguien mencionó que habíamos vivido mucho tiempo en Asia. Le dijimos que no, que vivir lo que se dice vivir, no. Vivir en un lugar para mi es comprar en la misma verdulería, conocer al cajero del mercadito y tomar un té siempre en la misma taza. Pero en cierta parte, era verdad, vivimos en Asia. Pasamos más dos años recorriendo el continente asiático. De esos dos año, un año entero fue en India. Si, esa India sucia, caótica, desprolija, pobre pero que a mi (a nosotros) tanto nos gusta.

La primera vez que pisamos el país fue en abril del 2013. No sé porque fuimos a India. Nuestro plan inicial era viajar un año por Argentina. Pedir licencia en el trabajo y volver al poco tiempo. Lo cierto es que nunca volvimos. Tampoco nunca viajamos por Argentina. Un domingo de navidad sacamos el pasaje a India sin tener idea en qué nos metíamos.

Y así llegamos a India. Sin tener idea de en dónde nos metíamos, literal. Claro que al principio no fue fácil. Por su puesto, fue más que difícil adaptarse, al menos, para mi. Ludmila, chica del conurbano. Nunca había visto un mono colgado de un templo. Nunca había visto mujeres con sari y hombres con turbante. Apu de Los Simpson era mi único contacto con la cultura india. No comía picante, no me gustaban los olores y no me acostumbraba a esquivar vacas.

Lloré. Lloré dos días y pasé una semana enferma. Y me encantó. India me encantó. No sé qué, no sé cómo, no sé por qué. No soy yogui, no creo en Shiva ni en dioses azules con cabeza de animales. No creo en el río Ganges ni creo en las castas.

En realidad, si sé porque me gusta India. Porque, en realidad, me gusta como soy yo en India. Y eso que no me visto ni de Ravi Shankar ni mucho menos. Pero me gusta el no ser nadie. En India, fui centro de miradas pero nunca me importaron.

En India, pude pasarme una tarde entera sentada tomando un chai largo e infinito. En India escribía, pintaba, andaba en sandalias de goma y sólo tenia una remera que debería lavar todas las noches para volver a ponérmela limpia. En India soñé, soñamos, en escribir un libro.

India no nos fue indiferente. Y no puedo más que sentir cosquillas en la panza y que se me dibuje una sonrisa en la cara cada vez que nos pienso allá.

El año que pasamos en India no fue de corrido. Por visados, tuvimos que entrar y salir en cinco oportunidades. Las cinco veces que dejé India lo hice contenta de irme, porque India satura. Y las cinco veces, le pedí a Lucas que me haga acordar de mi cansancio y tedio cuando diga que quiera volver.

Pero no funciona. India me exprime la calma, me cachetea, me pega donde me duele, pero a la vez me abraza. India enseña, y hoy…. Una mañana de otoño en una Barcelona que quiere ser independiente, la nostalgia de India se me cuela en las manos. Debería estar escribiendo para terceros, cosa que pasa cuando vuelve al sistema. Pero el ciclo de “morning mantras” sigue sonando en Youtube y tengo muchas ganas de tomarme un chai.

También de retomar el Blog.

Roma, cuidad de todos

“Roma, La ciudad de la historia visible, donde el pasado de todo un hemisferio parece moverse en el cortejo fúnebre, con imágenes y trofeos ancestrales extraños reunidos desde lejos....”

George Elliot

Intentar escribir sobre una ciudad tan trillada como Roma no es una tarea fácil. Desde manuales de historia hasta guías de viajes exprés, parece estar todo dicho sobre esta ciudad. Pero esa no es la única dificultad a la hora de escribir. Además, de no saber qué decir ni cómo decirlo, tampoco sabría dónde ubicar el comienzo de este viaje.

El viaje a Italia empezó mucho antes de que la voz del comandate del avión anunciase que en 15 minutos aterrizaríamos en el aeropuerto de Fiumicino. Quizá comenzó en algún almuerzo de domingo en el conurbano bonaerense donde se hablaba de algún bisabuelo siciliano que nunca llegué a conocer, o quizá, cuando visitando el norte de Marruecos dimos con unas ruinas romanas en medio de mezquitas y bazares que temblaron con un terremoto hace más de doscientos años. Pero seguro que el viaje a Roma comenzó mucho antes.

De hecho, tardamos casi 30 años en colorear un parte del mapa que siempre había estado presente en nosotros. Casi 30 años para ponerle imágenes, caras, olores e impresiones a la capital de un país que está muy arraigado en nuestra cultura.

Volar a Roma, conocer Italia, visitar el Vaticano, la Plaza San Pedro, contemplar el Coliseo desde el monte Palatino… No, no era solamente un viaje a las raíces de nuestra historia de inmigrantes sino también un viaje a nuestra historia como humanidad. Es que sí, Roma fue la cuna de todo un universo simbólico. El punto de inicio, el origen, el sitio al que conducen todos los caminos.

Es difícil hablar de una ciudad así sin caer en lugares comunes. Roma no sólo es el escenario de películas, sea Fellini o de Woody Allen, sino también de libros, poemas, sueños y fantasías. Quizá, también alguna de las ciudad que Italo Calvino se inventó para entretener a Gengis Khan.

Uno construye muchas veces imágenes típicas de los lugares gracias a los libros, los cuentos de otros viajeros o de las películas. Y uno se imaginaba a Roma con sus callecitas estrechas con pizzerías con mesas en la calle y manteles cuadriculados. Y es verdad, es así pero también mucho más.

Roma son las bocinas en una esquina y el aperitivo a las 6 de la tarde. Un tano juntando las manos hacia el techo mientras exclama un “Salve Ragazzi”. Son las veredas rotas, las fuentes de agua fría que sólo los romanos saben usar, un balcón con plantas secas y un cura argentino celebrando una misa para 40.000 personas.

Roma es una estación de subte que convive con una columna de granito de no-sé-cuantos-siglos. Una remara de una loba amantando a Rómulo y Remo y un pobre tipo disfrazado de Gladiador cobrando 10 euros la foto.

Una pizza que tiene nada que ver con las de Guerrín. Un cartel que reza que en tal casa vivió un tal Greco y una Fontana Di Trevi blanca y resplandeciente plagada de gente. Pero sin Sophia Loren y con palitos de selfie.

Es la prosciutteria con amigos. Una cerveza Peroni y un negroni en la tabla de un bar que me recuerda Buenos Aires. Caminar por Trastevere, cruzar el río Tiber y contemplar el atardecer desde alguna de las colinas. Ver cúpulas, palomas, y a lo lejos, un coliseo entre andamios que sobrevive. A los terremotos, a tiranía de los hombres, a la historia y al paso de la memoria.

Roma es un canto a la nostalgia. Roma sobrevive. Se reinventa, y yo me siento en casa. Porque por más DNI español que tenga, los tanos tiene más que ver con uno que los catalanes. La puteada, el codazo, la sonrisa y el guiño del ojo.

Roma nos mostró todo lo que esperábamos encontrar. Si,  es cierto, eso es una trampa. Las expectativas muchas veces juegan en contra a la hora de visitar un lugar. Pero como era de esperar, Roma es la excepción. Es mucho más colorida, romántica y querendona de lo que nos imaginamos.

Roma es el origen. De occidente, del cristianismo, del idioma latino, de la bella Italia y de la unificación. Roma es, un poco, la ciudad de todos.

Y, quizá, por eso hablar de Roma es un lugar común. Por que todos, venimos de ahí.

Terzani me dijo

“El conocimiento no proviene de libros, incluso de aquellos sagrados, pero sí a partir de la experiencia. La mejor manera de entender la realidad es a través de los sentimientos, intuición y no a través del intelecto. El intelecto es limitado.”

Tiziano Terzani 

“Oiganme bien, porque, aunque he hablado de colisión cultural, intelectual, religiosa y no militar, ahora les digo: ¿guerra han querido? ¿guerra quieren? Por lo que me concierne, que guerra sea. Hasta el último aliento.”

Oriana Fellaci

Debo empezar el relato con una confesión. Se supone que debía escribir sobre Italia, su gente, sus lugares, mis impresiones, pero no pude. Un ejercicio habitual que me gusta practicar (y se que no soy el único) es leer autores relacionados con el destino que voy a visitar. Es un proceso que empieza antes de comenzar el viaje, continúa durante el mismo y sigue después, a la vuelta. Así fue como llegué a estas cartas, a estas declaraciones de ideas de dos italianos que fueron contemporáneos entre sí. Ambos viajeros y ambos buenos escritores. Tiziano Terzani y Oriana Fallaci tuvieron demasiadas coincidencias. Ambos nacieron en Florencia, se dedicaron al periodismo y a viajar, y gracias a eso se conocieron personalmente en al guerra de Vietnam.

Con varios libros en el haber el destino los volvió a cruzar 30 años más tarde. Luego del famoso atentado del 11 de septiembre de 2001. En aquel entonces ambos padecían cáncer. Oriana vivía y recibía el tratamiento en Nueva York, en cambio Tiziano alternaba sus meses entre las montañas del Himalaya en India y su Italia natal.

Y estas vidas que parecen estar tan ligadas y cruzadas reaccionaron de una forma muy distinta al atentado. Oriana soltó toda su ira contra el mundo islámico en una serie de artículos que luego serían publicados en el libro “La rabia y el orgullo”.

Tiziano le contestó con una serie de artículos que también serían el punto de partida de un libro “Cartas contra la guerra”.

Oriana escribe su bronca desde Nueva York, Tiziano le contesta desde Kabul tratando de correrse del discurso político hegemónico y buscando ponerse en el lugar de los habitantes de la Afganistán. Sin dudas dos posiciones bien marcadas que ayudan a entender el conflicto y las razones por las cuales el mundo toma el rumbo que hoy 16 años después seguimos padeciendo.

¿Tan difícil es “El encuentro con el otro”? ¿Tanto nos cuesta entender en nuestra propia piel las miserias y penurias que tienen miles de hombres en el mundo? ¿Tan desconectados estamos los unos de los otros?

En aquel primer viaje por India en 2013 tenía la ingenuidad de pensar que el viaje cambia a las personas. Tardé en darme cuenta que no todos se toman el tiempo necesario para empatizar con los otros. Que las burbujas que se crean se las cargan en la mochila y que no importa donde vayan siempre van a tener su mundo propio para aislarse de ese otro, el que no les gusta o no quieren ver.

Por eso me llama la atención las cartas de Oriana, que vio y describió el mundo como pocas, pero que en los últimos años se volvió agría en su forma de escribir, con conclusiones como “De Afganistán a Sudán, de Indonesia a Pakistán, de Malasia a Irán, de Egipto a Irak, de Argelia a Senegal, de Siria a Kenia, de Libia al Chad, del Líbano a Marruecos, de Palestina al Yemen, de Arabia Saudita a Somalía, el odio por Occidente crece a ojos vista. Se agiganta como un fuego alimentado por el viento. Y los secuaces del fundamentalismo islámico se multiplican”.

En cambio, por eso rescato a Tiziano, que afrontó su enfermedad meditando en el medio del Himalaya. Y luego de visitar un hospital en Kabul, y llevar algunos regalos a los chicos un hombre herido lo increpa “Primero vienes a bombardearnos y luego a traernos bizcochos. Qué vergüenza”. Y Tiziano reflexiona: “No sé qué hacer. Busco en mi interior algunas justificaciones, algunas palabras que decir. Luego pienso en los soldados franceses, alemanes e italianos que pronto se unirán a esta guerra y me doy cuenta de que, al final de una vida en la que siempre he visto heridos y muertos causados por otros, aún tendré que ver, en este hospital o en otra parte, a las víctimas de mis bombas, de mis balas. y me avergüenzo de verdad”.

Dos maneras distintas de abordar el mismo problema. Y tal vez, el entorno en que uno se encuentre tiene que ver porque es cierto que estar en un rascacielos, rodeado de otros rascacielos, llenos de gente viviendo en pequeñas latas lo lleva a uno a sentirte sólo. El contacto con la naturaleza nos puede enseñar a valorar lo importante y a entender, que la paz primero tiene que estar adentro nuestro y que como alguna vez dijo Ghandi, al odio no se lo vence con más odio, sino con amor.

Dos cartas que valen la pena leer y confrontarlas, y, por más que pasen los años no pierden vigencia.

La poesía que la tecnología nos ha robado

“Deja tu casa. Ve solo. Viaja ligero. Lleva un mapa. Ve por tierra. Cruza a pie la frontera. Escribe un diario. Lee una novela sin relación con el lugar en el que estés. Evita usar el móvil. Haz algún amigo”.

Paul Theroux.

Recuerdo hace diez años uno de mis primeros grandes viajes, a Bolivia. Me parecía épico lanzarme en aquel entonces a ese totalmente desconocido país para mi. En realidad, todo me parecía épico en aquel entonces. Fuí con dos amigos y muy poca plata; coincidíamos con la primera asunción del presidente Evo Morales. En ese viaje de un mes alternaba alojamientos entre hostels y carpa. Las estaciones de tren o colectivos, bares o plazas eran los sitios ideales para conocer otros viajeros. Desde el día dos del viaje, nuestro grupo de tres se amplió. Amigos que hicimos en la ruta se unían a nuestro viaje, luego se separaban y más tarde los volvíamos a encontrar. Todo se debatía en una sobremesa y la gente de alrededor se unía a la charla. Es cómo si la gente estuviese concentrada en aquí y ahora. “El sábado que viene a las 19:00 horas nos volvemos a encontrar en Plaza Murillo” y funcionaba.

Aquel que tuvo la oportunidad de viajar hace 10 años puede notar el gran cambio que produjo la tecnología en los viajes. Cada persona genera su propio mundo con su móvil, tablet o computadora. Cada vez hay más auriculares y gente que come leyendo su muro de Facebook. Es verdad que en algún punto las redes sociales nos permiten estar más conectados, uno puede enterarse al instante del nacimiento de un sobrino o saludar a un amigo por el cumpleaños, pero también es verdad que se pierden el foco del lugar en el que estamos.

La tecnología incorporó grandes ventajas a los viajes, mapas, referencias y la posibilidad de comprar pasajes online. Pero es muy delgada la línea de no sobrepasar ese límite y terminar creyendo que todo se resume a unas pantallas de algunas pulgadas. El desafío es controlar ese impulso de verificar las notificaciones y dar lugar a las otras relaciones sociales, en carne y hueso. Estar presente aquí y ahora.

Hace un tiempo tuve la suerte de poder recorrer el Desierto de Gobi por poco más de una semana. Lejos de una ducha, un baño occidental o una conexión a internet. Lo viví de alguna forma como un proceso de desintoxicación colectiva, con la gente que me acompañaba ya no mirábamos una pantalla, sino atardeceres, paisajes y a nosotros mismos. Sin lugar a dudas, ese viaje, con conexión a internet no hubiese sido el mismo. Cuando se acaban las palabras nos dimos cuenta que el silencio en la vastedad del desierto no incomoda y que hay veces que une mucho más contemplar el mismo punto del horizonte que hablar banalidades. Y como ese se me ocurren varios momentos más en nuestros viajes, como el Pamir, travesías en barco, campamentos rodeados de hippies o pueblos en India que no aparecen en los mapas. A veces por decisión propia y otras tantas por cuestiones que no manejamos. Pero siempre volvemos a la misma conclusión. Es lindo desconectarse.

Recuerdo también aquella vez en Agra que salimos a caminar buscando un lugar para comer. El calor era insoportable y esa mañana nos habíamos levantando antes del alba para visitar el famoso Taj Mahal. Inesperadamente nos cruzamos un desfile de personas con música y un hombre montado en un caballo. Los seguimos con más curiosidad que otra cosa. Se detienen en un portón y poco a poco van entrando. Como veníamos caminando con ellos nos invitan a entrar. Era una boda, se realizaba en el parque de una casa donde estaban dispuestas mesas y sillas para los invitados. Nosotros dos estábamos ahí, sucios, desprolijos pero contentos. Sin esperarlo, sin planearlo nos invitaron a una boda hindú. Beatriz Sarlo no es para nada una de mis escritoras favoritas, pero cada tanto escribe algo interesante. En su libro viajes dice “Se viaja buscando esa intensidad de la experiencia, algo que asalta de modo inesperado y original, fuera de programa y, por lo tanto, imposible de ser integrado en una serie”. Los mejores viajes incluyen saltos fuera del programa, y por suerte esos saltos todavía no se pueden encontrar en internet o bajar desde una aplicación.

Que cada uno viaje como quiere, que cada uno ponga sus prioridades. Está el viajero que cruza la frontera y se detiene en un negocio de telefonía a comprar un chip de ese país para estar conectado y está, también, el viajero que se dejó el teléfono en su casa porque no le interesa saber nada. Imposible juzgar los modos de viajar, pero si quedara algún nostálgico como yo en alguna ruta del mundo le daría un solo consejo. Que dejemos la tecnología de lado, que no dejemos morir la épica, como la de aquellos viajes eternos que nos maravillaban, y que recuperemos un poco la poesía que el mundo parece perder.

Montserrat, Monasterio y montañas

Montserrat es uno de los nombres de mujer más típico de Cataluña. Sería como Marta en España, Li en China o Muhammad en el mundo árabe.

También es el nombre de una virgen. La virgen de Montserrat es la patrona de Cataluña y su historia tiene mucho que ver con este lugar. Un sitio donde naturaleza y espiritualidad coinciden de una manera armoniosa, con grandes vistas y escenarios a tan solo una hora de Barcelona. Una excursión muy recomendada para quienes visiten la ciudad.

MONSERRAT: MACIZO Y MONASTERIO

Montserrat es, también, el nombre de esta peculiar formación rocosa. La más alta e importante en Cataluña. En catalán, Montserrat significa monte- serrado. Curiosamente, esa es la forma de la montaña.

El Macizo de Montserrat se ve desde el aeropuerto. Es que sólo está a 30 kilómetros de Barcelona. Acá nomás para nosotros, a medio mundo de distancia para los locales. Es que sí, para quienes venimos de países extensos acá las distancias son cortas.

Montserrat ya se ve desde lo lejos. Es más, cualquier tren de cercanías pone en evidencia la montaña más alta de la región. Y desde Montserrat ya se ven los Pirineos. Pero claro, también se ve el mar.

La morfología de Montserrat es única y hace muy buena referencia a su nombre. Se trata, precisamente, de un enorme macizo que sobresale del paisaje. De lejos, parece una piedra fracturada. De cerca: dedos, salchichas gordas o restos de un castillo de arena que se fue venciendo con la fuerza de las olas. También, tiene algo de Gaudí. O mejor dicho, la Sagrada Familia tiene mucho de Montserrat en su diseño.

Los alrededores de Montserrat también valen la pena. Hay números caminos y rutas de senderismo, incluso refugios de montaña donde pasar la noche en caso de hacer recorridos largos.

Pero la aclamada de Montserrat no es solo natural. El macizo tiene mucha carga religiosa y espiritual; y de hecho, es uno de los sitios de peregrinajes más importante de España. Es más, desde aquí comienza uno de los caminos rumbo a Santiago de Compostela.

Según cuenta los más viejos, fue por el año 800 que semana a semana la montaña se iluminaba. Primero fueron pastores a ver de que se trataba, luego parte del cuerpo eclesial. Nunca encontraban nada pero siempre se veía una luz en la montaña. Un día, un obispo encontró una imagen de la virgen en una de las cuevas de la montaña. Intento quitarla pero no puedo. Consideraron entonces que en ese sitio debía construir una ermita. Con el paso de los siglos, la ermita devino en Iglesia, Basílica y, actualmente, en un Monasterio Benedictino.

De las primeras ermitas e iglesias solo quedan restos. Hoy, se ven reconstrucciones y construcciones modernas. Las construcciones originales no resistieron ni el paso del tiempo ni de las tropas napoleónicas ni de la guerra civil española. A pesar de réplicas, vale mucho la pena recorrer todos los rincones del monasterio y de la basílica.

La Virgen de Montserrat o La Moreneta como le dicen, también se puede ver. Aunque haya que hacer filas y colas. Así y todo, es la imagen más contemplada de todo Cataluña.

¿CÓMO VISITAR MONSERRAT?

Montserrat se encuentra a unos 30 kilómetros de Barcelona. Se puede acceder en tren o coche de alquiler. Desde el pueblo de Montserrat hay que tomar el funicular o el tren cremallera o, simplemente, caminar para ascender al Monasterio Benedictino.

Nosotros optamos por subir caminando. Hay varios caminos (algunos más directos y con más pendiente y otros que van uniendo ermitas y puntos panorámicos). Depende mucho de las ganas e intereses de cada uno.

NUESTRA EXPERIENCIA

Durante nuestro ascenso (habrán sido unas dos horas por un camino muy señalizado), nos encontramos con varias familias y grupos de amigos que habían comenzando su peregrinaje la noche anterior en las afueras de Barcelona. Incluso, con un niño de unos 12 años que se quejaba de que sus padres habían tomado una decisión “inhumana” (dicho por él). El niño llevaba caminando de las 2 AM.

El camino de montaña comienza a ser una ruta pavimentada a medida que uno se acerca el monasterio. Allí coincide la estación de funicular, la cremallera y el acceso vehicular. También, las tiendas de suvenires, los vendedores de agua y el baño publico.

El recinto del monasterio y la iglesia también están acá. Son construcciones enormes que impresionan a cualquiera.

Pero el centro de atención se los lleva la naturaleza. A pocos metros, los picos más altos de Montserrat corta como un serrucho el celeste del cielo. Desde el monasterio salen nuevos caminos, funiculares y rutas de senderismo para seguir explorando el macizo. Vale la pena esquivar las hordas de turismo asiático y caminar un poco por la naturaleza. Desde los miradores, además de contemplar el monasterio en su esplendor también se puede divisar Barcelona y varios de los pueblos y ciudades cercanas.

Odesa y las 15 naciones soviéticas

No sé de donde salió la insólita idea de recorrer las quince ex – naciones soviéticas. Se ve que era el motor (¿la excusa?) para comenzar un nuevo viaje. Un año por Asia no había sido suficiente y necesitábamos volver a la ruta. A encontrarnos con nosotros mismos en carreteras de polvo y habitaciones de extraños.

Empezamos en Lituania y terminamos en Ucrania” me decía Lucas, una tarde de primavera en Buenos Aires, mientras señalaba un mapa repleto de polvo. Un mapa único en su especie. Un mapa de National Geographic impreso en 1987 que me había encontrado en la biblioteca del barrio. Ahí, en aquel mapa, la URSS aún existía. Con un intenso color naranja esa inmensa porción del planeta que ocupaba un 25% del mapa era nuestro próximo destino. Desde el brillo de la pantalla de mi celular, Google Maps me devolvía el mismo mapa pero con 15 nuevos países. Muchos de ellos, nunca los había escuchado nombrar (¿Kazajistán, Azerbaiyán, Moldavia?). Pero ese era nuestro próximo viaje y Ucrania sería la última nación soviética que visitaríamos. No sabíamos cuándo ni cómo. Posiblemente, nos imaginábamos, llegaríamos a los 8 meses de comenzar el viaje, a dedo, con el idioma ruso ya aprendido y con los 14 países restantes ya sellados en el pasaporte.

***

La azafata era alta. Muy rubia, muy blanca, muy alta. Tacos, minifalda y una capa muy gruesa de maquillaje que hacia sobresalir aún más sus ojos celeste. Con un inglés mezclado con ruso nos informa que estamos llegando y nos pregunta si tenemos visa. El avión aterriza y el frío se empieza a sentir con solo mirar por la ventanilla.

Habíamos subido al avión tres horas antes, en Praga. Era nuestra segunda vez en aquella ciudad que sacando su pasado comunista poco tenía que ver con nuestro viaje soviético. Como suele pasar, el viaje planeado nunca coincide con el viaje real.

No había muchos turistas en el vuelo y éramos los únicos que no teníamos el ruso como lengua materna. Tampoco habíamos aprendido a hablarlo salvo algunas frases de supervivencia.

El aeropuerto de Odesa es minúsculo. El avión quedó estacionado a unos 800 metros del edificio central. Era la único avión que había en el aeropuerto. Una pequeña combi recogió a los pasajeros y nos lleva al único edificio que se veía a la redonda. No hay cinta que gire con el equipaje, tampoco perros adictos a las drogas ni puestos de información turística. Un taxista nos llevó al hostel. El tachero resultó ser el tío de la recepcionista y el aeropuerto no estaba a más de 2 kilómetros de la ciudad. Daba la impresión de ser un pueblo perdido en el mapa.

Era de noche. Lloviznaba. Las calles estaban vacías y el poco movimiento que se veía en Odesa poco tenía que ver con las luces de Europa que horas atrás habíamos dejado en Praga.

***

Odesa es una de las ciudades más importantes de Ucrania. Su ubicación estratégica, cerca de Rusia y a orillas del Mar Negro, tiene mucho que ver con su reputación y con los estragos de la historia.

Durante décadas Odesa constituyó uno de los principales puertos comerciales de los zares. Anexada al imperio ruso, Odesa fue sede del imperio y una de las ciudades más ricas de Europa. Teatros, puertos, avenidas, peatonales, balnearios, bibliotecas, universidades… Odesa era una ciudad modelo y el centro de intercambio entre Europa y Asia. Tal es así que hasta el propio Alejandro Pushkin decidió mover su residencia a la ciudad. Dicen que desde aquí escribió las obras mas importantes de su obra.

Pero no todo fue color de rosa. De la pomposidad zarista, Odesa pasó a ser un campo de batalla. A principio de 1900 y con todas las ideas soviéticas en efervescencia, la ciudad sufrió una increíble revolución obrera. Allí comenzó el declive de la ciudad. El clásico del cine “El acorazado Potiomkin” da cuenta de este punto de inflexión en la historia. Las famosas escaleras son de los pocos elementos que conectan a la actual Odesa con su pasado.

Y luego, los soviéticos. Ucrania ocupo un lugar crucial en el campo de juego de la URSS pero esa es otra historia

***

Pero ahí estábamos nosotros. Intentando encontrarle el encanto a una ciudad que se esforzaba en hacerse notar. Una ciudad fría, repleta de clubs nocturnos y de edificios zaristas que buscaban no perder su pasado imperial.

Una ciudad donde solo se podía caminar. Del punto A al punto B, y luego al C. Intentando unir en el mapa distintos puntos de una ciudad que intenta posicionarse turísticamente; de un país que intenta posicionarse descreyendo de su pasado soviético y de su ligazón con los rusos.

Sí, la ciudad es linda, no vamos a negarlo. La opera de Odesa es imponente y las escaleras de Potiomkim ponen la piel de gallina. Pero eso, nada más. Quizá es una percepción teñida por el clima. Con lluvia y agua nieve no se aprecia una ciudad, sobre todo cuando todas las postales de la misma son de personas en traje de baño nadando a orillas del Mar Negro

***

Ucrania daba la sensación de haberse quedado en el pasado. Quizá como el mapa que con polvo que aún data de 1987.

Nosotros, ahora, estamos en Barcelona. De los quince países soviéticos solo pudimos visitar 13. Así todo, el exótico mapa de National Geographic está colgado en nuestro living. Recordándonos que un día visitamos Odesa, un puntito minúsculo dentro de ese gigante país pintado de naranja intenso.

¡Viajá con nosotros en el Tren Transiberiano!

VIAJEMOS JUNTOS EN EL TREN TRANSIBERIANO

¿Quién no soñó alguna vez con viajar por las legendarias vías del tren transiberiano? Si sos uno de ellos, este puede ser tu gran momento. Mezclando los años de trabajo de la agencia Trans-Siberiano y nuestros tres meses de viaje por Rusia, uno por Mongolia, más dos meses por China te proponemos un viaje diferente. Un viaje épico, inolvidable y ajustado a tu medida.

Comenzando el 28 de agosto en San Petersburgo y terminando tres semanas después en Beijing. 

RUTA TRANSIBERIANA EN TREN DESDE SAN PETERSBURGO A BEIJING, ATRAVESANDO MONGOLIA.
El viaje de 21 días nos llevará desde San Petersburgo hasta Beijing. Cruzando 6 husos horarios, 3 países increibles y 2 continentes. Serán más de 8.000 kilómetros a bordo del tren más largo y mítico del mundo.

Te proponemos recorrer una porción enorme del mapa, marcada por la historia, la cultura y la diversidad de paisajes. Te invitamos a conocer con nosotros una región remota, épica y poco conocida pero de una manera confortable, segura y divertida. Te proponemos un viaje interesantísimo que comienza en la Rusia zarista y europea, para luego atravesar la inclemente soledad de Siberia, el salvajismo de Mongolia, la cultura milenaria china para terminar el viaje contemplando el mundo desde lo alto de la Gran Muralla.

Nuestro viaje épico y cultural comienza el 28 de agosto en San Petersburgo. Serán 21 días en donde  viajaremos en tren, surcaremos Rusia, su historia y sus iglesias ortodoxas.  Aquí, en Rusia, nos meteremos de lleno en la historia de los zares y de los soviéticos. Cruzando los Montes Urales y pondremos los pies en el continente asiático. Nos adentraremos en Siberia y en el  Lago Baikal, el lago con mayor cantidad de agua dulce.

Luego, cruzaremos a Mongolia. Visitaremos grandes desiertos y paisajes desoladores. Viviremos con familias nómadas y evocaremos las hazañas epicas de Marcos Polo con Gengis Kan. Luego, Beijing. Recorreremos la gran China de Mao y nos adentraremos en una de las culturas más milenarias e interesantes del mundo. Conoceremos la Ciudad Prohibida comeremos con palitos y terminaremos el viaje visitando la Gran Muralla China.

El viaje tiene un enfoque cultural. Tratando siempre de adentrarnos un poco más en la historia e idiosincrasia de tres países que de una forma u otra marcaron el destino del resto del mundo.

Tres países completamente distintos, con sus propios idiomas, costumbres y leyes. Tres paises que por tres semanas serán nuestros.


¿POR QUÉ VIAJAR CON NOSOTROS?

La sola posibilidad de hacer miles de kilómetros arriba de un tren, cambiando de paisaje, de país y de continente a más de uno le atrae. A nosotros simplemente nos fascina. Este viaje en tren en sí es una de las pocas experiencias épicas que aún se pueden vivenciar arriba de un medio de transporte público. Tal es así que famosos viajeros hicieron varias veces esta ruta transiberiana. Nuestros favoritos: Theroux, Neruda, Kapuscinski o Terzani.

Nosotros pasamos varias horas arriba de ese tren hace ya casi dos años (cómo pasa el tiempo che!) y ahora es tiempo de volver pero con una nueva propuesta.

Dejaremos de viajar solos para comenzar a hacerlo con ustedes. Para volver a maravillarnos y descubrir juntos esta antológica región del mapa.

Serán tres semanas de viaje. Pero un viaje relajado, ajustado a nuestros gustos, presupuestos y expectativas. Donde la agencia de viajes Trans-Siberiano se encargará de los detalles y nosotros (junto a ustedes) simplemente nos dispondremos a descubrir un mundo completamente nuevo desde la ventanilla de nuestro camarote.

Será un viaje con mucha independencia donde si bien es cierto que hay un itinerario definido por ciudades, cada viajero puede elegir qué ver y cómo recorrer cada ciudad. Tenemos en mente un estilo de viaje sencillo, sin grandes lujos. Donde nuestro mayor objetivo será aprender y adentrarnos en la cultura de cada país que visitemos. Donde priorizamos las experiencias y el intercambio cultural. Un viaje muy acorde a nuestra forma de viajar y conocer el mundo.


¿QUÉ INCLUYE?

BILLETES DE TREN

Desde San Petersburgo hasta Beijing viajaremos en tren. Alternando entre segunda y tercera clase, que es donde se descubre la verdadera logica de cada país.

ALOJAMIENTO

Nos alojaremos en hostels, guest-house y gers, los auténticos campamentos nómadas. Donde podremos descansar y procesar todo lo vivido.

EXCURSIONES

Incluye excursiones como la Gran Muralla China, el Parque Nacional Terelj (dormir en un Ger) y también visitar el gigantesco Lago Baikal.

IMPORTANTE

Fiel a nuestro estilo de viaje (y de vida), el viaje es sencillo. No incluye grandes lujos ni grandes gastos. El objetivo es mezclarnos lo más posible con la cultura local, disfrutando y viviendo cada uno de los tres países visitados de una manera original y con una perspectiva cultural e histórica.

Durante los 21 de viaje todos los gastos de alojamiento, transporte, traslados y excursiones estarán cubiertos. La tarifa del viaje no incluye áreos hasta San Petersburgo y desde Beijing. Tampoco gastos de comida, seguro médico y/o visados.

VISADOS

Tanto China como Mongolia requieren la tramitación de un visado previo. Rusia también pero solo para viajeros con pasaporte europeo. Pasajeros con pasaporte latinoamericano no necesitan visa para Rusia.

Todas las cartas de invitación y procedimientos para aplicar a los respectivos visados serán facilitados por la agencia de viajes Trans-Siberiano.

ITINERARIO


Día 1: San petersburgo (28/08/17)

¡Bienvenidos a Rusia!

Llegada a San Petersburgo y encuentro del grupo en el hostel. Charla de bienvenida a las 18 hs más noche libre en la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida

día 2: san petersburgo

En la mañana visita guiada al Museo Hermitage (opcional). El Hermitage está en la antigua residencia de los Emperadores Rusos (llamado también Palacio de Invierno). Miles de piezas de arte y cientos de habitaciones hacen de la antigua residencia de los zares una parada obligada. Durante la visita pueden ver obras maestras increíbles: Leonardo Da Vinci, Tiziano, Rembrandt, Rafael y muchos más sin mencionar las salas mismas del Palacio adoradas de mosaica, piedras semi-preciosas y con vistas al Rio Neva.

Tarde libre para recorrer la ciudad a su gusto. San Petersburgo es una de las ciudades más preciosas de Europa con sus catedrales, avenidas, museos, galerías, palacios, puentes – cada uno encontrará algo especial.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

día 3: San petersburgo + tren nocturno a moscú

Día libre. Si tiempo permite, se puede visitar el Palacio de Verano (Peterhoff) de los emperadores rusos con sus maravillosos parques, fuentes y arquitectura zarista para sentirse como un rey por un día.

Luego, traslado a estación de trenes.

Tren nocturno a Moscú.

dia 4: moscú

Traslado al hostal desde estación de trenes.

Día libre. Se pueden recorrer los lugares famosos de Moscú: Plaza Roja, Museo de la Historia, Bunker de la Guerra Fría, Catedral de Cristo Salvador, Museo de Bellas Artes entre otros.

Alojamiento en hostel, habitación compartida

dia 5: moscú

Día libre para conocer la capital Rusa. Comenzamos el día en la Plaza Roja, la cual está rodeada de bellos edificios y los muros del Kremlin, sus adoquines hacen recordar los pesados pasos de Iván el Terrible.

Por cierto, se llama Plaza Roja porque significa hermosa en la antigua lengua rusa. Curiosamente, el nombre no tiene relación alguna con el comunismo que gobernó al país desde 1917 hasta 1991.

En la tarde se podrá asistir a conciertos de música o al famoso Circo de Moscú. El programa cultural de esta ciudad es abundante!

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

dia 6: moscú + Tren Transiberiano a Ekaterimburgo

Día libre hasta el horario del tren.

Traslado a estación de trenes.

Tren nocturno a Ekaterimburgo.

dia 7: Ekaterimburgo

Desde el tren cruzaremos los míticos Montes Urales, la histórica frontera era Europa y Asia. Tenemos un nuevo huso horario, el primero de los muchos que atravesaremos.

Ya con un pie en el continente asiático tendremos el día libre para recorrer la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

dia 8: Ekaterimburgo

Día libre en la capital de Urales. La ciudad de Ekaterimburgo fue fundada en la época de Pedro el Grande y lleva el nombre de su segunda esposa, Catalina. Esta ciudad entró tristemente en la historia como el lugar donde fueron asesinados el último zar ruso Nicolás y su familia.

Ekaterimburgo está ubicado justo en la frontera entre dos plataformas continentales – de Europa y Asia. A pocos kilómetros de la ciudad, se puede visitar un monumento dedicado a esta frontera continental.

Por la noche, Traslado a estación de trenes con dirección Irkutsk.

dia 9-10: Tren Transiberiano

Comenzamos a adentrarnos en dirección a Siberia.

Será desde el tren desde donde podrás experimentar la belleza del paisaje, conocer nuevas personas y visitar el vagón comedor, que es el centro de la vida social en el tren Transiberiano.

Serán unos 3.500 kilómetros hasta nuestra siguiente parada: Irkutsk.
Sí, estos días cruzamos gran parte de Rusia (y de Siberia).

dia 11: Irkutsk

Llegada a Irkutsk y traslado al hostal.

Día libre en la ciudad llamada “París de Siberia” por su bella arquitectura del siglo XIX. También famosas casas siberianas, conocidas por la arquitectura de madera.

Una ciudad para perderse caminando.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

dia 12: Lago Baikal

Traslado a Listvyanka, pueblo ubicado en la orilla del Lago Baikal

Día libre en Listvyanka donde se puede visitar al museo del Lago Baikal, Mirador e Iglesia de San Nicolás entre otros atractivos.

Alojamiento en challet de madera, habitación con desayuno.

Día 13: Regreso a Irkutsk y tren a Mongolia

Luego del desayuno, nos despedimos del mayor lago de agua dulce para volver a la ciudad de Irkutsk.

Día libre hasta el horario de tren. Próximo destino: Mongolia

Día 14: Tren Transmongoliano

Primer cruce fronterizo del viaje: Bienvenidos a Mongolia, tierra de nómadas y caballos salvajes.

Luego de cumplir con todos los requerimientos fronterizos seguiremos viaje rumbo a Ulan Bator, capital de Mongolia.

Día 15: Ulan Bator

Día libre en esta agitada ciudad que aún es fiel al espíritu nómada de sus habitantes. Se puede visitar a la Plaza Sukhbaatar, Museo de Historia Natural, Memorial Zaisan y al Monasterio Gandaan-Hiid.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 16: Parque Nacional Terelj

Luego del desayuno tenemos traslado al Parque Nacional con guía y chofer.

Visitaremos uno de los lugares más bellos de Mongolia: el Parque Nacional de Terelj y las hermosas formaciones rocosas.

Almuerzo y cena incluidos. Alojamiento en  una autentica Yurta (ger-tienda nómada con baños compartidos)

Día 17: Ulan Bator

Traslado de regreso a Ulan Bator más día libre para seguir conociendo la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

Día 18: Tren Transmongoliano - Dirección Beijing

Traslado a estación de trenes. Nos subiremos al ferrocarril Trans-Mongoliano, la rama que cruza el desierto de Gobi.

Gobi es un desierto diferente, está cubierto de corta hierba, la que ha permitido a los nómadas mongoles vivir aquí durante siglos junto a sus animales. En la noche alcanzaremos la frontera con China. Aquí esperaremos unas horas a que las ruedas del tren sean cambiadas, ya que el ancho de los rieles es distinto. Toda una experiencia, pues es algo que no se ve todos los días.

Bienvenidos a China!

Día 19: Llegada a Beijing

Traslado al hostal más resto del día libre para conocer la ciudad.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 20: Beijing

Por la mañana visita en coche a la Gran Muralla China, sección Mutyanyu con guía y transporte.

Tarde libre. Aprovecharemos el día para visitar algunos de los lugares famosos de Beijing: Palacio de Verano, Ciudad Prohibida, Templo de Lama.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 21: Beijing (18/09)- fin del viaje

Es el último día del viaje. Cada pasajero dispondrá del día según sus vuelos, horarios o planes personales.

Si el pasajero lo requiere, puede optar por el servicio de traslado al aeropuerto.

Cada pasajero es libre de extender su días en Beijing o de continuar viaje por otras ciudades chinas.

Si llegaste a esta parte del texto es porque seguramente te interesa. Contactate con nosotros para obtener más información, costos, itinerario detallado y poder preguntar cualquier duda que surja.

¿Te interesa? Escribinos
Viena: Guía completa para recorrer la ciudad

Viena, capital de Austria, de la música y del legendario Imperio Astro-Húngaro es una de las ciudades imperiales de Europa.

Ubicada sobre el río Danubio, Viena conserva todo el esplendor de sus años dorados.

Palacios, jardines, museos, música, cúpulas y mucha mucha cultura son sólo algunos de los detalles de la ciudad que Sissi inmortalizó.

Viena es una joya arquitectónica y cultural que vale la pena visitar. ¡Una ciudad increíble para los amantes de la historia! Eso sí, también una de las capitales más caras de Europa.

ACERCA DE VIENA

Viena es una ciudad con historia y una de las capitales más emblemática de Europa. Su legado no es sólo arquitectónico, sino también musical y filosófico. Es más, casi todas las personalidades más emblemáticas de la historia europea estuvieron conectadas con Viena.

Viena siempre fue una ciudad cosmopolita y un punto de anclaje entre el occidente y oriente de Europa. Tuvo un pasado celta, magyar e incluso otomano. Pero la ciudad cobra protagonismo en el S. XVIII con los Habsburgo y el comienzo del imperio austriaco.

Viena alcanzó su máximo esplendor cuando logró consolidar el Imperio astro-húngaro. De allí devienen todos los palacios, jardines y edificios idílicos que le dan a Viena su aire imperial. De Sissi Emperatriz queda todo el aire romántico que se palpa en las calles adoquinadas y en los pintorescos carruajes.

¿CUÁNDO IR A VIENA?

El mejor momento es entre los meses de abril y octubre. Es decir: verano, cuando hace más calor. Los inviernos suelen ser secos y ventosos, los días muy cortos y las temperaturas muy bajas, incluso el río Danubio puede congelarse.

Siendo puntuales, la recomendación es ir en el mes de mayo donde el clima es ideal y no hay tanto turismo porque aún no empezaron las vacaciones del colegio.

¿QUÉ VER EN VIENA?

Simplemente caminar por las calles de Viena y visitar sus parques, de un lado para otro, es una gran actividad. Pero también les dejamos algunos otros lugares que pueden visitar:

Catedral de San Esteban (Stephansdom)

La Catedral de San Esteban está ubicada en el centro neurálgico de Viena. Si algo llama la atención de la catedral es tu colorido tejado y sus torres en punta, cúpulas y campanario.

Es posible subir a las torres y desde ahí se obtiene una de las mejores vistas de la ciudad de Viena.

Ópera de Viena

Es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y una de las operas más reconocidas a nivel internacional. Allí tocaron y compusieron los artistas más importantes de la música clásica.

Tanto por fuera como el interior de la Ópera impresiona hasta al viajero más experimentado.

Vale la pena realizar la visita guiada por los distintos salones del teatro y recomendamos muchísimo comprar entradas para ver un espectáculo en vivo. Las entradas más económicas rondan los 4 euros.

Avenida Ringstrasse

Es la avenida más emblemática y donde se encuentra la mayoría de los comercios y edificios importantes de Viena. Su forma de anillo conecta toda la ciudad.

Recomendamos mucho caminar algún tramo y prestar atención a los semáforos.

Palacio de Schönbrunn

Este palacio data del S. XVII y fue la residencia de verano de la familia Habsburgo. También, la estancia favorita de Sissi en Viena.

El palacio está rodeado de parques, laberintos, piscinas y glorietas muy imponentes. Vale la pena recorrerlo por dentro y realizar algún pequeño picnic en sus jardines.

Palacio Belvedere

Este palacio también funciono residencia de verano pero del Príncipe Eugenio de Saboya. El palacio también está rodeado de jardines y tiene una imponente fuente en la entrada principal. Hoy el Palacio Belvedere es un museo y funciona como centro de exposiciones.

Palacio Hofburg

Durante más de 600 años el Palacio Hofburg funcionó como residencia imperial de los Habsburgo. Dentro del palacio se encuentra el Museo oficial de Sissi. Es uno de los sitios más visitados de Viena.

Albertina

Se trata de uno de los museos más increíbles que hayamos visitado y se encuentra en el corazón de Viena. Alberga una de las colecciones de arte más extensa e importante a nivel mundial.

Parque de atracciones Prater

Prater es un ícono de Viena y de Europa. Nada más y nada menos porque es el primer parque de diversiones de Europa. Y eso se ve, es un parque que conserva toda la maquinaria y arquitectura clásica vienesa.

La vuelta al mundo de Prater es mítica y desde allí se obtienen las mejores vistas de la ciudad y del río Danubio.

Stadtpark

Stadtpark es el parque urbano más importante de Viena. Además de fuentes, jardines y mucho verde aquí se encuentra la estatua de Mozart ¡Uno de los iconos más importantes de la ciudad!

Escuela Española de Equitación

Es uno de los emblemas de la ciudad y se encuentra en los anexos de Hofburg. Además de recorrer las instalación, se puede ver las sesiones de entrenamiento con los caballos e, incluso, espectáculos abiertos al público.

Casa Museo Sigmund Freud

Ubicada en la calle Bergasse 19, se puede visitar la antigua casa y consultorio del Freud, padre del Psicoanálisis.

Si bien Freud se exilió en Londres ante la ocupación nazi, en la casa aun queda parte de su patrimonio y legado.

Para nosotros fue un lugar muy especial. Acá pueden leer la crónica de nuestra visita a la Casa de Sigmund Freud en Viena.

Mercado Naschmarkt

El Naschmarkt es uno de los mercados callejeros más famoso de Viena. Además de flores y ropa asiática, hay muchísimos puestos de flores, comida y restaurantes de todo el mundo.

Aquí se puede conseguir de todo ¡Incluso yerba mate!

¿DÓNDE COMER EN VIENA?

Viena está llena de sitios donde comer y, en general, la comida nunca falla. Para comer comida del mundo el mercado de Naschmarkt es una buena opción y con precios accesibles.

Para comida típica vienesa estas son nuestras recomendaciones:

Tarta Sacher

Es todo un ícono en Viena y en la repostería internacional. Se trata de una bomba de chocolate cubierta con chocolate y con un toque de mermelada de damasco.

Si bien se puede conseguir en casi cualquier sitio de Viena, el “Café Sacher” es el que tiene la receta original. Está en el centro y suele ser un sitio muy concurrido y no muy barato. Pero vale la pena ir, aunque solo sea para visitar las instalaciones de este café detenido en el tiempo.

Wiener Schnitzel

El Schnitzel es un típico plato vienés aunque para nosotros no sea muy distinto a una milanesa. Se trata de una porción de ternera rebozada. A diferencia de las milanesas, el Schnitzel se reboza con manteca. Suele ir acompañado de papas al natural y de ensalada de verdes.

Salchichas vienesas

Las salchichas son un típico plato vienes y suelen servirse con una o más salsas. Eso sí, son más cercanas al chorizo que a las salchichas que consumimos habitualmente. Las de Bitzinger Würstelstand son muy ricas, a buen precio y vienen acompañadas de muy buena cerveza.

¿DÓNDE DORMIR EN VIENA?

Las opciones de alojamiento en Viena van desde hoteles de súper lujo hasta hostels compartidos a un precio moderado/bajo.

Para nosotros, la mejor opción sobre todo si se trata de un grupo familia fue alquilar un departamento. El precio es por día y la mejor opción es Airbnb (con este link pueden obtener 35€ de crédito). Es decir, suelen ser casas de familia con una (o más) habitación de alquiler o departamentos privados. A veces, incluso, incluyen desayuno, etc. Hay muchas opciones y cada una de adapta a los distintos presupuesto.

La zona y la época del año influyen muchísimos en los precios. En temporada baja los hoteles suelen hacer grandes rebajas en sus precios. 

Según el presupuesto, estas son nuestras recomendaciones:

Ruthensteiner Hostel

Si bien es un hostel, uno se siente como en casa. Sin dudas, es uno de los hostels más lindos de Europa. Se trata de una gran casa con un lindo jardín y muchos rincones de uso compartido.

Tiene habitaciones compartidas y privadas. También la opción de desayuno.

Hotel Atwienerhof

Ideal para parejas o viajeros que prefieren alojarse en un hotel cómodo. El edificio es pintoresco y el desayuno es simplemente genial.

Vale la pena, sobre todo por la comodidad de estar muy cerca del centro.

Wombats Hostel

Es el típico hostel backpackers. Ideal para mochileros con un presupuesto ajustado y que disfrutan del compartir con otros viajeros. Hay varios edificios en la ciudad, nosotros nos quedamos en el que está cerca del Mercado Naschmarkt.

¿CÓMO MOVERSE EN VIENA?

Viena es una ciudad que se camina muy fácilmente si uno está en el centro. Casi todos los sitios de interés turístico suelen estar en el centro por lo cual no hace falta requerir de transporte público y/o taxi. Pero para ir un poco más lejos o si estamos cansados, el transporte público es la mejor opción. Viena tiene muy buenas conexiones en transporte, además de metro (subte) y autobuses (colectivos) tiene tranvías. También se puede conectar al aeropuerto con transporte público.

A la hora de utilizar el transporte público, vale la pena evaluar la “Vienna Card” . Se trata de una tarjeta oficial que ofrece acceso gratuito a todos los medios de transporte durante 24, 48 o 72 horas. También ofrece descuentos y promociones en las distintas atracciones turísticas. Si vamos a estar varios días en la ciudad o si estamos alojados lejos del centro es la mejor opción. Sobre todo por que cada trayecto en metro ronda los 2 euros.

¡No viajen sin billete! Si un policía nos encuentra sin billete la multa es obligatoria y no baja de los 50 euros.

¿CÓMO LLEGAR A VIENA? ¿CÓMO IRSE?

A Viena se puede llegar en tren, avión o autobús.

El aeropuerto es internacional y recibe vuelos de todo el mundo. En autobús también se puede llegar desde países vecinos, hay muchas compañías y todas suelen ofrecer un servicio parecido. Desde países limítrofes también se puede llegar en combi/van compartida. Nosotros fuimos desde Budapest, capital de Hungría en tren. Fueron casi cinco horas. Luego, fuimos a Praga, capital de Republica Checa, también en tren rápido.

Para nosotros el mejor modo de viajar por Europa es el tren. Los pases globales de Eurail/Interrail son para aprovechar sobre todo si uno va a viajar bastante conectando distintas ciudades. Si tenés menos de 26 años, los pasajes de tren tienen descuentos muy interesantes.

VIENNA PASS

Si la “Vienna Card” es ideal para ahorrar en transporte, el “Vienna Pass” es ideal para ahorrar en entradas y atracciones de turismo en la ciudad.

Ofrece acceso gratuito a la mayoría de los sitios de interés turístico. También descuentos y promociones en bares, restaurantes y tiendas de souvenirs.

El valor de la tarjeta depende si se compra la de un día, dos o tres días. Desde el momento de activación y durante el periodo de tiempo indicado uno puedo disfrutar de todos los beneficios de la tarjeta, incluso de caminatas por la ciudad y del BIG BUS que recorre los lugares más emblemáticos de Viena.

Para nosotros vale la pena comprar si uno quiero disfrutar intensamente de la ciudad.

Se puede adquirir en el aeropuerto, en la estación de trenes y los puntos de interés turístico de Viena.

POR ÚLTIMO, LES COMPARTIMOS NUESTRA CRÓNICA SOBRE VIENA. Debemos reconocer que la primera vez que visitamos Viena, no nos gustó tanto. La segunda vez pasó a ser una de nuestras capitales favoritas de Europa.

Es difícil no juzgar a las ciudad, pero debemos reconocer que el momento personal de cada uno influye muchísimo en la impresiones que uno se lleva de cada sitio.

Curiosidades de China

China es un mundo aparte y todo gracias a sus habitantes. Los chinos, seres únicos en su especie. Chinos capaces de tomar agua hirviendo haciendo más ruido que un camión al arrancar y capaces de comer tortugas con palitos chinos. Curiosidades de China. Los chinos, los que no pueden decir la R y dicen “Algentina, Mechi, Mechi, Maladona” mientras cierran bien los ojos y abren bien la boca. Esos seres que se hacen querer tanto pero a que a la vez cuesta tanto comprender.

Estuvimos dos meses en China y no hubo un solo día en que los chinos no nos sorprendan. Por eso estas palabras. Les compartimos algunas curiosidades, detalles y mitos que fuimos encontrando y derrumbando durante nuestro viaje por China. Todos son “Made In China”:

  1. ¡Hagamos pis todos juntos!

Y no es broma. En China los baños son literalmente “públicos”. La mayoría se tratan de un único gran agujero sin puertas ni divisiones dónde todos hacemos pis o caca en cuclillas, adelante de todos y dónde a nadie le importa ver o ser visto por otras personas. No es apto para pudorosos y es ideal para grupos de amigos que no quieren dejar de charlar ni por dos segundos.

  1. Chinos cabuleros y supersticiosos

Los chinos son una de las sociedad más supersticiosas. Para ellos, por ejemplo, el número cuatro representa la muerte (porque en chino mandarín ambas palabras suenan muy parecido) por lo cual la mayoría de los ascensores no tienen el número 4, 14, 24… y tampoco tienen, por las dudas, el número 13.

En cambio, el número 8 es el número de la suerte ya que representa la prosperidad económica. Por lo cual, las compañías de celulares venden los número de teléfonos que contienen muchos 8 mucho más caros que el valor normal de la línea. A los chinos, también, les encantan los números capicúas. En los mercados, por ejemplo, se venden billetes capicúas (y sin tiene 8… el precio es desorbitante)

Pero las creencias no vienen sólo con los números. También confían en la saliva de tigre como estimulante sexual, en las uñas de tortuga como antioxidante y en la grasa de oso panda como digestivo.

  1. Los mapas mienten en China

Nunca fuimos de desconfiar de un mapa hasta llegar a China. Si los chinos son oportunistas, los mapas son caraduras mentirosos. Las distancias siempre son más grandes que lo que dice el mapa. Si algo parece caminable, seguramente no lo sea. En China, a los mapas hay que ponerlos varias veces en duda.

  1. Los números con las manos

Ante la dificultad del idioma, en China no queda otra que comunicarse por señas. Pero con los números, esa regla internacional no aplica. En China los número del 1 al 10 se representan todos utilizando una única manos. Por lo cual, del 6 al 10 son representaciones totalmente nuevas para nosotros.

  1. Chinos con el culo al aire

Así como suena. La mayoría de los bebés y niños pequeños andan con el culo al aire. Y no por no tener pantalones, sino que justamente es el pantalón el que tiene un agujero en la cola. Muchos, tampoco llevan pañal por lo cual la tarea de limpieza e higiene se resuelve bastante rápida.

  1. ¡Que elegancia la de China!

Si bien Shanghaí es la capital de la moda y allí hasta el más humilde de los mortales viste una camisa Gucci, al resto del país les importa poco y nada la moda. No te sorprenda ver a los chinos en pijama caminando por la calle o ver vistiendo a toda la familia con el mismo modelo haciendo juego.

  1. La comida china que comemos afuera de China no es la que comen ellos

Nosotros fuimos buscando arrolladitos primavera o el arroz tres delicias que comíamos en el Barrio Chino de Belgrano y no encontramos nada parecido. Igualmente, sigue siendo de nuestras cocinas favoritas. Nunca comimos tan ricos vegetales como en China. Con la carne, tuvimos nuestras reservas. ¡No sea cosa que ladre!

  1. Comida excéntrica

Los chinos son de comer cosas raras. Según su dicho, cualquier cosa que se mueva es comestible. Así fue que nos ofrecieron sus deliciosos huevos podridos, sopa de orejas de gato y tortuga al horno sin caparazón. Cuestiones como animales en extinción, conciencia alimentaria o vegetarianismo aún no llegaron a China.

  1. Todos bailando en la plaza

Fue lo más amamos de China. Si bien la mayoría de las ciudades son reconstrucciones nuevas, todas repiten el mismo escenario: Avenidas amplias, edificios altos y un gran parque con un pequeño lago artificial y una pagoda. Lo mejor es que en esos parques se repite siempre la misma escena: partidos de ping-pong, niños aprendiendo a andar en bici y señoras y señores bailando. Todos juntos, en coreografía, al ritmo de algún hitazo clásico chino. Algunos siguen el ritmo, otros hacen versiones libres, pero todos se mantienen en movimiento.

  1. Caminar para atrás y golpearse las piernas

Si bien a los chinos les gusta bailar, no lo hacen sólo por lo artístico sino por hacer algún tipo de actividad física. Además de seguir las coreografías, los chinos van por las plazas caminando para atrás, dándose golpecitos con las manos para activar la circulación y haciendo Tai-chi. Mucho Tai-Chi, todas las mañanas y en todas las plazas.

  1. Terapia intensiva para los árboles

Eso mismo. Nunca habíamos visto árboles con suero. ¡Todo es posible en China!

  1. Adiós cielo azul

La contaminación en China no es novedad, y así fue como pasamos un mes sin ver un solo cielo azul, mucho menos un rayito de sol. El cielo es gris y las personas utilizan barbijos casi todo el tiempo. Incluyo, muchos chinos utilizan una aplicación de celular para saber que tan contaminado esta el ambiente ese día y en base a eso se preparan para salir o no a la calle.

  1. Fumar en todo lugar

Para muchos la prohibición de fumar en espacios cerrados es obvia, pero en China no. Allá se puede fumar a toda hora y en todo lugar. Los chinos fuman dentro de los vagones de tren, dentro del banco e incluso, dentro del ascensor. Nos pasó de compartir ascensor desde el piso 1 hasta el piso 15 con un señor que se fumo todo su cigarrillo ahí adentro. Por supuesto, la colilla fue al suelo.

Nunca disfrutamos tanto del aire como cuando se abrieron las puertas del ascensor.

  1. ¡Brindemos! ¿Chin-Chin?

En China hay varias normas para tener en cuanta a la hora de tomar alcohol en grupo. Por ejemplo, nadie puede tomar si no brinda con alguien antes y cuando uno brinda, tiene que tomarse todo el vaso de una (fondo blanco). Por lo cual, si alguien quiere tomar, la otra persona esta obligada a tomar también. El brindis se hace al canto del “Gan-bhei”. Razón por la cual, todos terminan borrachos muy temprano.

Más de una vez nos paso de compartir este tipo de escenas con chinos. Con mucha inocencia le contamos que en “Algentina” decimos chin-chin cuando brindamos. Y brindamos, y dijimos chin-chin. Y todos los chinos de la mesa se empezaron a reír y a darse picos. No entendimos nada hasta que uno nos aclaro que “chin-chin” es besarse en chino. En fin, organizamos una secuencia de besos improvisados!

  1. Esa muralla sola que se ve desde un avión…

Los chinos se enorgullecen de su Gran Muralla China. Está presente en todos los menúes de restaurant, en todas los folletos turísticos y en cada casa cuelga un poster de la Murralla China. Para ellos es la obra máxima de la humanidad y es la única construcción realizada por el hombre que se ve desde el espacio. Pero, lamentablemente, tenemos que decirles que es mentira. La Muralla China no se ve desde dado que no es tan ancha y su color es igual al entorno. No por eso se vuelve menos atractiva. Sigue siendo una de las siete maravillas modernas más interesantes.

  1. ¡Segundo hijo más barato!

Las políticas chinas del hijo único son de público conocimiento, pero hace un tiempo el gobierno comenzó a flexibilizarse y a permitir a las familias tener un segundo hijo siempre y cuando el primer hijo sea mujer. Si es primer hijo es hombre, ahí se acaba la cuestión salve que paguen una multa de varios miles de yuanes.

Pero algunos estados, con el afán de recaudar y de que no decrezca la pirámide poblacional comenzaron a hacer descuento y prorrogas para que China siga siendo el país más poblado del mundo. De este modo, nos aseguran chinos para largo rato.

La historia del gran Komitas
La tía de no se quién dijo alguna vez que viajar exacerba los sentidos. No lo sé, pero por lo pronto hay veces que recuerdo algunos lugares por sus paisajes, otras veces por su olor (sea agradable o no), muchas veces por su comida y cada tanto por la música. Respecto a la música pasa algo curioso y aquel que viaja a dedo lo sabe, somos “rehenes” musicales del conductor. Suenan canciones en otros idiomas y cuando quieren agasajarnos con algo en español ponen Enrique Iglesias. Por eso aprendimos algo de ruso, para pedir que no ponga Enrique Iglesias. “Niet, niet, Enrique Iglesias niet. Feo, caca”, y así logramos que nuestro conductor y DJ pase a la siguiente canción.

Armenia no fue la excepción. Era un día nublado y frío, todo nos parecía frío porque veníamos de Irán donde lo más fresco que logramos estar era cuando viajamos en la caja de una camioneta. La lluvia amagaba con caer en cualquier momento y cuando se detuvo el primer auto subimos.

Luego de las preguntas de rigor, sobre nuestra locura de viajar así, nuestro país de origen y la cantidad de lugares que recorrimos, la música tomó el papel protagónico en el auto. Si me preguntaban en ese momento hubiera dicho que parecían cantos gregorianos. El conductor y DJ nos preguntó: “¿Les gusta Komitas?” y ahí me acordé de haber leído algo sobre él en algún un capítulo de algún libro.

Komitas no era su nombre verdadero, sino el que adoptó cuando se convirtió en monje. Nació en 1869 en lo que hoy es Turquía, en aquel entonces vivían entre dos y tres millones de armenios en Turquía. Estudió música en Berlín y dedicó toda su vida a recopilar canciones armenias. Viajaba de pueblo en pueblo anotando y aprendiendo canciones populares que logró inmortalizar. Fue un viajero errante que se hacía pasar por juglar en los pueblos narrando grandes historias armenias a través de sus canciones. Incluso compuso misas que hasta el día de hoy se escuchan en las iglesias armenias.

Pero hubo un gran quiebre en su vida, como en la vida de millones de armenios. El gran genocidio llevado a cabo por los turcos. Hasta el genocidio de los Nazis con lo judíos, el genocidio armenio había sido el más grande de la historia. Murieron casi dos millones de armenios. A Komitas lo capturaron el 24 de abril de 1915, fecha considerada como el comienzo del genocidio. Lo llevaron al borde de un precipicio. Lo tuvieron ahí mirando el abismo. La hija del sultán turco, que era alumna suya, intervino por su liberación. Pero fue tarde. A Komitas no lo arrojaron al vacío pero la cercanía con la muerte lo dejó sin palabras, literalmente.

Lo trasladaron a París, a un hospital psiquiátrico. Komitas no volvió a hablar, ni a componer, ni a hacer música. Intentaron de mil maneras distintas para sacarle un palabra, una sonrisa o un gesto, pero no hubo caso. Murió en aquel hospital psiquiátrico en 1935, pero pareciera que su vida se la habían arrancado 20 años antes.

Entonces cuando el conductor me preguntó si me gustaba Komitas no pude más que asentir y pedirle que ponga el volumen un poco más fuerte.

Les compartimos 45 minutos de Komitas, para que piensen que sentíamos nosotros cuando recorríamos aquel dolido país, en ese auto, escuchando a Komitas y mirando el paisaje por la ventana.


Genocidio Armenio, una cuestión inconclusa

“Propongo al Congreso el exterminio total de los armenios del Imperio otomano; es necesario aniquilarlos. Para llevar a cabo este propósito hay que actuar, frente a todas las dificultades, absueltos de conciencia, de sentimientos de humanidad, pues la cuestión no es de conciencia ni de sentimientos humanitarios: es sólo de índole política, íntimamente vinculado con el beneficio y futuro de Turquía.
Así terminará inmediatamente la Cuestión Armenia.
El gobierno turco se liberará de la intromisión extranjera en sus asuntos internos.
El país se desembarazará de la raza armenia y así brindará un amplio campo a los turcos.
Las riquezas de los armenios pasarán a ser propiedad del gobierno turco.
Anatolia será territorio habitado exclusivamente por turcos.
Se aplastará el obstáculo más importante para el logro del ideal panturánico.”

Nazim Fehti, secretario general del CUP. 14 de septiembre de 1910

***

Pasaron más de cuatro meses desde que visitamos Armenia y en el medio pasaron muchas cosas. Siento que escribir sobre esto no tiene mucho sentido. Pero creo firmemente que escribir, en este caso, es una forma de reclamar justicia y denunciar una situación que millones parecen negar.

Si bien es cierto que Armenia es tierra de vinos, cultura, paisajes montañosos, monasterios y tradición cristiana, para nosotros su mayor atractivo radica en su gente. El pueblo armenio siempre nos llamó la atención. Quizá por tener amigos descendientes de armenios, quizá por la injusta historia y por el poco reconocimiento mundial de su genocidio. Quizá por eso, en nuestro viaje por el país decidimos prestar atención a un sólo detalle en nuestro viaje por el país: sus habitantes.

Genocidio armenio-1

Tras una vuelta por las lindísimas montañas, los increíbles monasterios y el no-reconocido Estado de Nagorno Karabaj, nos propusimos alcanzar Ereván, la capital de Armenia.

La ciudad es pequeña, tal es así que se puede recorrer caminando. Priman los parques, las plazas, iglesias y las construcciones europeas. La ciudad está sobre una colina, por lo cual basta con sólo subir un poco para obtener vistas increíbles.

Desde cualquier esquina se puede ver el Monte Ararat, uno de los picos más altos de la región. El Monte Ararat supo ser el orgullo armenio, pero eso también se lo robaron. Ahora es parte de Turquía.

El Monte Ararat de fondo

El Monte Ararat de fondo

Pero el encanto de Ereván no sólo se ve en sus calles ni en sus habitantes sino, también, en sus alrededores. A pocos kilómetros de acá, está Novavank un monasterio del siglo IX ubicado en el centro de una garganta montañosa. También visitamos Khor Virap, otro monasterio casi al pie del monte Ararat donde se dice que Noé ancló su arca.

Pero en realidad, no quiero enumerar las puntos agradables de la ciudad ni todo lo que el país tiene. En realidad, quiero decir todo lo contrario. Quiero decir lo que falta: justicia.

El Genocidio Armenio, como tantas otras cosas, tampoco lo estudié en la escuela. Menos en la universidad. En realidad, me enteré por una amiga de apellido largo, difícil y que termina en –ian. Y sólo, porque estábamos en el 2015 y se cumplían 100 años del genocidio y ella me dijo que iba a ir a la marcha que se realizaba en Buenos Aires.

Tampoco sabía del genocidio de Camboya en manos de los jemeres rojos, tampoco de los desaparecidos de Stalin en los gulags de Siberia. Supongo que son pocos, también, los extranjeros que saben de los más de 30.000 desaparecidos argentinos. El genocidio perpetuado por Hitler es el más conocido, pero no por ello el único ni el más voraz.

SOBRE EL GENOCIDIO ARMENIO:

El Genocidio Armenio no tuvo otro fin más que borrar de lleno la existencia de la etnia armenia y consistió en la deportación forzosa de entre un millón y medio a dos millones de armenios. Fue llevado a cabo por el Gobierno Otomano de los Jóvenes Turcos entre 1915 y 1923.

Genocidio armenio-4

Hasta 1914 el pueblo armenio era considerado dhimmi, concepto con el que la ley islámica denomina a judíos y cristianos que habitan en estados islámicos y cuya presencia es tolerada sólo a cambio de un pago de ciertos impuestos y de la aceptación de una posición social inferior. Cabe mencionar que los territorios armenios estaban ocupados por el Imperio Otomano y que el gobierno zarista con sede en Moscú ya comenzaba a tener intereses en esa región.

Pero el 24 de abril de 1915, el gobierno turco consideró que el clima en Armenia ya estaba demasiado caldeado y que era hora de hacer algo. Ese día se ordenó el arresto de 250 armenios intelectuales. Con el correr de los días, la orden de arresto se hizo extensiva a millones de personas. Todos los armenios detenidos fueron confinados a campos de concentración, la mayoría situados cerca de Siria e Irak. Muchos de los armenios nunca llegaron a los campos; murieron por el camino víctimas de las duras condiciones de la marcha, la inanición o los abusos indiscriminados del propio ejército que les “escoltaba”. Los que lograron sobrevivir asumieron la condiciones de refugiados y se exiliaron a otros países.

Es curioso que en 1939 cuando Hitler comienza a dejar traslucir la idea de campos de concentración para judíos menciona en su defensa que “Después de todo, ¿quién habla hoy en día de la aniquilación de los armenios?

En el año 2017, solamente 29 países reconocen el Genocidio Armenio como tal. La Republica de Turquía sigue negando el atropello cometido. No reconocen ni el número de muertos ni las razones de muerte. Argumentan que murieron en combates e incidentes internos. Las relaciones entre ambos países son pésimas y las fronteras terrestres están cerradas. Incluso muchos territorios siguen en conflicto, el bíblico Monte Ararat es un ejemplo de ello.

EL MUSEO DEL GENOCIDIO ARMENIO:

El museo del Genocidio Armenio en Ereván me llamaba mucho la atención. Decidimos ir caminando, sin saber que eso implicaba salirnos de la ciudad y trepar una colina. Y también, por no saberlo, entramos por la parte de atrás; Cruzando el bosque de pinos que celebridades y lideres políticos y culturales plantaron en señal de reconocimiento del holocausto.

Lo primero que vimos fue una gran estructura metálica. En su interior una llama que nunca dejaba de flamear. Alrededor, 12 altísimas paredes de hormigón que lo hacían sentir a uno muy pequeño (cada pared representa una de las 12 provincias perdidas del territorio armenio). A nuestro lado, decenas de armenios llorando. Mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, parejas. Llorando a moco tendido, dejando velas y ramos de rosas, cintas con nombres, estampitas y objetos personales. Llorando a sus muertos. ¿Sería la primera vez que pisaban su tierra? ¿Qué sentirían? ¿Cómo es cargar con el sufrimiento de ser expulsado de tu tierra?

Genocidio armenio-2

Finalmente ingresamos al museo. Frío, oscuro, silencioso. Repleto de imágenes congeladas y leyendas que dan cuenta del horror: mutilaciones, violaciones, fusilamientos y torturas. Nos recordó mucho nuestra visita a los campos de Auschwitz en Polonia.

Son muchas las comparaciones con el holocausto judío. Cada día son más los historiadores e informes que dejan entrever que Hitler se inspiró en las ideas del Genocidio Armenio.

Lo cierto es que hoy Armenia es un país vacío, sin justicia ni reconocimiento internacional. Lo que no cargaron los turcos, los soviéticos se ocuparon de hacerlo suyo. Armenia hoy solo tiene 3.000.000 de habitantes. Son más los armenios que viven en el exterior que dentro de las fronteras de su país.

Tener memoria y dar voz a las injusticias que encontramos durante el viaje es, una vez más, la única respuesta que podemos encontrar para intentar, al menos desde nuestro lugar, dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontramos. Quizá sólo por eso tenía ganas de escribir y volver a recordar todo lo que sentimos en Armenia.

Genocidio armenio-3

Budapest: Guía completa para recorrer la ciudad

Budapest, además de ser la capital de Hungría, se ha ganado el título de ser una de las ciudades más bonita de Europa. Estamos de acuerdo y creo que podríamos redoblar la apuesta al decir que, en realidad, es una de las ciudades más bonitas del mundo.

Ubicada sobre las orillas del río Danubio, Budapest es una típica ciudad imperial. Una joya arquitectónica y cultural.

ACERCA DE BUDAPEST

Budapest originariamente se formó a partir de tres ciudades: Buda, Obuda y Pest. Siendo hoy en día Buda y Pest las zonas más interesantes.

Budapest -1

Ambas ciudades están divididas por el río Danubio y unidas por varios puentes entre los que se destaca el pintoresco Puente de las Cadenas. Este puente es el más emblemático de Budapest, pero no es el único.

Buda fue, históricamente, la antigua capital del imperio húngaro. Tal es así que esta parte de la ciudad está coronada por el impresionante Castillo de Buda, hoy devenido en museo. Esta zona es la parte más vieja de la ciudad. Tiene muchas colinas, pero también balnearios, iglesias y edificios increíbles. Entre ellos, el bastión de los pescadores desde dónde se obtienen las mejores vistas de la ciudad.

Pest por el contrario es la parte nueva y más cosmopolita. Aquí es dónde funciona el centro financiero, dónde está el Parlamento y la mayoría de los sitios de interés turísticos. En Pest también está la zona de alojamientos y restaurantes, casi siempre ubicado cerca del Barrio Judío.

Pest es la zona con más vida y la más urbana de Budapest.

Budapest, junto a Viena y Bratislava conforma el triangulo imperial el Río Danubio. Basta recordar el pasado histórico de Budapest para reconocer la ciudad como segunda capital de Imperio Astro-Húngaro. Incluso, cuentan los húngaros que Sissi siempre prefirió vivir más Budapest que Viena.

¿CUÁNDO IR A BUDAPEST?

El mejor momento es entre los meses de abril y octubre. Es decir: verano, cuando hace más calor. Los inviernos suelen ser secos y ventosos, los días muy cortos y las temperaturas muy bajas, incluso el río Danubio puede congelarse.

Siendo puntuales, la recomendación es ir en el mes de mayo donde el clima es ideal y no hay tanto turismo porque aún no empezaron las vacaciones del colegio.

¿QUÉ VER EN BUDAPEST?

Simplemente caminar por las orillas del Danubio, de un lado y del otro, es una gran actividad. Pero también les dejamos algunos otros lugares que pueden visitar.

¿Qué ver en Pest?
  • Parlamento

 Uno de los íconos arquitectónicos de la ciudad. La leyenda cuenta que cuando Freddy Mercury lo vio, quiso comprarlo.

  • Los “Zapatos del Danubio”

Cerca del parlamento se encuentran unos zapatos de hierro a orillas del río Danubio. Conmemoran los miles de Judíos que fueron fusilados y arrojados al río. Se calculan más de 20.000.

  • Basílica San Esteban

Es la iglesia más grande de Budapest y comparte su altura de 96 metros junto al parlamento. Siendo estos los puntos más altos de la ciudad.

Budapest -4

  • Gran Sinagoga

Se trata de la sinagoga más grande de Europa ubicada en el corazón del barrio judío.

  • Ruin pubs

En el mismo barrio judío van a encontrar muchos bares con apariencia de edificio abandonado, decorado con artículos de segunda mano en medio de un ambiente inconformista. Fue una buena forma de recuperar esos espacios destruidos por la Segunda Guerra Mundial.

  • Plaza de los héroes

 Es una de las plazas más importantes de Budapest y está un poco alejada del centro. Tiene estatuas de Héroes nacionales que tienen que ver con la fundación de Hungría.

  • Opera

La Opera Nacional de Hungría es un típico edificio de la época imperial. Se puede realizar una visitar guiada o simplemente ir a ver un espectáculo.

  • Mercado

El Mercado de Pest es enorme. Si bien es cierto que es bastante turístico aún quedan puestos de quesos, achuras y embutidos típicamente húngaros. También es un buen sitio para comer comida local y comprar souvenirs.

¿Qué ver en Buda?
  • Castillo de Buda

Es una construcción emblemática desde donde se observa toda la ciudad. El castillo aún sigue en funcionamiento parte como museo y parte como oficina de gobierno. En sus años dorados supo albergar a los reyes húngaros y a la mismísima Sissi.

  • Bastión de los pescadores

Es uno de los sitios más lindos de Budapest, con una arquitectura neogótica muy singular. Su construcción tiene toda una historia. En su momento fue el sitio de mercado y comercio de los pescadores, luego fue transformándose en lo que es hoy en día.

Dicen que cada una de las siete torres del bastión representa a una de las 7 tribus magyares.

  • Museo de Historia de Budapest

El museo funciona dentro del Castillo de Buda, por lo cual visitarlo es la excusa perfecta para ver el Castillo por dentro. El museo muestra la historia de Budapest desde la época medieval hasta la actualidad. Esta bien pero a nosotros nos gustó mucho más el Museo de Historia de Hungría ubicado en Pest.

  • Iglesia de Matías

Ubicada en el corazón del Bastión de los pescadores la Iglesia de Matías es imponente. La Iglesia se fue construyendo con el paso de los años y eso se ve en la arquitectura. Las distintas torres remiten a los distintos momentos históricos de su construcción. Incluso, llegó a ser una mezquita cuando Budapest fue tomada por los otomanos.

  • Baños

Los baños en Budapest son toda una institución, un emblema nacional que aún sigue vigente.

La mayoría de los baños se ubican en Buda ya que es aquí, en las colinas, donde los afluentes de agua termal afluyen en la superficie. Vale la pena ir a conocerlos, nosotros para disfrutar del agua caliente y curativa sino para ver la arquitectura.

  • Puente de las cadenas

Es uno de los puentes más antiguos de la ciudad y se construyó con el fin de unir ambas ciudades. En realidad, el puente es relativamente nuevo. Antes de cruzaba la ciudad en barco en verano y en invierno, cuando el río Danubio se congelaba se cruzaba por el hielo. Pero con el correr de los años, el río no llegaba a congelarse del todo y era difícil cruzarlo en invierno. En ese momento recién se comenzó a pensar en el puente.

El Puente de las cadenas tiene 200 metros de largo y es uno de los más lindos del mundo.
Budapest -2

¿DÓNDE COMER EN BUDAPEST?

Budapest está llena de sitios donde comer y, en general, la comida húngara no falla. Para comer comida tradicional el Mercado de Pest es un buen lugar y con precios accesibles.

Platos típicos:
  • Langos

Es el snack húngaro por excelencia (y nuestro plato favorito). Se trata de una masa fina frita acompañada por una salsa de ajo y/o queso rallado.

Muy ricos pero muy pesados!

  • Gulash

Se trata de la famosa sopa húngara. Hay varias versiones pero en general suele venir con papás, carne de ternera, verduras varias y mucha paprika ¡Por eso es tan roja y picante!

A veces suele venir acompañada de ñoquis y pedazos grandes de carne.

Budapest-21

  • Meglevesh

Es una sopa crema de frutas que se toma fría. La primera vez que lo oímos pensamos que se trataba de un postre pero, es plato principal. Ideal para un almuerzo de verano.

  • Vino caliente

En invierno las calles se llenan de puestitos de vino caliento. Es de un sabor suave y especiado.

Es rico pero no se compara a nuestros vinos!

¿DÓNDE DORMIR EN BUDAPEST?

Las opciones de alojamiento en Budapest van desde hoteles de súper lujo hasta hostels compartidos a muy bajo precio.

Para nosotros, la mejor opción sobre todo si se trata de un grupo familia fue alquilar un departamento. El precio es por día y la mejor opción es Airbnb (con este link pueden obtener 35€ de crédito). Es decir, suelen ser casas de familia con una (o más) habitación de alquiler o departamentos privados. A veces, incluso, incluyen desayuno, etc. Hay muchas opciones y cada una de adapta a los distintos presupuesto.

La zona y la época del año influyen muchísimos en los precios. En temporada baja los hoteles suelen hacer grandes rebajas en sus precios. 

Budapest -3

¿CÓMO MOVERSE EN BUDAPEST?

Budapest es una ciudad que se camina muy fácilmente. Casi todos los sitios de interés turístico suelen estar en el centro por lo cual no hace falta requerir de transporte público y/o taxi.

Para ir un poco más lejos o si estamos cansados, el transporte público es la mejor opción. Budapest tiene muy buenas conexiones en transporte público, además de metro (subte) y autobuses (colectivos) tiene tranvías que además van recorriendo el Danubio.

También se puede conectar al aeropuerto con transporte público.

¿CÓMO LLEGAR A BUDAPEST? ¿CÓMO IRSE?

 A Budapest se puede llegar en tren, avión o autobús.

El aeropuerto es internacional y recibe vuelos de todo el mundo. En autobús también se puede llegar desde países vecinos, hay muchas compañías y todas suelen ofrecer un servicio parecido. Desde países limítrofes también se puede llegar en combi/van compartida. Nosotros fuimos desde Belgrado, capital de Serbia. Fueron casi cinco horas con mucho tiempo de espera en la frontera.

Para nosotros el mejor modo de viajar por Europa es el tren. Los pases globales de Eurail/Interrail son para aprovechar sobre todo si uno va a viajar bastante conectando distintas ciudades. Si tenés menos de 26 años, los pasajes de tren tienen descuentos muy interesantes.

BUDAPEST CARD

La “Budapest Card” es la tarjeta oficial de la oficina de turismo de la ciudad. Ofrece transporte gratuito en todos los medios de transportes urbano y acceso gratuito a la mayoría de los sitios de interés turístico (incluso, los baños termales). También descuentos y promociones en bares, restaurantes y tiendas de souvenirs.

El valor de la tarjeta depende si se compra la de 24, 48 o 72 horas. Desde el momento de activación y durante el periodo de tiempo indicado uno puedo disfrutar de todos los beneficios de la tarjeta.

Para nosotros vale la pena comprar si uno quiero disfrutar intensamente de la ciudad.

Se puede adquirir en el aeropuerto, en la estación de trenes y los puntos de interés turístico de Budapest.

POR ÚLTIMO, LES COMPARTIMOS NUESTRA CRÓNICA SOBRE BUDAPEST
Guía de viaje a España

ACLARACIONES SOBRE ESTA GUÍA DE VIAJE A ESPAÑA

La información recogida aquí se corresponde con nuestro viaje a España en noviembre y diciembre del 2016.

Esperamos que cumpla su objetivo: serle útil a futuros viajeros. Cualquier duda, pregunta o comentario, no duden en hacerlo llegar.

¡Buen viaje y disfruten de España!

INTRODUCCIÓN PARA VIAJAR A ESPAÑA

Siendo tierra de vinos y aceitunas, de mares y montañas verdes, de toreros y flamenco, el Reino de España es, sin duda, uno de los países más lindos que visitamos. Quizá por eso decidimos volver.

España no es un país “grande” pero está dividido en diecisiete regiones autónomas. Cada región es un mundo completamente distinto. Distinta cultura, distinta gastronomía, distinta geografía y, en algunos casos, distintos idiomas.

España es un país que a todos nos es familiar. Quizá por el idioma o por nuestro pasado migratorio, sea como fuere es un país que merece ser visitado en cualquier viaje por Europa.

España - Whislist -4

Parque El Retiro – Madrid

VISA

La mayoría de las nacionalidades latinoamericanas y europeas no requieren visa para ingresar a España ya que es parte de la Unión Europea y de la Zona Schengen. El tiempo máximo permitido de estadía es de 90 días.

MONEDA

La moneda es el Euro aunque la gente mayor siga hablado de “pesetas”. Para ver la cotización actual del euro con cualquier otra moneda xe.com

Nosotros, por lo general, utilizamos tarjetas de crédito y euros en efectivo. Muchos sitios aceptan dólares pero lo toman a un valor muy bajo.

IDIOMA

El idioma oficial es el castellano aunque levemente modificado por el acento español (¡Hostias, tío!).

Muchas comunidades tienen su propio idioma como, por el ejemplo, el gallego, el vasco o el catalán, el es muy común oírlo y verlo en las calles. Pero no pasa nada, todos hablan español y en general no tienen problema de hablarlo con turistas.

En las regiones turísticas (casi) todos hablan inglés, por lo cual el idioma no es problema.

Casa Batló - Barcelona

Casa Batló – Barcelona

CLIMA

España tiene una geografía diversa y muy interesante. Nace al sur de Francia y se extiende (curiosamente) hasta las lejanas Islas Canarias en la costa de África.

Precisar un tipo de clima en España es complejo porque cada región es completamente distinta. No es lo mismo el frío que puede hacer en el Pirineo Aragonés en invierno que el clima Mediterráneo que hace en Málaga durante febrero.

Por lo cual, es importante precisar que al estar en el hemisferio norte el verano es de junio a agosto y el invierno de diciembre a marzo. Según la zona, en invierno hace bastante frío y en verano bastante calor. Lo ideal es ir siempre en otoño (septiembre-noviembre) o primavera (marzo-junio) para no sufrir las temperaturas en extremo.

PRESUPUESTO

España es uno de los países más baratos de Europa occidental. Pero digamos que dentro del país los precios varían mucho. Cataluña y el País Vasco son las regiones más caras mientras que Andalucía y Galicia las más baratas. Pero vamos, con ingenio se puede encontrar el modo de viajar sin gastarnos todo nuestro presupuesto. Como siempre, un viaje puede ser tan caro y tan barato como uno de deseé y planeé. En nuestro caso siempre viajamos de un modo económico, al mejor estilo mochilero.

Arroyo de la Luz - Extremadura

Arroyo de la Luz – Extremadura

Nosotros no realizamos excursiones pagas (nos las ingeniamos para realizarlas nosotros mismos) y solemos optar por transporte público antes que tomar un taxi o autos privados con chofer.  Viajamos lento y de manera pausada. Solemos informarnos bastante sobre precios, distancias, medios de transporte o cualquier otra variable que intervenga.

Cuando más rápido uno quiere viajar y más destinos en menos tiempo quiere ver, el presupuesto se encarece mucho más.

Un presupuesto muchilero (holgado) promedio en España puede ser de unos 30 euros al día/por persona. Incluye alojamiento (hostel con baño compartido), comida y transportes públicos. Lo más caro en España son las entradas a museos o sitios históricos.

Por ejemplo, la Sagrada Familia en Barcelona cuesta 18 euros por persona y La Alhambra, otros 16 euros más. Eso sí, hay descuentos para estudiantes menores de 26 y jubilados mayores de 65 años. A su vez, muchos museos y sitios históricos suelen tener días y horarios donde la entrada es gratuita o reducida.

¿Tendrá algo que ver con La Alhambra?

¿Tendrá algo que ver con La Alhambra?

Nuestro presupuesto en España se descompone en tres cosas básicas. Comer, dormir y viajar:

COMIDA

Lo mejor de España son las cañas, el vermouth de grifo, el jamón y las tapas. Bueno, en realidad toda la comida en España es riquísima y con muchísimas opciones carnívoras y vegetarianas.

Desde grandes paellas o exquisitas tortillas, todo está buenísimo. Eso sí, bien graso y aceitoso para que el gusto se sienta más.

Cada región de España suele tener su oferta gastronómica, no es lo mismo el Pulpo a la Gallega en Galicia que una Paella Valenciana en Valencia. Lo mejor es pedir siempre lo típico de cada zona.

El vino también es famoso, aunque siendo sinceros, los vinos de Argentina son mejores.

ALOJAMIENTO

Las opciones de alojamiento van desde hoteles de súper lujo hasta hostels compartidos a muy bajo precio.

Para nosotros, la mejor opción sobre todo si se trata de un grupo familia fue alquilar un departamento. El precio es por día y la mejor opción es Airbnb (con este link pueden obtener 35€ de crédito). Es decir, suelen ser casas de familia con habitación de alquiler. Algunas con baño privado, alguna incluyen desayuno, etc. Hay muchas opciones y cada una de adapta a los distintos presupuesto.

La zona y la época del año influyen muchísimos en los precios. En temporada baja los hoteles suelen hacer grandes rebajas en sus precios. Las Islas Baleares, por ejemplo, tiene opciones de alojamiento mucho más caras que en resto del país pero en invierno los precios son regalados.

TRANSPORTE

España, como ya dijimos, es un país que se adapta a todos los presupuesto y estilos de viaje. Es un país relativamente chico que se puede recorrer muy bien en bicicleta, en tren (con los pases globales se ahorra mucho dinero) con vehículos de alquiler, coches compartidos y en transporte público. Lo que no es tan común en España y todos ponen cara rara es hacer autostop (viajar a dedo). Nosotros no lo intentamos pero escuchamos que no es fácil.

Otra opción barata para viajar en España son los vuelos low-cost. Desde Madrid o Barcelona hay muchísimas opciones y los precios si uno compra con tiempo y sin despachar equipaje son muy baratos.

Nosotros llegamos a Barcelona en avión desde Polonia. Teníamos poco más dos meses para recorrer el país por lo cual optamos por hacerlo tranquilos y a nuestro ritmo. Utilizamos transporte publico (autobuses), el famoso tren AVE (de alta velocidad) y Bla bla car (coches compartidos entre particulares). En algunas regiones, como Galicia por ejemplo, utilizamos un vehículo de alquiler.

Si disponen del tiempo y del dinero, alquilar un coche es una de las mejores opciones para recorrer España. Las distancias son cortas y es casi todo autovía. Está lleno de gasolineras, indicaciones y el idioma hace que todo sea más fácil.

Además, hay muchos bosques, costas y espacios naturales a los cuales solo se puede llegar en auto. El coche propio siempre da más libertad.

Hay muchísimas agencias de vehículos de alquiler y suele haber promociones muy interesantes y que vale la pena aprovechar. También, comprar un coche y luego venderlo si se va estar un tiempo prolongado no es una mala idea.

Además, podemos obtener otras ventajas de esta forma de viaje, como a través de las tarjetas puntos de las gasolineras. A veces no las ofrecen sino que hay que preguntar por ellas. Una de las más conocidas son las tarjetas MiBP porque tienen muchos convenios con otras empresas y permiten ahorrar bastante dinero con sus descuentos en varias tiendas por departamento y, además, se pueden aprovechar sus descuentos en lubricantes, carburantes y en otros productos útiles para el coche.

ITINERARIO

En total estuvimos dos meses en España y este fue nuestro itinerario:

Barcelona (Cataluña)

Barcelona fue una ciudad que siempre quisimos conocer, y fue la primer ciudad de la península ibérica que visitamos. Siendo claros: nos encantó, la combinación Gaudí, Mar Mediterráneo y montañas se ganó nuestro amor. Pasamos más de una semana y no nos dieron ni los pies ni los ojos para ver todo lo que la ciudad ofrece.

Si, es cierto que es una ciudad muy turística pero es muy fácil escaparse del malón.

Zaragoza (Aragón)

Ya en la región de Aragón, Zaragoza se parece mucho a la “España” que imaginábamos. El acento, las cañas, la vida en las calles, tiene su aire.

El centro histórico de Zaragoza es precioso y tiene la suerte de albergar la Catedral de Nuestra Señora del Pilar con obras de Goya incluida.

España - Whislist -1

Madrid

Madrid nos recordó mucho a Buenos Aires. Quizá demasiado.

Es una capital tranquila, con el gran Parque El Retiro que le da mucho aire y verde a la ciudad. Tanto el Museo El Prado como el Reina Sofía con una parada obligada para cualquier amante del arte.

Cáceres (Extremadura)

Ni los españoles nos creían cuando les decíamos que íbamos a ir a Extremadura. Es una de las regiones menos visitadas de España y para nosotros una de las bonitas. Extremadura, muy cerquita de Portugal, conserva ciudad antiquísimas como Cáceres o Plasencia combinado con unas dehesas preciosas llenas de verde y vida. Ideal para juntar castañas y setas.

Sevilla (Andalucía)

La Giralda, el Real Alcázar y los sevillanos son de lo más lindo de España. Es una ciudad preciosa con un casco histórico muy bien conservado combinado con el carisma y acentazo andalu’ de los sevillanos. Además, muy buena comida!

España - Whislist -5

Granada (Andalucía)

La alhambra es única. Para recorrerla con tiempo y sin apuro. Realmente un sitio encantador donde la cultura islámica se mezcla con occidente. Una obra de arte.

Si a eso le sumamos Sierra Nevada y el Albaicín la combinación es explosiva. Granada es hermosa, no hay dudas.

Málaga (Andalucía)

Habíamos oído hablar mucho y muy bien de Málaga y de la Costa del Sol. Tuvimos la suerte de coincidir con una tormenta tropical que resulto causar una de las mayores inundaciones de la zona en los últimos años. Lo cierto es que no pudimos ver nada de Málaga ni alrededores. Deberemos volver.

Santiago de Compostela (Galicia)

Dicen que en Galicia siempre llueve, y más en invierno. Tuvimos la suerte de visitar Santiago de Compostela con sol y calorcito.

La catedral de Santiago es imponente aunque es cierto que ahora esta en renovación y toda la fachada esta tapada. Una ciudad para caminar y perderse.

Vigo (Galicia)

La lluvia de Málaga fue el anticipo de lo que nos iba a llover luego en Vigo. La ciudad es bonita y tener el mar siempre tan cerca le da unos puntos extras. Vale la pena caminar por el casco histórico.

Pero para nosotros Vigo tuvo un valor especial. Desde ahí salían los barcos de gallegos con rumbo a Argentina y desde Vigo comenzamos un viaje por Galicia a nuestras raíces. Conocimos los pueblos respectivos de donde fueron oriundos nuestros abuelos.

Tenerife (Islas Canarias)

Volamos a Tenerife y perdimos registro de donde estábamos ¿España? ¿África? ¿O Latinoamérica? El acento, la comida, la gente… Tenerife es distinto al resto de España, no hay dudas.

La isla es grande y es ideal para recorrer con vehículo de alquiler.

Las playas volcánicas y el imponente Teide (pico más alto de España) hacen de Tenerife un sitio muy particular.

RECOMENDACIONES Y CONSEJOS PARA VIAJAR A ESPAÑA

Interiorizate: España está atravesada por una historia política muy complicada e interesante. Tratá de llegar a España conociendo algo, de su geografía, cultura, historia política y de su situación actual.

Planificá: Un viaje sale mejor cuando uno lo planifica, al menos un poco. No somos partidarios de un viaje plenamente organizado, con reservas y un itinerario definido. Somos partidarios de que el viaje se vaya armando a sí mismo, pero eso no quita que uno planifique, al menos, algo. Mira un mapa, que lugares te gustaría conocer, por qué, fijate si te quedan de paso, arma un posible recorrido. Tener en cuenta tu presupuesto, tus gustos y tus ganas.

– Dejá los prejuicios en casa, en serio. Tratá de no quedarte con lo obvio.

– España es un país seguro, es casi inexistente la inseguridad y los robos. No existen, en parte, porque la policía esta todo el tiempo y a todo momento rondando por ahí. Igualmente, estate atento a tener ciertas precauciones.

¿CONVIENE VIAJAR CON SEGURO MÉDICO?

Nunca se sabe si lo vamos a necesitas, por lo cual, nosotros igual nos sacamos uno. Seguramente no lo uses, pero por las dudas…

Lo que es cierto es que como argentinos en la Zona Schengen es obligatorio para entrar. No conocemos ningún caso que se lo hayan pedido, pero mejor tenerlo y no usarlo, a necesitarlo y no tenerlo. Hay muchas ofertas y promociones, 2×1, descuentos. Les recomendamos que chequeen posibles cotizaciones y tipos de coberturas en Asegura tu viaje.

*Post Patrocinado

#Wishlist – España

Cada día que pasa, la idea del slow travel y del viajar como locales nos atrapa más. Incluso, esta nueva sensación de “vivir” en distintas ciudades/países por algún periodo de tiempo se acerca más al concepto de nómadas que nos identifica.

España - Whislist -3

Es que no sólo nos permite volver a experimentar esas sensación de hogar sino que también nos permite conocer más en un profundidad un país. Hacer escapadas cortas y no tan cortas.

Tras dos meses de viaje por España, decidimos instalarnos un tiempo en Barcelona aún sabiendo que nos falta conocer mucho de del país. Es que en España es imposible aburrirse, toda la combinación de paisajes coinciden con una gastronomía única y riquísima dando un resultado final demasiado interesante.

Durante nuestra temporada en España, estos son los 10 lugares que queremos conocer:

España - Whislist -4

Los Pirineos

Sabemos que para asombrarse no hay que ir muy lejos. Las montañas nos encantan y saber que los Pirineos están tan cerca nos pone contentos.

El Pirineo Aragonés es el que más nos tienta.

Las islas Baleares

Como nos gustan las montañas, el mar también nos atrapa. Sobre todo, las islas. Teniendo el Mediterráneo tan cerca, las Islas Baleares ganan un puesto en la isla.

Eso si… ¡Fuera de temporada por favor!

Valencia

Cuando varias personas nos recomiendan una ciudad… se nos prende la lamparita. Así nos pasó con la Comunidad Valenciana. Una escapada de fin de semana largo más la posibilidad de hacer camping en Valencia suena a combo perfecto.

El camino de Santiago

Si bien estuvimos fugazmente en Galicia, el camino de Santiago nos quedó pendiente. Tenemos que volver, caminar y vivirlo.

¿Vacaciones de verano?

España - Whislist -2
Trujillo

Estuvimos casi dos semanas en Extremadura y no hubo chances de ir a Trujillo. Un día llovía, al otro no había autobuses y al tercero llovía de vuelta. Extremadura nos encantó y queremos volver en verano. Trujillo no se nos va a escapar de nuevo.

España - Whislist -5

La Costa del sol

Tenemos que volver a Málaga y visitar el Museo-Casa Picasso, pero también queremos recorrer la Costa del Sol. Como soñar no cuesta nada, ir de Nerja a Marbella tomando mate seduce a cualquiera.

Asturias

Otro gran pendiente de nuestro viaje por España. No oímos más que buenos comentarios sobre la ciudad de Oviedo y sobre la Costa del Cantábrico. ¿Será cuestión de ir a conocer, no?

Córdoba

Dos visitas a Sevilla y ninguna a Córdoba. La balanza andaluza está desequilibrada. Semana santa será le excusa perfecta para volver a pisar Andalucía y conocer finalmente la famosa y reconocida mezquita de Córdoba.

¿Tendrá algo que ver con La Alhambra?

¿Tendrá algo que ver con Granada?

El País Vasco

El País Vasco fue el gran pendiente de nuestro viaje por España. Ahora volvimos para darle revancha.

San Sebastián será parada obligada, luego dejaremos que nuestros amigos vascos nos guíen por sus tierras. ¡Eso si, con sidras por favor!

¿Vos estuviste en España? ¿Qué sitio nos recomendás sumar a nuestra Wishlist de pendientes ibéricos?

*Post Patrocinado

Cortázar y Barcelona: una relación desconocida

Julio Cortázar nació en Bruselas en 1914. En Bélgica ya que era donde su padre trabajaba como funcionario de la Embajada Argentina. Al poco tiempo, y coincidiendo con la primera guerra mundial, la familia Cortázar se trasladó a Barcelona y aquí vivieron dos años. Lo de Cortázar y Barcelona es una relación desconocida quizá como es, también, la relación de Freud con los viajes.

***

Desde aquel día y a lo largo de su vida, Cortázar fue perseguido por un sueño reiterativo. Según confesó años más tarde su sueño “trataba de una ciudad con raros edificios, todos coloridos y extrañas cúpulas. También un gran parque, un lugar mágico al cual su madre lo llevaba todas las tardes a tomar sol.” O al menos, ese decía ser el relato del sueño.

Barcelona - Cortazar -1

Sesenta años más tarde y sospechando que aquel lugar de sus sueños podía ser el Parque Güell, Cortázar volvió a Barcelona. La sospecha se basaba en unas fotografías que había visto en una revista. Él nunca había asociado su sueño con aquella ciudad casi desconocida en la cual solo residió de muy pequeño. Él solo se debatía entre París y Buenos Aires, Barcelona no tenía lugar en su cabeza. O mejor dicho, en su consciencia.

Cortázar volvió a Barcelona y le pidió a Peri Rossi, su amiga uruguaya, que le acompañara al Parque Güell una tarde de otoño.

Julio Cortázar jugó a ser el detective de su propio sueño. Volvió a Barcelona buscando el origen de su sueño recurrente. Y al llegar a la ciudad se dio cuenta de que sí, que posiblemente aquel parque, aquel colorido Palacio de la Música y aquella ciudad entera era el origen de ese sueño de infancia.

Barcelona - Cortazar -2

Dicen que Cortázar se decepcionó. Que su sueño era mucho más pomposo e importante que la ciudad. Él dejó Barcelona decepcionado. Haber descubierto el origen de aquel sueño no importaba tanto, el sueño, su sueño, valía más que la realidad.

***

Nosotros por el contrario, de Barcelona nos fuimos a París. Quizá estábamos siguiendo las huellas de Cortázar, quizá el origen de nuestros propios sueños (incluso de los que soñamos despiertos) o, por ahí, solo estábamos yendo a visitar la ciudad más famosa del mundo.

Pero a diferencia de Cortázar, a nosotros Barcelona no nos decepcionó. Por el contrario, nos encantó. En aquel momento, nos fuimos sabiendo que íbamos a volver. Siempre, íbamos a volver.

Si te gusta Julio Cortázar y te apasionan los viajes, quizás quieras leer esta carta inédita que Cortázar escribió luego de visitar India.

 

Volver a escribir

No es fácil y cada día que pasa cuesta más. Los dedos se entumecen, las articulaciones crujen y las palabras comienzan a atolondrarse. Los pensamientos dejan de fluir y todo comienza a estar estanco.

La palabra. Posiblemente eso fue lo que pasó. La palabra desapareció, o mutó, o no sé. Dejó de salir. Y con la palabra también se fue la costumbre, la curiosidad, las ganas, el deseo. Pero no la sonrisa, la sonrisa siempre nos acompaña, por suerte.

Intento hacer memoria ¿Cuándo ocurrió? ¿En qué momento pasó esto? ¿Cómo es que quedó todo tan achanchado, casi abandonado?

Y mientras pienso y hago memoria… las telarañas de los dedos comienzan a aflojarse. Sí, claro. Hace mucho que no escribimos. Ni en nuestros cuadernos, ni en el blog. Intento pensar la causa, las causas, y me cuesta.

Volviendo un poco al pasado podría animarme a decir que todo comenzó en Irán. No sé si llamarlo problema, cansancio o malentendidos múltiples con nosotros mismos. Pero desde Irán no escribimos. No pudimos. Perdimos el hábito, las ganas, el motivo. No por que nos hayamos quedado sin historias para contar, pero no pudimos volver a sentarnos a escribir. A disponer del papel en blanco frente a nosotros, de cosquilleo que nos genera una idea en la cabeza o de la textura del teclado bajo nuestros dedos. No, desde Irán no pudimos volver a escribir.

Ahí quedó el blog. Abandonado en Nagorno Karabaj, esa enclave armenio en conflicto. Ese país que buscar ser libre, independiente, reconocido.

Desde que dejamos Irán hasta la fecha pasaron cinco meses y dieciséis países. Visitamos Georgia y Armenia y volamos a Grecia. Luego, Bulgaria, Serbia y Hungría. Nos metimos en Europa Central y volvimos a Austria y República Checa. Y volvimos a la ex-URSS para visitar Ucrania y Moldavia pasando por la extraña región de Transnitria. Y fuimos a Polonia, sólo para tomar un avión a Barcelona. Y nos enamoramos de Barcelona. Y mientras resolvíamos nuestra situación amorosa con la ciudad, visitamos Francia y Portugal. Y seguimos por España, esquivando Barcelona. Hasta que dijimos que no iba más y pisamos África. Nuestra primera vez en el continente negro coincidió con nuestra primera vez en Marruecos. Y volvimos a Barcelona. Y le dijimos que sí, finalmente.

Y entonces, ya por tercera vez en lo que llevan nuestras vidas, volvimos a tomar decisiones. Porque cuando todos nos preguntan cómo es que vivimos así o por qué somos de esta manera y empiezan a calcular la plata y pensar cómo vivimos y lo mal/bien que vivimos, nosotros nos reímos. Durante estos años sólo tomamos decisiones. Quizá ese sea el quid de nuestra vida.

Pero volvamos en nuestro “problema”. Haberle dicho si a Barna (a esta alturas ya somos intimas) fue poner en discusión muchas cosas. La escritura cayó en la volteada. Es cierto que el hábito no hace al monje, pero la escritura era el condimento importante de nuestros viajes. No escribíamos porque viajábamos sino que viajábamos porque escribíamos.

Siempre dijimos que la escritura respondía a nuestro egoísmo. Fue el modo que encontramos para tolerar este mundo tan distinto que nos rodeaba y nos rodea. ¿Por qué egoísta? Escribir fue y es para nosotros exclusivamente. Y ustedes, que nos leen desde siempre o de casualidad, son cómplices de nuestro egoísmo. Escribir es un modo de luchar contra la inmortalidad, de permanecer. De perpetuar el viaje y la existencia.

Pero, en realidad y siendo sinceros, somos tres los que escribimos. Ya no hay Lucas ni Ludmila, existe un él o ella, que se apropia de las palabras y las muestra como propias. Casi como si ese tercero es él que nos dicta que escribir. Él que aparece entre papeles e imágenes, entre las ramas de los árboles, entre rostros desconocidos. Algunos le dicen musa, otros inspiración, nosotros aún no le pusimos nombre. Simplemente lo escuchamos, lo llevamos a caminar y lo tipeamos”.

Pero algo había pasado. Algo se había roto. Ya no había nada que decir. La fuente, las palabras, las historia todo se había secado. Y por eso le dijimos que sí a Barcelona.

Necesitábamos parar. Acomodar sentires e ideas. Recuperar la perspectiva, pisar el suelo firme y dormir más de cinco noches en una misma cama. Las palabras no salían porque no estábamos cómodos. Extrañábamos la idea de casa, de hogar, de llaves propias y de una taza con el té que nos gusta.

Decidimos parar de viajar. Descansar los pies, la vista y las espaldas. Decidimos venirnos a vivir a Barcelona. A probar suerte. Por un tiempo. Un ciclo, una etapa más. Por que como ya descubrimos, nada es para siempre. Ninguna decisión tiene que ser pensada para siempre. Es el hoy. Ahora. Y ahora queremos estar quietos.

Y mágicamente (¿o no) descubrimos que aún nos quedan tantísimas historias por contar. Volvimos al ruedo, pero esta vez desde casa.

¡Y se siente muy lindo! ¡Y sí, es Barcelona, así que seguimos viajando igual!

Chefchaouen - Marruecos -1

Nagorno Karabaj, el país que pocos reconocen

Recuerdo que llegué a la región de Nagorno Karabaj con la cabeza mareada de tantos pensamientos. Hoy, si reviso mis notas encuentro solamente garabatos que se plantean sobre el sentido del viaje y la vida. Preguntas que se extienden entre las hojas de mi cuaderno, pero que se cortan abruptamente al llegar a Shushi.

nagorno-karabaj-armenia-4

El pueblo de Shushi sacude hasta a los más duros. Nada más al entrar uno ya tiene la sensación de estar en un lugar medio vivo y medio muerto. Edificios destruidos pero con ropa colgada en los balcones. Paredes llenas de agujeros de balas pero con grafitis coloridos. Un leve sol que se anima a salir pero una niebla espesa que cubre todo. Triste pero real. Así es el primer pueblo que visitamos en el no recocido país de Nagorno Karabaj.

Nagorno Karabaj es, en realidad, un enclave armenio en territorio de Azerbaiyán. Un país no reconocido por ningún miembro de la ONU. Un hueco en los mapas. Una frontera invisible pero tangible en sus controles y en la vasta presencia militar. Un pueblo que sufrió (y sufre) la guerra y luchó (y todavía lucha) por ser reconocido.

nagorno-karabaj-armenia-6

nagorno-karabaj-armenia-1

Llegamos a Sushi a dedo (autostop) desde Armenia. En realidad, desde el único sitio que se puede llegar, ya que las fronteras de Nagorno Karabaj solo están abierta con Armenia. Las fronteras con Azerbaiyán están cerradas. Incluso, la República de Azerbaiyán no permite el ingreso de ningún viajero que haya estado en Nagorno.

El viaje hasta Sushi fue ameno, pero el mayor problema fue comunicarnos con el dueño del auto que nos levantó. El insistía que ir a Artsaj era una gran idea, que ahí estaban las montañas más lindas del mundo y que la culpa de todo esta guerra eran los políticos. Luego, entendimos que Artsaj era el antiguo nombre armenio de la región. Pero, por las dudas y mientras fuimos en el auto, nosotros le dijimos que sólo íbamos a ir a Nagorno Karabaj, no a Artsaj. Nagorno Karabaj es el nombre ruso de la región y significa altas montañas. Pero el hombre no se preocupó por nuestro desconocimiento, al contrario siempre alabó que las comunidades armenias de Argentina y Uruguay hayan colaborado mucho con el levantamiento del no-país después de la guerra. Nosotros queríamos saber más, pero el idioma era una barrera. Por suerte, en Sushi nos espera S., él sí hablaba inglés.

nagorno-karabaj-armenia-5

El auto nos dejó a unos 5 kilómetros de la ciudad de Sushi. Decimos caminarlo, además el hombre tenía razón, las vistas eran increíbles. Caminamos por el borde de la montaña mirando hacia abajo la ciudad de Stepanaket, la capital de este no-país.

nagorno-karabaj-armenia-3

Pero el paisaje idílico se interrumpió al poner un pie en la ciudad. Buscando la casa de nuestro anfitrión cruzamos callejones desérticos, que para mi no eran más que venas de asfalto y para ellos un campo de batalla. Casas destruidas y hoy ocupadas por la naturaleza.

nagorno-karabaj-armenia-8

Nuestro anfitrión es un ex – soldado de la guerra que se nota que se entretiene contándole a los extranjeros sus experiencias. Cuando llegamos estaba sentado hablando con otro hombre, un tanto más joven. Los dos sentados bajo la sombra de un gran roble fumando cigarros y tomando café. Interrumpimos una discusión animada.

Nagorno Karabaj siempre fue parte de Armenia, hace diecisiete siglos” nos dijo S. antes de que nos sentemos. “El problema comenzó con el genocidio armenio y cuando los turcos llegaron acá. La gente se escondió en las montañas para que no los encuentres y ellos poblaron la zona con azeríes. Pero los azeríes invadieron la zona, su reclamo por estas tierras no tiene sentido. Ellos quisieron destruir algunos monasterios del siglo tres DC. Si realmente fuese su tierra, ¿Por qué quieren destruirla?” Casi que así nos presentamos. Cualquier otra forma no hubiese tenido sentido. Nosotros vinimos para poder ver esta historia a los ojos.

nagorno-karabaj-armenia-7

Luego la situación continúo empeorándose, Stalin…” haciendo una larga pausa y tomando aire agregó, “…Stalin nació en Georgia, conocía bien el Cáucaso. Sabía de los problemas de esta tierra encerrada por dos mares y repleta de montañas. Sabía del problema entre los armenios y los azeríes y no hizo más que empeorarlo. Decidió dejar Nagorno Karabaj bajo el control de Bakú (capital de Azerbaiyán) porque de esta manera se aseguraba que Armenia dependa de la ayuda rusa.” El cuello se lo iba poniendo rojo y las venas hinchando. Pero no se detuvo ahí. “Porque en la época soviética estábamos bajo la influencia rusa, pero todos sabíamos que cuando Rusia se vaya la guerra iba a estallar. En 1988 Nagorno Karabaj votó para separarse de Azerbaiyán y unirse a Armenia. Tal es así que tenemos su misma moneda y su mismo idioma. Hasta nuestra bandera es parecida. Pero no, nadie dijo nada. Ahí mismo empezó la guerra. Rusia nunca nos reconoció, siempre se puso del lado del más fuerte. Pero el pueblo armenio se levantó en armas, porque la defensa de Nagorno Karabaj era también la defensa de toda Armenia y la última frontera de Europa y del cristianismo.”

Es que sí, al oeste los límites de Europa están muy claros. Con todos los mares delimitando el principio del continente. ¿Pero hacia el este? ¿Dónde termina Europa?

Los límites tienen que ser culturales. Armenia es el extremo sureste del cristianismo. Nosotros somos el último eslabón de Europa, somos la frontera con Asia. Y los musulmanes vienen por todo. Pasa en el oeste de Europa, como en Francia hace poco, y pasa también acá.” Agrega S. cada vez más enojado.

El último conflicto armado entre azeríes y armenios fue en abril del 2016, unos meses antes de nuestra visita. S. ya no era más parte del ejercito, pero su hijo sí y combatió en aquel enfrentamiento.

El atardecer encontró hablando y en el cielo se tiño de rosa. Nagorno Karabaj es una de esas tierras con paisajes encantadores, de los más lindos del mundo, como puede ser la Patagonia o los Alpes Suizos. Con monasterios milenarios, montañas, verdes valles y ríos de agua transparente.

nagorno-karabaj-armenia-2

Pero, lamentablemente, está atravesada por una guerra que no los deja pensar ni reflexionar. Ellos tiene que actuar. O mejor dicho no pierden el tiempo pensando, como yo, en lo frágil de la condición humana. Su mundo se reduce a algo mucho más concreto, en un nosotros somos los buenos y ellos son los malos. Entonces ya no queda lugar para cualquier otra discusión.

En Nagorno Karabaj yo tampoco puede pensar en otra cosa más que en la cercanía e inmediatez de la guerra. Quizá por eso mi cuaderno también quedó en blanco.

Grecia: Guía completa de viaje

ACLARACIONES SOBRE ESTA GUÍA DE VIAJE A GRECIA

La información recogida aquí se corresponde con nuestro viaje a Grecia en octubre del 2016.

Todos los datos están basados en nuestra propia experiencia. De este modo, los precios son los que nosotros pagamos, y los trámites, los que nosotros mismos realizamos.

Esperamos que cumpla su objetivo: serle útil a futuros viajeros. Cualquier duda, pregunta o comentario, no duden en hacerlo llegar.

¡Buen viaje y disfruten de Grecia!

INTRODUCCIÓN

Siendo tierra de vinos y aceitunas, de mares y montañas verdes, de leyendas y de dioses, Grecia es, sin duda, uno de los países más lindos que visitamos. Y por lo tanto nos quedaron muchas ganas de volver.

grecia-guia-6

VISA

La mayoría de las nacionalidades latinoamericanas y europeas no requieren visa para ingresar a Grecia ya que es parte de la Unión Europea y de la Zona Schengen. El tiempo máximo permitido de estadía es de 90 días.

MONEDA

La moneda es el Euro y esa es la razón de la gran tragedia griega y económica que el país sufrió en los últimos años.

Para ver la cotización actual del euro con cualquier otra moneda xe.com

Nosotros, por lo general, utilizamos tarjetas de crédito y euros en efectivo.

Muchos sitios aceptan dólares pero lo toman a un valor muy bajo.

IDIOMA

El idioma oficial es el griego y se caracteriza por una escritura bastante particular.

En las regiones turísticas (casi) todos hablan inglés, por lo cual el idioma no es problema. Pero, como siempre decimos, es agradable conocer algunas palabras del idioma local aunque no sea del todo necesario.

grecia-guia-1

CLIMA

Grecia tiene una geografía diversa y muy interesante. Nace en las orillas del mar Egeo y termina en el valle del Monte Olimpo, albergando dentro sí los olivos más ricos de la región.

Por lo cual, en invierno hace bastante frío y en verano bastante calor. Lo ideal es ir en otoño (septiembre-noviembre) o primavera (marzo-junio) para no sufrir las temperaturas en extremo.

PRESUPUESTO

Grecia no se caracteriza por ser un país “súper barato” pero con ingenio se puede encontrar el modo de viajar sin gastarnos todo nuestro presupuesto. Como siempre, un viaje puede ser tan caro y tan barato como uno de deseé y planeé. En nuestro caso siempre viajamos de un modo económico, al mejor estilo mochilero.

No realizamos excursiones pagas (nos las ingeniamos para realizarlas nosotros mismos) y solemos optar por transporte público antes que tomar un taxi o autos privados con chofer.  Viajamos lento y de manera pausada. Solemos informarnos bastante sobre precios, distancias, medios de transporte o cualquier otra variable que intervenga.

Cuando más rápido uno quiere viajar y más destinos en menos tiempo quiere ver, el presupuesto se encarece mucho más.

Un presupuesto muchilero (holgado) promedio en Grecia puede ser de unos 30 euros al día/por persona. Incluye alojamiento (hostel con baño compartido), comida y transportes públicos. Lo más caro en Grecia es el transporte a las islas.

Otro gasto extra en Grecia, es que a diferencia de otros sitios, la mayoría de los sitios de intereses turísticos son pagos y, relativamente, caros. Por ejemplo, la acrópolis de Atenas cuesta 20 euros por persona y el oráculo de Delfos, 12 euros. Hay descuentos para estudiantes y mayores de 65 años.

Nuestro presupuesto se descompone en tres cosas básicas. Comer, dormir y viajar:

Comida

Lo mejor de Grecia es el queso y las aceitunas. La comida en Grecia es riquísima y con muchísimas opciones carnívoras y vegetarianas. Nuestro plato favorito fue la musaca, un pastel de carne con berenjenas riquísimo. También el souvlaki (pinchos de carne asada) y el gyros, ideal para comer al paso y para un presupuesto más reducido. El yogurt griego es algo que vale la pena probar, como también las aceitunas y el queso.

El vino blanco también es famoso, aunque siendo sinceros, los vinos de Argentina son mejores.

Alojamiento

Las opciones de alojamiento van desde hoteles de súper lujo hasta hostels compartidos a muy bajo precio.

Para nosotros, la mejor opción sobre todo si se trata de un grupo familia fue alquilar un departamento. El precio es por día y la mejor opción es Airbnb (con este link pueden obtener 30€ de crédito). Es decir, suelen ser casas de familia con habitación de alquiler. Algunas con baño privado, alguna incluyen desayuno, etc. Hay muchas opciones y cada una de adapta a los distintos presupuesto.

La zona y la época del año influyen muchísimos en los precios. En temporada baja los hoteles suelen hacer grandes rebajas en sus precios. Santorini, por ejemplo, tiene opciones de alojamiento mucho más caras que en resto del país.

grecia-guia-5

Transporte

Grecia, como ya dijimos, es un país que se adapta a todos los presupuesto y estilos de viaje. Es un país relativamente chico que se puede recorrer muy bien en bicicleta, a dedo (autostop), con vehículos de alquiler y en transporte público. El mayor detalle es ir a las islas, sólo se puede acceder en ferri y todas las compañías son privadas y, relativamente, caras. Otra opción también cara es el avión.

Nosotros llegamos a Atenas, capital de Grecia en avión. Teníamos poco más de una semana para recorrer el país por lo cual optamos por hacerlo con un vehículo de alquiler. Lo sacamos en el aeropuerto de Atenas y lo usamos para recorrer la península de Peloponeso y la Isla de Santorini. El último día lo devolvimos en el aeropuerto nuevamente. Decidimos utilizar el servicio de vehículos de alquiler de AutoUnion y no tuvimos ningún problema. Todo fue muy sencillo y rápido.

Para ir a Santorini desde el Puerto de Pireus, utilizamos el servicio de ferris de SeaJets. Los barcos son grandes, rápidos, nuevos y muy buenos. Como siempre, lo mejor es contemplar el Mar Egeo desde la cubierta del barco.

grecia-guia-9

ITINERARIO

En total estuvimos diez días en Grecia y este fue nuestro itinerario:

  • Día 1 – Atenas

Llegamos por la mañana al aeropuerto. Nuestro vuelo venía desde Georgia. Ese día aprovechamos para descansar y recorrer poco de la ciudad.

  • Día 2 – Atenas

Por la mañana visitamos la acrópolis de Atenas. Es recomendable hacerlo por la mañana bien temprano o ya por la tarde, para evitar las excesivas hordas de turistas.

Almorzamos en el centro y caminamos por el barrio de Plaka.

grecia-guia-2

  • Día 3 – Alrededores de Atenas

Aprovechamos el día para recorrer los alrededores de Atenas con el vehículo de alquiler. La primer parada fue al estrecho de Corinto. Luego, visitamos las ruinas de la antigua Micenas.

Almorzamos en el hermoso pueblo costero de Nafplio y desde ahí visitamos el impresionante anfiteatro de Epidauro.

Ese día hicimos más de 300 kilómetros pero conocimos los sitios más interesantes de la Península de Peloponeso.

grecia-guia-3

  • Día 4 – Santorini

Bien temprano por la mañana tomamos el ferri a Santorini. Optamos por la empresa SeaJeats.

A la isla viajamos con el vehículo de alquiler lo que nos permitió tener más soltura e independencia para recorrer Santorini.

Nos alojamos en Perissa, al sur de la isla. Durante la tarde estuvimos en la playa y a la hora del atardecemos, fuimos en auto a Oia.

  • Día 5 – Santorini

Aprovechamos la mañana para ir a la playa de Perissa. Por la tarde, fuimos en auto a recorrer la isla. Visitamos Fira y alrededores.

  • Día 6 – Santorini – Delfos

Nuestro ferri de regreso a Atenas salió al mediodía, por lo cual disfrutamos de Santorini por la mañana.

Cerca de las 18 llegamos a Atenas y decidimos manejar un poco más para llegar a Delfos esa misma noche.

  • Día 7 – Delfos y alrededores

Por la mañana visitamos las impresionantes ruinas de Delfos y el famoso oráculo. Por la tarde, nos fuimos con el auto a conocer el pueblo costero de Galaxidi. Uno de los sitios más lindos de Grecia

  • Día 8 – Atenas

Por la mañana y tras desayunar en Delfos volvimos a Atenas. Son menos de 200 kilómetros. Llegamos al mediodía y aprovechamos para visitar el museo de la Acrópolis.

Por la tarde, decidimos ir al Cabo Sunión a contemplar el atardecer desde el Templo de Poseidón. En el camino, paramos en muchos sitios a sacar fotos y tomar mate.

  • Día 9 – Aeropuerto Atenas

Por la mañana, devolvimos en auto en la agencia en la zona del aeropuerto. Luego, nos dispusimos a embarcar con destino a Sofía, Bulgaria.

RECORRER GRECIA CON VEHICULO DE ALQUILER

Para nosotros, Grecia es el país ideal para recorrer con coche de alquiler. Las distancias son cortas, las rutas están en excelente estado y no hay nada mejor que la independencia de andar con vehículo propio. Además, hay muchas agencias y compañías y los precios por día son muy buenos. Eso sí, la mayoría de las autopistas tienen peajes pagos.

Otra ventaja es que el vehículo se puede cargar en los ferris y no hay problema con trasladarlos entre las islas.

Nosotros contamos con el servicio de AutoUnion. El servicio fue excelente y tienen la posibilidad de retirar y devolver el auto en el aeropuerto de Atenas y en la mayoría de las grandes ciudades. Además, los vehículos están en muy buen estado.

grecia-guia-4

RECOMENDACIONES Y CONSEJOS PARA VIAJAR A GRECIA

– Si estás buscando vuelos a Grecia, una buena opción puede ser BestDay.

Interiorizate: Grecia está atravesada por historia muy complicada e interesante. Tratá de llegar a Georgia conociendo algo, de su geografía, cultura, historia política y de su situación actual. Conocer su historia sirve para entender lo muchas ruinas que vas viendo y que no sea simplemente un cúmulo de piedras.

Planificá: Un viaje sale mejor cuando uno lo planifica, al menos un poco. No somos partidarios de un viaje plenamente organizado, con reservas y un itinerario definido. Somos partidarios de que el viaje se vaya armando a sí mismo, pero eso no quita que uno planifique, al menos, algo. Mira un mapa, que lugares te gustaría conocer, por qué, fijate si te quedan de paso, arma un posible recorrido. Tener en cuenta tu presupuesto, tus gustos y tus ganas.

– Dejá los prejuicios en casa, en serio. Tratá de no quedarte con lo obvio.

– Grecia es un país seguro, es casi inexistente la inseguridad y los robos. No existen, en parte, porque la policía esta todo el tiempo y a todo momento rondando por ahí. Igualmente, estate atento a tener ciertas precauciones.

grecia-guia-8

¿CONVIENE VIAJAR CON SEGURO MEDICO?

Nunca se sabe si lo vamos a necesitas, por lo cual, nosotros igual nos sacamos uno. Seguramente no lo uses, pero por las dudas…

Lo que es cierto es que como Argentinos en la Zona Schengen es obligatorio para entrar. No conocemos ningún caso que se lo hayan pedido, pero mejor tenerlo y no usarlo, a necesitarlo y no tenerlo. Hay muchas ofertas y promociones, 2×1, descuentos. Les recomendamos que chequeen posibles cotizaciones y tipos de coberturas en Asegura tu viaje.

grecia-guia-7