Category: China
¡Viajá con nosotros en el Tren Transiberiano!

VIAJEMOS JUNTOS EN EL TREN TRANSIBERIANO

¿Quién no soñó alguna vez con viajar por las legendarias vías del tren transiberiano? Si sos uno de ellos, este puede ser tu gran momento. Mezclando los años de trabajo de la agencia Trans-Siberiano y nuestros tres meses de viaje por Rusia, uno por Mongolia, más dos meses por China te proponemos un viaje diferente. Un viaje épico, inolvidable y ajustado a tu medida.

Comenzando el 28 de agosto en San Petersburgo y terminando tres semanas después en Beijing. 

RUTA TRANSIBERIANA EN TREN DESDE SAN PETERSBURGO A BEIJING, ATRAVESANDO MONGOLIA.
El viaje de 21 días nos llevará desde San Petersburgo hasta Beijing. Cruzando 6 husos horarios, 3 países increibles y 2 continentes. Serán más de 8.000 kilómetros a bordo del tren más largo y mítico del mundo.

Te proponemos recorrer una porción enorme del mapa, marcada por la historia, la cultura y la diversidad de paisajes. Te invitamos a conocer con nosotros una región remota, épica y poco conocida pero de una manera confortable, segura y divertida. Te proponemos un viaje interesantísimo que comienza en la Rusia zarista y europea, para luego atravesar la inclemente soledad de Siberia, el salvajismo de Mongolia, la cultura milenaria china para terminar el viaje contemplando el mundo desde lo alto de la Gran Muralla.

Nuestro viaje épico y cultural comienza el 28 de agosto en San Petersburgo. Serán 21 días en donde  viajaremos en tren, surcaremos Rusia, su historia y sus iglesias ortodoxas.  Aquí, en Rusia, nos meteremos de lleno en la historia de los zares y de los soviéticos. Cruzando los Montes Urales y pondremos los pies en el continente asiático. Nos adentraremos en Siberia y en el  Lago Baikal, el lago con mayor cantidad de agua dulce.

Luego, cruzaremos a Mongolia. Visitaremos grandes desiertos y paisajes desoladores. Viviremos con familias nómadas y evocaremos las hazañas epicas de Marcos Polo con Gengis Kan. Luego, Beijing. Recorreremos la gran China de Mao y nos adentraremos en una de las culturas más milenarias e interesantes del mundo. Conoceremos la Ciudad Prohibida comeremos con palitos y terminaremos el viaje visitando la Gran Muralla China.

El viaje tiene un enfoque cultural. Tratando siempre de adentrarnos un poco más en la historia e idiosincrasia de tres países que de una forma u otra marcaron el destino del resto del mundo.

Tres países completamente distintos, con sus propios idiomas, costumbres y leyes. Tres paises que por tres semanas serán nuestros.


¿POR QUÉ VIAJAR CON NOSOTROS?

La sola posibilidad de hacer miles de kilómetros arriba de un tren, cambiando de paisaje, de país y de continente a más de uno le atrae. A nosotros simplemente nos fascina. Este viaje en tren en sí es una de las pocas experiencias épicas que aún se pueden vivenciar arriba de un medio de transporte público. Tal es así que famosos viajeros hicieron varias veces esta ruta transiberiana. Nuestros favoritos: Theroux, Neruda, Kapuscinski o Terzani.

Nosotros pasamos varias horas arriba de ese tren hace ya casi dos años (cómo pasa el tiempo che!) y ahora es tiempo de volver pero con una nueva propuesta.

Dejaremos de viajar solos para comenzar a hacerlo con ustedes. Para volver a maravillarnos y descubrir juntos esta antológica región del mapa.

Serán tres semanas de viaje. Pero un viaje relajado, ajustado a nuestros gustos, presupuestos y expectativas. Donde la agencia de viajes Trans-Siberiano se encargará de los detalles y nosotros (junto a ustedes) simplemente nos dispondremos a descubrir un mundo completamente nuevo desde la ventanilla de nuestro camarote.

Será un viaje con mucha independencia donde si bien es cierto que hay un itinerario definido por ciudades, cada viajero puede elegir qué ver y cómo recorrer cada ciudad. Tenemos en mente un estilo de viaje sencillo, sin grandes lujos. Donde nuestro mayor objetivo será aprender y adentrarnos en la cultura de cada país que visitemos. Donde priorizamos las experiencias y el intercambio cultural. Un viaje muy acorde a nuestra forma de viajar y conocer el mundo.


¿QUÉ INCLUYE?

BILLETES DE TREN

Desde San Petersburgo hasta Beijing viajaremos en tren. Alternando entre segunda y tercera clase, que es donde se descubre la verdadera logica de cada país.

ALOJAMIENTO

Nos alojaremos en hostels, guest-house y gers, los auténticos campamentos nómadas. Donde podremos descansar y procesar todo lo vivido.

EXCURSIONES

Incluye excursiones como la Gran Muralla China, el Parque Nacional Terelj (dormir en un Ger) y también visitar el gigantesco Lago Baikal.

IMPORTANTE

Fiel a nuestro estilo de viaje (y de vida), el viaje es sencillo. No incluye grandes lujos ni grandes gastos. El objetivo es mezclarnos lo más posible con la cultura local, disfrutando y viviendo cada uno de los tres países visitados de una manera original y con una perspectiva cultural e histórica.

Durante los 21 de viaje todos los gastos de alojamiento, transporte, traslados y excursiones estarán cubiertos. La tarifa del viaje no incluye áreos hasta San Petersburgo y desde Beijing. Tampoco gastos de comida, seguro médico y/o visados.

VISADOS

Tanto China como Mongolia requieren la tramitación de un visado previo. Rusia también pero solo para viajeros con pasaporte europeo. Pasajeros con pasaporte latinoamericano no necesitan visa para Rusia.

Todas las cartas de invitación y procedimientos para aplicar a los respectivos visados serán facilitados por la agencia de viajes Trans-Siberiano.

ITINERARIO


Día 1: San petersburgo (28/08/17)

¡Bienvenidos a Rusia!

Llegada a San Petersburgo y encuentro del grupo en el hostel. Charla de bienvenida a las 18 hs más noche libre en la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida

día 2: san petersburgo

En la mañana visita guiada al Museo Hermitage (opcional). El Hermitage está en la antigua residencia de los Emperadores Rusos (llamado también Palacio de Invierno). Miles de piezas de arte y cientos de habitaciones hacen de la antigua residencia de los zares una parada obligada. Durante la visita pueden ver obras maestras increíbles: Leonardo Da Vinci, Tiziano, Rembrandt, Rafael y muchos más sin mencionar las salas mismas del Palacio adoradas de mosaica, piedras semi-preciosas y con vistas al Rio Neva.

Tarde libre para recorrer la ciudad a su gusto. San Petersburgo es una de las ciudades más preciosas de Europa con sus catedrales, avenidas, museos, galerías, palacios, puentes – cada uno encontrará algo especial.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

día 3: San petersburgo + tren nocturno a moscú

Día libre. Si tiempo permite, se puede visitar el Palacio de Verano (Peterhoff) de los emperadores rusos con sus maravillosos parques, fuentes y arquitectura zarista para sentirse como un rey por un día.

Luego, traslado a estación de trenes.

Tren nocturno a Moscú.

dia 4: moscú

Traslado al hostal desde estación de trenes.

Día libre. Se pueden recorrer los lugares famosos de Moscú: Plaza Roja, Museo de la Historia, Bunker de la Guerra Fría, Catedral de Cristo Salvador, Museo de Bellas Artes entre otros.

Alojamiento en hostel, habitación compartida

dia 5: moscú

Día libre para conocer la capital Rusa. Comenzamos el día en la Plaza Roja, la cual está rodeada de bellos edificios y los muros del Kremlin, sus adoquines hacen recordar los pesados pasos de Iván el Terrible.

Por cierto, se llama Plaza Roja porque significa hermosa en la antigua lengua rusa. Curiosamente, el nombre no tiene relación alguna con el comunismo que gobernó al país desde 1917 hasta 1991.

En la tarde se podrá asistir a conciertos de música o al famoso Circo de Moscú. El programa cultural de esta ciudad es abundante!

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

dia 6: moscú + Tren Transiberiano a Ekaterimburgo

Día libre hasta el horario del tren.

Traslado a estación de trenes.

Tren nocturno a Ekaterimburgo.

dia 7: Ekaterimburgo

Desde el tren cruzaremos los míticos Montes Urales, la histórica frontera era Europa y Asia. Tenemos un nuevo huso horario, el primero de los muchos que atravesaremos.

Ya con un pie en el continente asiático tendremos el día libre para recorrer la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

dia 8: Ekaterimburgo

Día libre en la capital de Urales. La ciudad de Ekaterimburgo fue fundada en la época de Pedro el Grande y lleva el nombre de su segunda esposa, Catalina. Esta ciudad entró tristemente en la historia como el lugar donde fueron asesinados el último zar ruso Nicolás y su familia.

Ekaterimburgo está ubicado justo en la frontera entre dos plataformas continentales – de Europa y Asia. A pocos kilómetros de la ciudad, se puede visitar un monumento dedicado a esta frontera continental.

Por la noche, Traslado a estación de trenes con dirección Irkutsk.

dia 9-10: Tren Transiberiano

Comenzamos a adentrarnos en dirección a Siberia.

Será desde el tren desde donde podrás experimentar la belleza del paisaje, conocer nuevas personas y visitar el vagón comedor, que es el centro de la vida social en el tren Transiberiano.

Serán unos 3.500 kilómetros hasta nuestra siguiente parada: Irkutsk.
Sí, estos días cruzamos gran parte de Rusia (y de Siberia).

dia 11: Irkutsk

Llegada a Irkutsk y traslado al hostal.

Día libre en la ciudad llamada “París de Siberia” por su bella arquitectura del siglo XIX. También famosas casas siberianas, conocidas por la arquitectura de madera.

Una ciudad para perderse caminando.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

dia 12: Lago Baikal

Traslado a Listvyanka, pueblo ubicado en la orilla del Lago Baikal

Día libre en Listvyanka donde se puede visitar al museo del Lago Baikal, Mirador e Iglesia de San Nicolás entre otros atractivos.

Alojamiento en challet de madera, habitación con desayuno.

Día 13: Regreso a Irkutsk y tren a Mongolia

Luego del desayuno, nos despedimos del mayor lago de agua dulce para volver a la ciudad de Irkutsk.

Día libre hasta el horario de tren. Próximo destino: Mongolia

Día 14: Tren Transmongoliano

Primer cruce fronterizo del viaje: Bienvenidos a Mongolia, tierra de nómadas y caballos salvajes.

Luego de cumplir con todos los requerimientos fronterizos seguiremos viaje rumbo a Ulan Bator, capital de Mongolia.

Día 15: Ulan Bator

Día libre en esta agitada ciudad que aún es fiel al espíritu nómada de sus habitantes. Se puede visitar a la Plaza Sukhbaatar, Museo de Historia Natural, Memorial Zaisan y al Monasterio Gandaan-Hiid.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 16: Parque Nacional Terelj

Luego del desayuno tenemos traslado al Parque Nacional con guía y chofer.

Visitaremos uno de los lugares más bellos de Mongolia: el Parque Nacional de Terelj y las hermosas formaciones rocosas.

Almuerzo y cena incluidos. Alojamiento en  una autentica Yurta (ger-tienda nómada con baños compartidos)

Día 17: Ulan Bator

Traslado de regreso a Ulan Bator más día libre para seguir conociendo la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

Día 18: Tren Transmongoliano - Dirección Beijing

Traslado a estación de trenes. Nos subiremos al ferrocarril Trans-Mongoliano, la rama que cruza el desierto de Gobi.

Gobi es un desierto diferente, está cubierto de corta hierba, la que ha permitido a los nómadas mongoles vivir aquí durante siglos junto a sus animales. En la noche alcanzaremos la frontera con China. Aquí esperaremos unas horas a que las ruedas del tren sean cambiadas, ya que el ancho de los rieles es distinto. Toda una experiencia, pues es algo que no se ve todos los días.

Bienvenidos a China!

Día 19: Llegada a Beijing

Traslado al hostal más resto del día libre para conocer la ciudad.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 20: Beijing

Por la mañana visita en coche a la Gran Muralla China, sección Mutyanyu con guía y transporte.

Tarde libre. Aprovecharemos el día para visitar algunos de los lugares famosos de Beijing: Palacio de Verano, Ciudad Prohibida, Templo de Lama.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 21: Beijing (18/09)- fin del viaje

Es el último día del viaje. Cada pasajero dispondrá del día según sus vuelos, horarios o planes personales.

Si el pasajero lo requiere, puede optar por el servicio de traslado al aeropuerto.

Cada pasajero es libre de extender su días en Beijing o de continuar viaje por otras ciudades chinas.

Si llegaste a esta parte del texto es porque seguramente te interesa. Contactate con nosotros para obtener más información, costos, itinerario detallado y poder preguntar cualquier duda que surja.

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Guía completa para viajar a China

ACLARACIÓN SOBRE ESTA GUÍA DE VIAJE A CHINA

  • La información recogida aquí se corresponde con nuestros dos viajes a China. Ambos viajes fueron de 30 días cada uno. El primero fue en noviembre del 2015 y el segundo en mayo del 2016.
  • Todos los datos están basados en nuestra propia experiencia. De este modo, los precios son los que nosotros pagamos, y los trámites, los que nosotros mismos realizamos.

Esperamos que cumpla su objetivo: serle útil a futuros viajeros.

Cualquier duda, pregunta o comentario, no duden en hacerlo llegar.

¡Buen viaje y disfruten de China!

VISA

Todas las nacionalidades necesitan visa para viajar a China. La misma se tramita en cualquier embajada o consulado chino.

Por nuestra experiencia, es mucho mejor tramitarla en el país de origen de uno ya que los costos son más bajos y uno puede aplicar por más tiempo de estadía. Nosotros aplicamos estando de viaje por Asia. La primer visa la aplicamos en Ulan-Bator (Mongolia) y la segunda en Dhaka (Bangladesh). En ambos países el procedimiento fue el mismo y es el que vamos a detallar a continuación.

REQUISITOS

  • Pasaporte con vigencia mínima de seis meses y con, al menos, dos páginas libres enfrentadas.
  • Foto carnet. Puede ser una o dos según la embajada donde se tramite.
  • Formulario. Se puede descargar e imprimir o completar directamente en la embajada. El formulario es largo y pide, por ejemplo, un itinerario tentativo pero detallado de nuestro viaje por China. Por lo cual, es recomendable completarlo con tiempo y anticipación. En el formulario es importante detallar el tipo de visado que queremos, el tiempo del mismo y e indicar si queremos el trámite normal (una semana) o el exprés (demora sólo dos días hábiles y tiene un valor adicional de veinte dólares.) Podés descargar el formulario acá.
  • Carta de invitación o reserva de las siete primeras noche de alojamiento. Este punto no es tan claro y depende de la embajada dónde se tramite. La carta de invitación se puede pedir en cualquier hotel o hostel en China pero según nos explicaron en la embajada, si tenemos la primer semana del viaje con alojamientos reservados no es necesario. Nosotros presentamos un reserva gratuita de alojamiento en Beijing que realizamos por Booking.com. La reserva de siete días en Beijing luego la cancelamos.
  • Seguro médico. En la embajada de Mongolia nos la pidieron pero no en la de Bangladesh.
  • Estado de cuentas bancarias (fondos). En la embajada de Mongolia nos la pidieron pero no en la de Bangladesh.
  • Pasajes de entrada y de salida del país. Pueden boletos de tren o aéreos. Nosotros presentamos dos reservas cancelables. Cuando aplicamos en la embajada de Bangladesh, sólo nos pidieron el vuelo de salida.

COSTOS Y DEMORAS

El valor de la visa turista de treinta días tramitado en el exterior es de treinta dólares. Cuando la tramitamos en Bangladesh, nos cobraron cuarenta dólares pero era algo propio de esa embajada. El tramite del visado demora una semana, pero se puede aplicar a una versión exprés abonando veinte dólares extra o, se puede obtener en el mismo día si se abonan treinta dólares extra.

Cuando la tramitamos en Mongolia, tuvimos que ir a un banco especifico a pagar. En cambio, cuando aplicamos en Bangladesh abonamos en la misma embajada el día que retiramos la visa.

IMPORTANTE

Durante el tiempo del trámite, la embajada o consulado se quedan con el pasaporte original.

RECOMENDACIONES PARA LA VISA

Averiguá bien dónde la vas a tramitar y revisa la pagina web de dicha embajada. A los chinos les encantan los feriados y las vacaciones, por lo cual trata que tu fecha de aplicación no coincida con ninguna festividad. A nosotros nos pasó de aplicar en el aniversario de la revolución y tuvimos que esperar una semana a que la embajada de China en Mongolia volviera a abrir sus puertas. El problema no sólo fue la demora sino la cantidad de gente que estaba en nuestra misma condición, lo que se vio reflejado en las más de dos horas para poder ingresar a la embajada y en el malhumor de los empleados.

MONEDA

La moneda es el Yuan (RMB o CNY). El valor de los billetes es de 1, 5, 10, 20, 50 y 100. También hay monedas de 1, 5 y 10 centavos. Los centavos se llaman fen y son muy poco frecuentes.

Aquí van algunas conversiones para tener una idea (al 12/07/2016):

La relación yuan-dólar es de 1 USD → 6,69 RNM.

La relación yuan-euro es de 1 EUR  → 7,39 RNM.

Para ver la cotización actual xe.com

Es importante pensar como manejar las finanzas. Hay varias opciones:

  • Viajar con cheques viajeros. En todas las ciudades importantes hay casa de cambio que los aceptan. El tipo de cambio es apenas un poco más bajo.
  • Viajar con efectivo. Lo más fácil de cambiar son dólares en bancos o casas de cambio.
  • Sacar dinero vía cajeros automáticos o manejarse con tarjetas de crédito. Cajeros (ATM) hay por todos lados.

Para nosotros lo más cómodo y simple fue ir sacando plata de cajeros automáticos a medida que el viaje va avanzando. En la mayoría de las ciudades y pueblos encontrarás uno y podes obtener yuanes con tu tarjeta de crédito o débito. Esta opción fue la más segura y barata para nosotros. El inconveniente es que necesitas una cuenta bancaria o al menos una tarjeta a tu nombre.

Si optan por la tarjeta de crédito o débito, recuerden tener siempre una reserva de dinero en efectivo. Nos pasó de estar en pueblos sin cajeros o sin luz.

IDIOMA

El idioma oficial es chino mandarín. Si bien en la región de Cantón se habla chino cantonés y hay varios dialectos dentro del país (uigur o tibetano, por ejemplo), el idioma es el mandarín y es el que todos hablan.

La escritura china, ahora, se conoce como chino simplificado y es justamente eso, la simplificación de los caracteres chinos. Los cuales a su vez, se pueden representar en pinyin que es la escritura de caracteres en silabas latinas dónde se indica su entonación.

TONOS DEL IDIOMA CHINO

El idioma chino tiene cuatro tonos. Por lo cual, una misma silaba (carácter) va a tener cuatro diferentes significación según el tono que se utilice. Por ejemplo, “ma”, significa caballo, mamá, cáñamo, pelea o signo de pregunta.

Pensamos que el idioma iba a ser una gran barrera y lo fue. Si bien la mayoría de los jóvenes, sobretodo en las grandes ciudades y zonas turística, hablan inglés no nos fue fácil darnos a entender en el resto del país.

CONSEJOS PARA COMUNICARTE EN CHINA

Lo ideal es intentar aprender algunas palabras en chino, pero en nuestro caso no pudimos salir del “hola, ¿cómo estás? y gracias”. No nos fue nada fácil.

Por lo cual, es recomendable llevar un diccionario o libro de frases para poder comunicarse. Pero, ojo porque muchas veces nosotros pronunciamos de una manera incorrecta y los chinos no entienden que estamos diciendo porque no utilizamos el tono correcto. De este modo, optamos por mostrarles un papel escrito en chino dónde decía lo que queríamos comunicar.

Si podés, lleva siempre las direcciones escritas en caracteres chinos y en pinyin. Si no, nadie te va a poder ayudar. Un buen mapa offline también es necesario.

También intentamos con un diccionario offline, pero no nos funciono del todo ya que sólo traducía palabras sueltas y nosotros necesitamos frases más elaboradas. Otra opción, es viajar con tarjetas con imágenes que representen lo que buscamos (alojamiento, comida, transporte, etc.). Finalmente, terminamos recurriendo el lenguaje de señas con las manos. Creemos que luego de viajar por China, somos expertos en juegos como “Diálogo con mímica”.

CONCLUSIONES SOBRE EL IDIOMA CHINO

No es fácil comunicarse en China. Sobre todo si se sale de los circuitos turísticos y de las grandes ciudades, pero tampoco es imposible. Con paciencia y voluntad, uno puede hacerse entender. Igualmente, a no desesperar, en las grandes ciudades las mayorías de las calles y estación de subte suelen indicar su nombre en chino y en inglés.

CLIMA

China es uno de los países más grandes del mundo, y cada región tiene sus particularidades climáticas.

En octubre en Beijing, comienza a hacer frío y en noviembre ya puede haber nevadas, mientras que diciembre es la mejor época para recorrer el sur ya que no hace tanto calor.

En Beijing, en verano el clima cambia totalmente y hace calor. Llega a los 30 °C. Y a los chinos les encanta estar al aire libre. Es muy común verlos en las plazas jugando con los niños, bailando al aire libre o desafiándose en eternas partidas de ping-pong.

En conclusión, el país tiene encanto todo el año, y depende un poco de lo que se quiera hacer y ver. Muchos viajeros buscan ver la Gran Muralla China con nieve y otros, en cambio, prefieren verla en primavera cuando todo esta bien verde y florecido.

Lo que si hay que evitar es ir a Tíbet en pleno invierno (de noviembre a abril). Está todo bajo nieve y los caminos por tierra se cierran.

China es enorme, por lo cual para definir una fecha es importante conocer primero la región que vamos a visitar. En base a eso, es mucho más fácil planificar.

PRESUPUESTO

China no se caracteriza por ser un país “barato” pero con ingenio se puede encontrar el modo de viajar sin gastarnos todo nuestro presupuesto. Como siempre, un viaje puede ser tan caro y tan barato como uno de deseé y planeé. En nuestro caso viajamos de un modo económico, al mejor estilo mochilero.

No realizamos excursiones pagas (nos las ingeniamos para realizarlas nosotros mismos) y solemos optar por transporte público antes que tomar un taxi o autos privados con chofer.  Viajamos lento y de manera pausada. Solemos informarnos bastante sobre precios, distancias, medios de transporte o cualquier otra variable que intervenga.

Cuando más rápido uno quiere viajar y más destinos en menos tiempo quiere ver, el presupuesto se encarece mucho más.

Un presupuesto muchilero (holgado) promedio en China puede un de 130 yuanes diarios. Incluye alojamiento (baño compartido), comida y transportes. Lo que da unos veinte dólares por día.

Este presupuesto se descompone en tres cosas básicas. Comer, dormir y viajar:

COMIDA

La comida en China es barata y riquísima. Hay que comer dónde come la gente local, buscar lugares cerca de oficinas o universidades, buffets o tiendas de comida rápida. Por cada almuerzo o cena gastamos entre uno y tres dólares cada uno dependiendo de lo que pedíamos. Es más barato comer comida china que continental. A su vez, en casi todo China se puede obtener agua caliente o fría para tomar de manera gratuita, por lo cual el agua tampoco es un costo extra.

Si bien los restaurantes baratos no suelen tener menú en inglés, muchos tienen fotos de los platos en las paredes. Por eso, sólo basta señalar y preguntar el precio. Eso si, a veces las imágenes suelen confundirnos. En Xi’An creímos ordenar algo que traía papas al horno y las supuestas papas terminaron siendo cuadrados de grasa pura.

Por lo general, un plato de arroz frito o noodles con vegetales está 10 yuanes.

ALOJAMIENTO

Depende mucho de qué tipo de viaje quieras hacer. En China son muy comunes los hostels. Según la zona y la ciudad (no es lo mismo un hostel en Beijing que en Urumuchi) una cama puede variar entre los 40/100 yuanes (entre 6 y 18 USD por persona). Son muy limpios, cómodos y el personal suele hablar inglés.

A su vez, también es posible encontrar habitaciones privadas por 80 yuanes. Como siempre, cuando más turística sea una ciudad más caro son los valores.

Igualmente, en comparación con otras partes del mundo los estándares chinos son mucho mejores que en otros países. Por ejemplo, wifi, ducha con agua caliente y pava eléctrica son comodidades que se pueden encontrar hasta en el alojamiento más cutre del país.

Es importante, llegar a las ciudades con el alojamiento resuelto o al menos, con algo visto. No existen zonas “mochileras” como en otros países, por lo cual cada hostel/hotel puede están en una punta distinta de la ciudad… y en China eso es muy lejos.

China es el lugar ideal para hacer Couchsurfing. Está lleno de host que se mueren de ganas de alojar occidentales. La ventaja, además es que casi siempre hablan inglés, por lo cual pueden ayudarnos mucho a conocer más sobre el país, a comprar pasajes de tren o al presentarnos los nombres de los platos de comida.

El tercer modo que utilizamos para alojarnos fue intercambiar trabajo con algunos hostels. En este listado pueden encontrarnos algunos sitios que recomendamos.

TRANSPORTE

Es el gasto más caro de China. Sacando el transporte urbano que vale entre uno y dos yuanes, los transportes de larga distancia son carísimos.

Lo ideal es moverse en tren. Unen casi todo el país, y los hay de máxima velocidad (van a 300 kilómetros por hora), por lo cual sirven para aprovechar muchísimo el tiempo. El problema: son carísimos. Otra opción, autobuses, vuelos lowcost o dedo (autostop).

TRENES EN CHINA

Hay varias clases y tipos de trenes (más rápidos, más lentos). Lo bueno es que llegan hasta casi todos los rincones del país, lo malo, no son nada baratos.

Cada tren suele tener dos secciones bien definidas: Asientos o coches-camas (espacios compartidos entre seis literas. Hay camas blandas o duras y de eso depende su precio).

Los trenes se pueden comprar por internet (pagando una comisión) o directamente en las estaciones de tren. Muchas estaciones tienen ventanillas especiales para turistas dónde, se supone, al menos un empleado habla inglés. Lo ideal es llevar el número de tren, la estación de cabecera, la estación de destino, la hora, el día (los chinos anotan al revés AAAA/MM/DD) y la clase en la que queremos viajar anotado en un papel. Si está escrito en chino, mejor.

Si uno opta por comprar por internet, además de la compra online luego debe retirar los boletos por la estación de tren (puede ser el mismo día que el tren parte). Para eso, una vez reservados los boletos les llegará un número de comprobante al mail. Con ese número, retiran los boletos por ventanilla.

Sea para retirar o comprar, seguramente les pedirán el pasaporte y la visa de China.

Tanto para conocer el horario de los trenes o para comprar por internet, les recomendamos revisar la siguiente pagina: China DIY Travel

ANTICIPACIÓN

China es por lejos es país más superpoblado del mundo. Por lo cual, mucha gente va y viene todo el tiempo. Lo ideal es comprar los boletos de tren con anticipación para no quedarnos sin lugar.

CONSEJOS PARA VIAJAR EN TREN POR CHINA

Todos los trenes en China además de tener un baño letrina y otro con inodoro tradicional, suelen tener un dispenser de agua caliente. Ideal para hacerse un té o una de las famosísimas sopas instantáneas chinas. Sino, Cada media hora, pasa un empleado del tren vendiendo comidas, bebidas, toallas, biromes, sets de medias, etc.

AUTOBÚSES

Los hay a casi todos lados. Suelen tardar más que el tren y suelen ser una mezcla de olores bastante extraños. Cada ciudad suele tener una o más estaciones de autobuses ubicadas según los puntos cardinales (estación este, oeste, norte o sur). Según el trayecto que realicemos tenemos que ir a una u otra estación. Los pasajes se comprar en el momento.

Otro gasto extra en China son las entradas a las atracciones. Para casi todo hay que pagar (incluso para ir al baño) y los precios nunca bajan de los 5-10 USD. Salvo que estén holgados de presupuesto, es importante que piensen bien que visitar y que no. Igualmente, muchos sitios como por ejemplo la Gran Muralla China tiene opciones alternativas para entrar sin pagar.

Muchos de los sitios de interés turístico tienen descuento para estudiantes. En muchos es necesaria la tarjeta ISIC, en otros es suficiente con cualquier credencial y otros, como por ejemplo, Los Guerreros de Terracota sólo tienen descuento para estudiantes chinos.

En nuestro caso, gastamos mucho menos de los 20 dólares que estimamos por día. No pagamos transporte al recorrer el país a dedo y de los dos meses que estuvimos pagamos poquísimas noches de alojamiento ya que hicimos mucho Couchsurfing.

RECORRER CHINA A DEDO (AUTOSTOP)

Viajar a dedo por China fue más difícil de lo que creíamos. Como ya dijimos, estuvimos dos meses en China. Durante el primer mes recorrimos la costa este y las grandes ciudades chinas. Las ciudades interminables, las autopistas que se enredan como una madeja de lana y la prohibición de hacer dedo en las autopistas hizo todo mucho más difícil. Si a eso le sumamos las dificultades idiomáticas, la polución y el ensimismamiento de los chinos, no fue una experiencia para nada placentera.

Salir de las ciudades nos tomó entre una a dos horas. Luego caminar hasta el peaje, y ahí pedir por favor a los empleados que nos dejen intentar hacer dedo. Muchos auto pretender recibir dinero a cambio.

Otro problema, es que muchas veces el auto no iba a destino sino que nos dejaba a mitad de camino y muchas veces eso implicaba perder otra hora para salir de la ciudad ya que no nos querían dejar en la autopista.

Pero, por el contrario, en el sur y oeste del país fue mucho más fácil. Las ciudades son más pequeñas, no se trata de monstruosas autopistas sino de rutas tradicionales y la gente es mucho más amable y simpática. Lo que nos costó el primer mes, fue proporcional a lo que disfrutamos en nuestro segundo viaje a China.

¿Cartel si o no?

Para el primer viaje a China hicimos un cartel (en chino) que indicaba que estábamos viajando a dedo y el destino al que nos dirigíamos. El problema es que los chinos no conocen la idea de hacer dedo/autostop/hitchhiking por lo cual, por más que este en chino, no tenían ni idea de que significaba eso.

Para el segundo viaje, decidimos sacar la parte de “a dedo” y utilizar sólo un cartel con el nombre de la ciudad a la que nos dirigíamos (en chino) y fue mucho más exitoso. El cartel con el nombre de la ciudad ayuda a resolver los problemas de nuestra mala pronunciación de chino y funciona como filtro para la inmensa cantidad de autos que hay en China.

Además del cartel, viajamos con una breve carta que explicaba nuestra historia, nuestro viaje y nuestra condiciones de viajeros. La carta siempre funcionó, sobre todo ante lo limitados que estábamos ante el idioma.

CONEXIÓN A INTERNET

En la gran mayoría de las ciudades (grandes y pequeñas) hay conexión a internet. Incluso muchos shoppings y restaurants tienen wifi. También, las cadenas de comida rápida tienen y el puestito de comida más austero, tiene wifi.

El problema reside en las paginas que el gobierno chino tiene bloqueadas: Google, Gmail, Facebook, Instagram, Twitter, Youtube, etc. La Muralla China de Internet o “The Great Firewall” nos afecta a la mayoría de los turistas occidentales ya que restringe la mayoría de las páginas que nosotros utilizamos a diario. Para poder acceder a estas paginas bloqueadas en China es necesario contar con una VPN. Es decir, una red privada virtual que nos permite hacer un poco de trampa.

Hay VPN gratuitas y pagas (10 USD por mes). Es importante, una vez que compres tu servicio, descargarlas a tu PC, Tablet o celular y activarlas antes de ingresar a China. Una vez dentro de China, ya no se pueden obtener. Nosotros utilizamos VPN EXPRESS y no tuvimos ningún inconveniente.

Importante: Whatsapp se puede utilizar sin problema, pero en ciertas regiones de China también está bloqueado por conflictos políticos. Por otro lado, WeChat es a la vez el Facebook y Whatsapp que utilizan todos los chinos. Nosotros decidimos abrirnos una cuenta para poder estar conectados con nuestros host de Couchsurfing.

ITINERARIO POR CHINA

Si quieren conocer los lugares dónde estuvimos en nuestros dos viajes a China, acá están nuestros itinerarios:

China I: Costa este y grandes ciudades

China II: Sur y oeste

A modo de resumen, nuestro cinco lugares favoritos de China fueron:

  1. Pueblos tibetanos
  2. Beijing
  3. Muralla China
  4. Xi’an
  5. Shanghái
  6. Datong

RECOMENDACIONES Y CONSEJOS PARA VIAJAR A CHINA

– Tené cuidado con los billetes falsos y con los timos. No sabemos si fue una situación excepcional o no, pero cuando visitamos China había una gran preocupación por los billetes falsos. Se ve que hay muchos. A nosotros nos dieron uno de 100 yuanes falsos, no sabemos bien como ni cuando. Tené cuidado!

– Además de los billetes falsos, los timos suelen estar a la orden del día. En las grandes ciudades muchos jovencitos/as se hacen pasar por estudiantes de inglés y te piden de ir a comer para practicar el idioma. Mirá bien los precios antes de ordenar. A un amigo chileno dos Coca-Cola le salieron 40 dólares.

– Interiorizate: China es, por lejos, el país más grande del mundo y con una historia muy complicada e interesante. Trata de llegar a China conociendo algo, de su geografía, cultura, historia política y de su situación actual. Si bien a los chinos les interesa muy poco el mundo, para nosotros la situación política de los países que visitamos es una pregunta obligada.

– Planificá: Un viaje sale mejor cuando uno lo planifica, al menos un poco. No somos partidarios de un viaje plenamente organizado, con reservas y un itinerario definido. Somos partidarios de que el viaje se vaya armando a sí mismo, pero eso no quita que uno planifique, al menos, algo. Mira un mapa, que lugares te gustaría conocer, por qué, fijate si te quedan de paso, arma un posible recorrido. Tener en cuenta tu presupuesto, tus gustos y tus ganas. Y además, tené en cuenta de que en China las distancias son enormes y no siempre dos ciudades que parecen cerca, en realidad lo están.

– Dejá los prejuicios en casa, en serio. Oímos mucho sobre los chinos sucios, los chinos mafia, los chinos malos, etc. Si bien esta bueno ir con ciudad y preparados, tampoco hay que caer en nuestro eurocentrismo de creernos mejor. En todo caso, los chinos son…chinos. Chinos que escupen, que fuman a toda hora y en todo lugar, que te eructan en la cara, y que hacen todo tipo de sonidos con sus gargantas. Tratá de no quedarte con lo obvio.

– Evitá viajar durante los días de vacaciones. China es el país más superpoblado del mundo y sí, a su veces, tienen la buena costumbre de en vacaciones viajar dentro de su país… imaginate lo que puede ser! Intentá evitar el mes de junio (vacaciones en las escuelas) y los días del año nuevo chino para moverte de una ciudad a otra porque posiblemente no encuentres pasajes, alojamiento y todo sea mucho más caro.

– Informate: sobre el clima, la situación política y social de los destinos que quieras visitar. China está atravesada por distintos conflictos territoriales, políticos y sociales. Lee el diario, busca en internet, preguntale a la gente local. Sabiendo quizá evitaras pasar por algún mal momento. Sobre todo para quienes quieran visitar el Tíbet o la provincia de Xinjiang, entre otras regiones conflictivas.

– China es un país seguro, es casi inexistente la inseguridad y los robos. No existen, en parte, porque la policía esta todo el tiempo y a todo momento rondando por ahí. Igualmente, estate atento a tener ciertas precauciones. A un amigo francés le robaron la billetera en el metro de Shanghái.

¿CONVIENE VIAJAR CON SEGURO MÉDICO?

Si bien es un requisito para aplicar a la visa China, lo cierto es que una vez pasado ese tramite nadie volvió a exigírnoslo. Nunca se sabe si lo vamos a necesitas, por lo cual, nosotros igual nos sacamos uno. Seguramente no lo uses pero por las dudas… Mejor tenerlo y no usarlo, a necesitarlo y no tenerlo. Hay muchas ofertas y promociones, 2×1, descuentos. Les recomendamos que chequeen posibles cotizaciones y tipos de coberturas en Asegura tu viaje.

Itinerario de China II: Sur y oeste

Este fue nuestro segundo viaje a China, donde nos propusimos unir el sur del país con las lejanas ciudades del oeste. Recorrimos pueblos tibetanos, gargantas profundas, pueblos en el desierto y ciudades musulmanes. Otra China que nada tiene que ver con la costa este y las grandes ciudades. Tenemos que confesar, que nuestra primer visita al país nos dejó abrumados de tantas ciudades grandes y tanta polución. Este segundo viaje buscó reivindicar al primero y buscó y encontró, esbozos de la vieja antigua. En está crónica van a poder leer las razones del regreso: Volver a China

Lee el primer itinerario

 

Itinerario de nuestro segundo viaje a China (03/05/2016 – 01/06/2016)

Este viaje también fue de treinta días. Comenzó en la provincia de Yunnan, al sur de China y muy cerca de Vietnam, y termino en Urumchi, en el lejano oeste. Para llegar a Kunming volamos desde India y desde Urumchi cruzamos por tierra a Kazajistán.

Kunming – Provincia de Yunnan

Si buen Kunming es la capital de la provincia de Yunnan, no es una de las típicas mega ciudades chinas. Tiene muchos árboles y demasiados parques con lagos para disfrutar de los días de sol. La gente, los chinos, también tiene otro aspecto y espíritu, caminan menos apurados, sacan a pasear a sus perros y disfrutar de pasar tiempo al aire libre. Todo un hallazgo en la china moderna.

Sacando los parques, algunos templos y museos, Kunming no tiene mucho más que ofrecer. Eso sí, es la puerta de entrada para recorrer toda la provincia de Yunnan. Una de las más atractivas en términos de paisajes y geografía.

Nos alojamos en IviesWill International Youth Hostel por dos noches.

Kaiyuan – Provincia de Yunnan

Kaiyuan es una ciudad al sur de Kunming que no tiene nada especial para ver, salvo un amigo nuestro. Como toda ciudad china se repite el circuito edificios altos, parques, pagodas reconstruidas, lago artificial, local de comida china. La única diferencia, considerando que no es una ciudad turística, es que el atractivo somos nosotros. Los únicos ojos redondos en toda la ciudad. Tal es así que la gente se sacó fotos con nosotros.

Dali – Provincia de Yunnan

Dali es una ciudad pensada pura y exclusivamente para el turismo chino (todo reconstruido, puestos de souvenir por doquier y puestos de comida cada dos metros) pero tiene cierto encanto. Históricamente, era el sitio al cual llegaban los hippies occidentales que se escapaban de los monzones de India. Quizá por eso la ciudad tiene buen karma, o por la arquitectura de las torres chinas en cada esquina, o quizá por las montañas y el Lago Erhai. No lo sabemos, pero estuvimos dos noches y nos pareció poquísimo.

Nos alojamos en el Hostel Five Elements.

Wase – Provincia de Yunnan

Lo interesante del lago Erhai, uno de los más extensos de China, no es tanto su geografía sino los grupos étnicos que ahí viven (o intentan sobrevivir).

Los Bai son uno de ellos y en el Wase dónde aún se puede contemplar su tradicional estilo de vida. Basta caminar unos metros hacia el pueblo para encontrarse con el gran mercado, y si uno camina un poco más llega a las casas típicas dónde hombres y mujeres aún visten las ropas tradiciones y hablan en su dialecto. Toda una verdadera reliquia para China.

En Wase estuvimos sólo dos noches y nos alojamos en E-lodge International Youth Hostel

Lijiang – Shuhe – Provincia de Yunan

Tanto Lijiang como el barrio vecino de Shuhe, son dos clásicos cascos históricos chinos restaurados y devenidos en puestos de souvenirs a mansalva.

Así y todo, uno se siente cómodo recorriéndolos. Quizá porque, al menos en Shuhe, con caminar un poco una llega a las zonas más tranquilas y si se quiere, se puede subir a las montañas y contemplar todo el valle y los picos nevados del Himalaya que recién están comenzando (¿o terminando?). Además, es un sitio bien pensado. Con lagunas internas y con canales de riego que llevan agua a campos de cosechas dentro de la ciudad.

Para muchos viajeros Lijiang es algo que no podemos no ver y para otros es la ciudad que mejor evitar, salvo que nos gusten los sitios recontraremil turísticos. Para nosotros Shuhe es un pueblo bonito y tranquilo, pero de autentico sólo quedaron los adoquines. Eso si, la replica está tan bien hecha que uno puede imaginarse la antigua china.

Estuvimos dos noches y nos alojamos en The Bivou.

Tiger Gorge Leaping o Garganta del Salto del Tigre

Este no se trata de un lugar, sino de un trekking de uno o dos días que en veinte kilómetros recorre una de las gargantas más profundas y poderosas de China. Lo interesante además del furioso río, son las ondulaciones de las montañas y los picos nevados que se ve desde muy cerca.

No es trekking apto para personas con vértigo pero tampoco es una caminata completa que requiera entrenamiento ni estado físico. A lo largo del camino, se cruzan distintos pueblitos dónde se puede comprar comidas y bebidas. Hacia el final del camino hay una zona de guest-house dónde se puede pasar la noche.

Además del sendero de montaña, la garganta también se puede recorrer en vehículo ya que hay una ruta de asfalto que va bordeando el río. La única contra es que el camino va muy por debajo y de logran ver las cubres de las montañas.

Para más información sobre el Tiger Gorge Leaping pueden revisar este articulo de Wikitravel. Es una pena pero sólo esta en inglés.

Nosotros caminamos hasta Sean’s Guest House en un día. Pasamos la noche ahí y al mediodía siguiente nos tomamos un colectivo de dos horas a Shangri La.

Shangri La – Provincia de Yunan

Conocida como la “Puerta de entrada” del Tíbet, es por lejos la ciudad más turística de la región. La fama se debe en gran parte a la novela “The Last Horizont” de James Hilton.

Si bien es una ciudad grande y con mucha impronta china, la parte antigua es la más interesante. Hoy es un laberinto reconstruido con monasterios, museos, estupas, monjes deambulando y un inmenso Himalaya que recién está comenzando. Pero, lamentablemente, toda la impronta tibetana queda teñida por tiendas de souvenirs, restaurantes caros y promociones de pashminas. Igualmente, la arquitectura tibetana se puede ver en las casas de madera que sobrevivieron al incendio del 2014.

Además de la ciudad antigua, hay varios trekings y sitios cercanos para visitar sea en transporte público o con taxi privado.

Nosotros estuvimos tres noches y nos alojamos en Timeless Inn, una guest-house muy hogareño atendida por una china casada con un tibetano.

Pueblos tibetanos – Provincias de Sichuan y Gansu

La idea de visitar Shangri La tenia como fin adentrarnos en la cultura tibetana. Algo que nos había quedado pendiente en nuestra anterior visita a China.

Teníamos dos opciones ir a Región Autónoma de China para la cual se necesitan permisos especial o visitar los pueblitos tibetanos que se encuentras en las Provincias de Sichuan y Gansu, ubicados entre los recovecos del Himalaya. Además, para está parte no se necesita el costoso permiso.

Nos inclinamos por la segunda opción. Estuvimos poco más de una semana y visitamos los pueblos de Daochen, Lijiang, Tagong, Danba y Langmusi.

Para más información sobre Tíbet y sus permisos y sobre los pueblos tibetanos que visitamos y nuestra experiencia, les compartimos esta Guía para recorrer Tíbet con o sin permiso.

Lanzhou – Provincia de Gansu

Lanzhou es la capital de la provincia de Gansu. Si al entrar a Tíbet sentimos que dejábamos atrás China, acá volvió a pasar algo parecido.

Lanzhou es la entrada al oeste de China y la cultura musulmana comienza a ser algo más común y frecuente.

La ciudad no tiene mucho encanto. Si bien está a orillas del famoso Río Amarillo y fue base estratégica en La Ruta de la Seda, hoy funciona como una ciudad china más. Para nosotros, lo más interesante fue el museo provincia y el mercado nocturno de comida típica.

Estuvimos sólo dos noches alojados en Love Hostel.

Turpán o Turfan – Provincia de Xinjiang

Visitar Turpán es entrar en otro mundo: la china del lejano oeste. Turfán se encuentra en una depresión de 154 metros bajo el nivel del mar. Razón por la cual es un oasis natural en medio del desierto y es una de las zonas más calurosas de China y del planeta.

Para llegar a la ciudad cruzamos una infinidad de viñedos, campos de sandias y de melones. El clima es propicio para todos esas frutas. Caminos de tierra nos llevaron a un barrio de casas de adobe y puestos de pan casero en la vereda. A lo lejos, se ve los minaretes de varias mezquitas que, por razones políticas, no pueden llamar a la oración

Nos alojamos en Dap Youth Hostel.

Urumchi – Provincia de Xinjiang

La ciudad de Urumchi nos sorprendió y en el mal sentido. Esperábamos encontrar el mismo estilo pueblerino de Turfán. La vida uigur en la calle, las casillas de adobe y con grandes patios internos y las cabras caminando por ahí. Pero no, lo único parecido era el Gran Bazar.

Si hay algo en lo que son buenos los chinos es en arrasar todo lo lindo y auténtico que haya en su territorio. Construir autopistas, edificios, rascacielos, parques y volver a arrasar y construir. Es un país que se sostiene por la construcción, y ni Urumchi ni el bazar fueron la excepción. Los minaretes de las mezquitas compiten con un Carrefour y los puestos de pan intentan abrirse paso entre andamios y chapas mal puestas. En Urumuchi nos alojamos en Maitian International Hostel

Para conocer más Turpán y Urumuchi y todos los conflictos étnicos-policos que atraviesa la región, les compartimos nuestra crónica: Xinjiang, el oeste de China

Horgos – Provincia de Xinkjang y frontera con Kazajistán

Horgos es la última ciudad china, justo en la frontera con Kazajistán. Como llegamos de noche y la frontera ya había cerrado, tuvimos que pasar la noche para cruzar al día siguiente. Buscamos un hotel y conseguimos una habitación a 80 yuanes la noche. Al rato, nos dimos cuenta que se trataba de un hotel transitorio. La ciudad está llena de ofertas sexuales, y parece que los chinos son buenos consumidores.

A la mañana siguiente, caminamos los dos kilómetros que separan la ciudad de la frontera y nos despedimos de China. Aún no sabemos si fue por última vez o si habrá una tercera.

Info útil frontera China-Kazajistán: 

Este paso fronterizo no tiene buena fama. Fueron tantas las cosas malas que leímos que fuimos preparados para defender de un ejercito de chinos tomando sopa y sonándose los mocos a las vez. El primer detalle a tener en cuenta es que China y Kazajistán tienen dos horas de diferencia, por lo cual la frontera abre a las 8 AM de Kazajistán que recién es a las 10 AM de China. Hay que tener en cuenta el horario de ambos países antes de intentar cruzar del otro lado.

A su vez, para cruzar la frontera es necesario hacerlo en auto, taxi o micro. No sé puede cruzar caminando. Y si se pudiera, entre un puesto y el otro hay casi 10 kilómetros. El valor del boleto del micro es de 100 yuanes (del lado chino). Nosotros, además de explicarle al oficial que viajábamos haciendo dedo, teníamos el problema de no tener más yuanes. Habíamos cambiado todo. Luego de un tire y afloje en chin-glish nos dejó pasar.

En el mostrador de migraciones nos miraron bastante el pasaporte. No les gustó que se nos haya mojado ni el sello de Bangladesh y las Islas Andamán. Esperamos media hora, durante la cual todos se metieron en un cuartito con nuestros pasaportes hasta que finalmente nos lo devolvieron. Del lado kazajo, lo más bien. Todos estaban al tanto de que Argentina no necesita visa para Kazajistán.

Con una sonrisa, volvimos a pisar las tierras soviéticas que tanto nos gustan. Lo puede leer en esta crónica: Salir de China

Itinerario de China: Costa este y grandes ciudades

Llegamos a China, por tierra. Cruzamos desde Mongolia, en un intento de escapar del desierto y de la locura de Ulan Bator. Desde la capital mongola, nos tomamos un tren nocturno a la frontera con China. Ahí comenzó nuestro periplo.

En total estuvimos treinta días. Tuvimos que salir ya que sólo teníamos un mes de visa. Debíamos volver a tramitar una nueva visa para volver a entrar. Pero esa es la historia de nuestro segundo viaje.

itinerario i (22/10/2015 – 20/11/2015):

Costa este y grandes ciudades de China: desde Datong hasta Hong Kong.

Datong – Provincia de Mongolia Interior

Fue nuestra puerta de entrada y nos sirvió como primer pantallazo de China. Dicen que las primeras impresiones nunca fallan y está no fue la excepción. Datong, al igual que el resto de China, es una ciudad en constante construcción. Si bien fue una de las más antiguas, todo el casco histórico fue reemplazado por nuevos edificios que simulan parecerse a los anteriores, incluso las murallas son totalmente nuevas.

Además de los parques y el barrio musulmán, el mayor atractivo de Datong está en los alrededores. A unos 65 kilómetros se puede un visitar un monasterio colgante (literalmente, colgando de la montaña) y, también, un sistema de cuevas con grabados budistas. Lo más práctico es tomar un taxi y recorrer los alrededores, eso sí… los precios de las entradas no son muy accesibles.

Nosotros estuvimos dos noches y los alojamos en Datong Youth Hostel.

Nuestra crónica: Datong, primeras impresiones.

Beijing

Los favoritismo nunca son buenos, pero tenemos que reconocer que Beijing fue nuestra ciudad favorita. Si claro, es una ciudad enorme, con decenas de barrios, con una nube tóxica encima, donde nunca se ve el sol ni donde es fácil ubicarse pero Beijing tiene algo. No sabemos si por ser la capital del país más superpoblado del mundo o por el lugar en el imaginario colectivo que Pekín ocupa, pero Beijing tiene ese atractivo que te invita a salir a caminar. O, al menos, para nosotros.

Es una ciudad donde hay mucho para hacer y ver (la ciudad prohibida es sólo una de las tantas paradas). A pesar de la extensión, se recorre bastante fácilmente, sobre todo por la buena planificación del metro. Aunque entre tanta gente, carteles y caracteres chinos es muy fácil perderse.

Más allá de los templos y museos, nuestra actividad favorita fue caminar a la mañana por los Hutones (calles estrechas, que sobreviven a los rascacielos) y contemplar la cotidianeidad china.

En Beijing estuvimos una semana y nos alojamos en Beijing Heyuan International Youth Hostel.

Nuestra crónica: Perdidos en Beijing

Muralla China

La Gran Muralla China merece un apartado especial. Con un largo supuesto de 8.000 kilómetros, la muralla cruza China de este a oeste. Si bien es una de las maravillas del mundo moderno y la única construcción humana que supuestamente se puede ver desde el espacio, la Muralla China es un ejemplo de intolerancia y de guerras entre pueblos vecinos.

Se puede visitar distintos sectores de la Muralla, la mayoría de los tramos restaurados se encuentran cerca de Beijing. Nosotros, por el contrario, decimos hacer algo atípico. Hicimos lo que no se debía. Subimos a la Gran Muralla China por una parte no reconstruida. No queríamos ver la parte nueva, repleta de chinos en masas. Queríamos ver la muralla originaria, de la que sólo quedan piedras apiladas y torres de vigilancia abandonadas y venidas a menos. Para eso tuvimos que escalar por más de cinco horas. Llegamos arriba cuando el atardecer ya estaba ocurriendo. Pasamos la noche, muertos de frío en una torre a medio desmoronar. La luna llena iluminó las montañas y la infinita muralla, durante toda la noche. El amanecer nos encontró despiertos, contemplando y disfrutando del privilegio que teníamos. Además, no habíamos podido dormir nada por culpa del viento, los ruidos y el miedo de que alguien nos descubra.

Nuestra crónica: Conquistar la muralla China

Pingyao – Provincia de Shanxi

Pingyao es el típico pueblito chino que todos imaginamos. Calles de adoquín, casas grises con techos de teja a dos aguas y dragones en las molduras. Murallas que rodean la ciudad, templos budistas y torres desde las cuales se puede contemplar el atardecer. Si, Pingyao es así pero… a la romántica descripción hay que sumarle los puestos de souvenirs, las chinas disfrazadas de princesas para la foto y el completo caos que rodea la parte antigua de la ciudad.

Nosotros estuvimos dos noches y nos alojamos en una casa de familia. Alquilaban una de las habitaciones dobles a 45 yuanes la noche.

Nuestra crónica: Las ciudades de Pingyao

Xi’an – Provincia de Shaanxi

Xi’an es una de las ciudades más antiguas de China y su fama se debe a La Ruta de la Seda. Era una de las ciudades dónde más se comercializaba y gracias a aquel intercambio hoy es una ciudad con muchísima diversidad cultural: chinos, musulmanes, musulmanes chinos, descendientes de Asia Central y algún que otro argentino.

Entre las murallas de la ciudad, museos, mezquitas, pagodas y los guerreros de terracotas volvimos a estar un poco “como en casa”.

En Xi’an nos reencontramos con un amigo que está viviendo allá y de esos días en su casa salió está crónica: Los condimentos de Xi’an

Zhengzhóu – Provincia de Henan

Desde Xi’an fuimos a Shanghái. En total fueron 1.400 kilómetros y lo hicimos a dedo (autostop). Zhengzhou fue una de las paradas intermedias. Lo bueno fue que gracias a Couchsurfing conocimos a un español que trabaja ahí como profesor de español. Además de conocer la universidad nos sirvió para entender aún más el curioso y estresante sistema de educación chino.

Xuzhóu – Provincia de Jiangsu

Al igual que con Zhengzhóu, Xuzhóu fue otra parada en el largo camino a Shanghái. Aquí también utilizamos couchsurfing. Así conocimos a Dintra, un chino con un celular más grande que la palma de su mano y del cual nunca pudo separar su vista.

Lo más interesante de Xuzhóu, fue salir a comer con Dintra. Nos desfiló por todo tipo de restaurant dónde servían los platos más exóticos. Entre ellos, tortugas con caparazón. Con mucha impresión, nosotros nos pedimos un arroz con verduritas.

Shanghái

Llegamos a Shanghái y de pronto todo cambio. Los chinos dejaron de eructar para pasar a ser gurúes metrosexuales de la moda: Hombres y mujeres por igual. Shanghái es un laberinto de shoppings y casas de diseño. Es una ciudad con encanto, donde barcitos y cafés compiten entre sí y a nosotros nos recordó mucho al barrio de Palermo, en Buenos Aires.

Caminar por el Bond y esperar que la ciudad se ilumine fue parte del ritual que repetimos durante nuestros tres días.

Durante esas noches hicimos Shanghái y de aquel encuentro salió esta crónica: La guía equivocada de Shanghái

Hangzhóu – Provincia de Zheijinag

Muchos visitan Hangzhóu por el día y vuelven a Shanghái. Para nosotros, merecía un poco más de tiempo. Y, quizá, le erramos. La ciudad es famosa por la cantidad de parques, lagos y templos que tiene, todo con un estilo bien oriental.

El problema es que los chinos también se enteraron de eso y la ciudad está totalmente masificada.

Estuvimos dos noches y nos alojamos con una china que estudió español. El encuentro nos vino bien a los tres para practicar un poco el idioma.

Xiamen – Provincia de Fujian

Xiamen es una isla separada por unos pocos kilómetros de la China continental. No es Hong Kong ni Shanghái pero se nota que es una ciudad portuaria que está creciendo al ritmo chino (y eso es muy rápido).

Si bien no tiene ningún atractivo especial y la playa no es para nadar, Xiamen tiene cierto encanto. Caminar por la costanera y contemplar el atardecer desde los templos que están subiendo las montañas fueron nuestras actividades favoritas, pero la mayor riqueza está en la cantidad de personas de todas partes del mundo que ahí viven y/o estudian. Tanto intercambio hizo que diéramos con un puestito de empanas argentina en el mercado nocturno.

Shenzhen – Provincia de Guangdong

Dicen que es una de las ciudades más pobladas de China, puede ser. Su ubicación es estratégica. Está a sólo un subte de distancia de Hong Kong. Si, un subte.

La frontera entre Shenzhen y Hong Kong la cruzamos en metro, haciendo migraciones en las estaciones intermedias.

Shenzhen fue la última parada de nuestro primer viaje a China. Estuvimos sólo una noche en la casa de una chica de Couchsurfing y al día siguiente dejamos China.

Hong – Kong

Si bien Hong-Kong es una republica administrativa independiente de China, muchos son los lazos que la unen al gigante asiático. Aunque, una de las mayores diferencias es el idioma. En Hong-Kong no se habla chino mandarín, sino cantonés.

Nosotros estuvimos una semana y podemos decir que fue de las semanas más caras de nuestras vidas. En cierto punto, Hong Kong es un lugar donde es imposible aburrirse siempre y cuando te encante pasear entre rascacielos y shoppings. Lo bueno es, que al ser una isla y tener salida al mar, se puede ir en barco a islas cercanas mucho más tranquilas. Nosotros disfrutamos de varios trekkings en las montañas y de, incluso, un baño en el mar.

Nuestra crónica: Hong Kong y su armonía

Conclusiones de nuestro primer viaje a China

Vamos a ser sinceros, salimos muy contentos de China. No por el viaje, sino por el hecho de dejar el país. Fue un viaje de un mes dónde pasamos más tiempo arriba de los colectivos urbanos cruzando grandes ciudades y dónde prácticamente, y por culpa de la polución, no vimos ni el sol.

Recorrer tanta ciudades en tan poco tiempo nos dejó agotados. Y los chinos, con su poca implicación con el mundo y su egoísmo de hijos únicos, tampoco ayudaron.

Dejamos China dudando sin volver o no. Aún nos faltaba ver el sur y el oeste. Lo más autentico y lo menos chinos. No tomo varios meses definir que hacer.

Segunda vuelta

Finalmente, tras una temporada de cuatro meses en India, un regreso a Tailandia y una visita a Bangladesh y Camboya decidimos volver a China. Nos prometimos esquivar grandes ciudades y perdernos en los pueblitos tibetanos del oeste del país.

En está crónica van a poder leer las razones del regreso: Volver a China

También, les compartimos el Itinerario de nuestro segundo viaje a China (03/05/2016 – 01/06/2016) dónde visitamos el sur y oeste del país.

Guía para visitar Tíbet con y sin permiso

Introducción

Conocer el Tíbet es un viaje prometido para la mayoría de los viajeros, pero es cierto que cada vez es más difícil y más caro adentrarse en las tierras de budismo, del Himalaya y de los cielos celestes.

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Por Tíbet, nosotros entendemos la cultura tibetana. Cultura budista, milenaria, filosófica y hoy en día, exiliada. Cultura con su propio idioma y religión. Por lo cual, si nos restringimos al termino general, el Tíbet se extiende desde el norte de India, cruzando Nepal y Bután hasta el centro de China, en las provincias de Sichuan y Gansu.

Pero en términos concretos y políticos, el Tíbet es una provincia “autónoma” de la República Popular de China. Es decir, una provincia ocupada y añadida al mapa de China por la fuerza desde hace más de setenta años. En China, la cultura tibetana es oprimida y mal vista, y los chinos hacen lo imposible para seguir perpetuando esta situación.

Cuando en la década del ’50 el gobierno chino ocupó Lhasa, capital del Tíbet, muchos tibetanos debieron exiliarse en los países vecinos.

La figura más representativa del Tíbet, es el Dalai Lama, líder espiritual y político del budismo tibetano. Cómo representante del gobierno tibetano en el exilio, su residencia oficial está en Dharamsala, India.

“En 1950 el Ejercito Popular de Liberación de China entró y tomó posesión de la ciudad-capital de Lhasa. Obedeciendo a la Revolución Roja todo tipo de manifestación religiosa fue considerada enemiga del pueblo. El budismo tibetano quedó proscripto. Desde aquel momento hasta hoy en día, el Tíbet es un limbo. Los tibetanos exiliados apelan a la autonomía política de la región. China, por su parte, cada vez se mete más: llenando las calles de militares, imponiendo el mandarín, poblando la región de chinos, mandando turistas en masas, negando documentos y pasaportes.

Los refugiados tibetanos en el exterior también se organizan. Marchas, apelación, recursos de amparo, incluso, inmolación a lo bonzo. Nada es suficiente ni nadie sabe bien que pasa.” Extracto de El Tíbet de China

Nosotros repudiamos el atropello del gobierno chino y levantamos la bandera del Free Tibet. Por lo cual, cuando decimos Tíbet nombramos la Región Autónoma Tibetana ubicada dentro de China pero también el Tíbet histórico y cultural que se extiende en las provincias chinas de Yunnan, Sichuan, Qinghai y Gansu y por ciertas zonas de Nepal, India y Bután.

En esta guía además de contarles nuestra experiencia, les compartimos dos modos distintos de visitar Tíbet. Uno es con permiso y adentrándose en la Provincia autónoma de Tíbet y el otro modo es sin permiso, conociendo los pueblos tibetanos de las provincias de Yunnan, Sichuan y Gansú.

Visitar Tíbet con permiso

Desde hace varios años para entrar a la Provincia Autónoma Tíbet en China es necesario un permiso. Debido a la conflictiva social, a los intentos fallidos de independencia y la cantidad de revueltas del pueblo tibetano, el gobierno chino decidió ejercer un control estricto en la región. A nosotros, viajeros, ese control nos afecta.

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Actualmente no es posible ingresar a Tíbet por cuenta propia. Para visitar tanto Lhasa como los alrededores es necesario contar con un guía. El permiso se tramita solamente mediante una agencia de viajes autorizada que suele vender un paquete que incluye alojamientos, comidas, excursiones más el servicio de guía y chofer. No incluye el traslado aéreo a Tíbet.

El valor del paquete turístico depende de la cantidad de días, de la calidad del alojamiento y si se trata de un tour privado o un tour grupal, siendo está última opción la más baratas.

Nosotros cotizamos y el valor del permiso + todo lo de más por diez días sumaba 1.000 USD por persona. Un presupuesto que escapa de nuestras posibilidades.

Otra opción, apenás más económica, es ir solamente por tres días a Lhasa, capital de Tíbet y obviar todos los demás atractivos que hay en la región.

Aclaración: Cómo Tíbet es parte de China, además del permiso especial es necesario tramitar el visado de China en la embajada correspondiente. Una vez obtenido el visado, recién ahí se puede tramitar el permiso de Tíbet. Este se debe tramitar con un mes de antelación.

¿Cómo llegar a Tíbet?

Desde China:

Para llegar a Tíbet hay que atravesar el cordón montañoso del Himalaya. Lo más fácil es por avión. La mayoría de las grandes ciudades chinas tiene vuelos directos a Lhasa y cuestan cerca de 100 USD.

Otra opción es en tren, una opción relativamente nueva. El tren a Tíbet se puede abordar en Lhasa, Xi’an o Chengdu y tiene la fama de ser uno de los trayectos ferroviarios a más altura con un tiempo promedio de 30 horas de viaje.

Desde Nepal:

Muchas agencias de turismo en Katmandú ofrecen paquetes a Lhasa. En general, son paquetes de una a tres semanas donde se cruza por tierra atravesando el campamento base del Everest. Los precios no son mucho más baratos, el permiso sigue siendo obligatorio pero la única ventaja es que las agencias nepalíes se encargan de tramitar el visado de China.

Visitar Tíbet sin permiso

Lo bueno, es que hay otra manera de conocer Tíbet y no hace falta permiso. Si económicamente el permiso representa mucho dinero para vos o no te entusiasma la idea de andar con un guía chino todo el día, esta opción puede ser la más acertada.

Como dijimos, Tíbet es un nombre que nuclea un etnia, una cultura y una forma de vivir/pensar. Si bien Lhasa es el ícono más representativo en el imaginario tibetano, hay muchos pueblos auténticos que se pueden visitar sin permiso.

El permiso no es necesario ya que estos pueblos se encuentran fuera de la Región Autónoma de Tíbet. La frontera política no coincide con la frontera cultura entre China y los pueblos tibetanos.

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Nosotros pasamos poco más de una semana semanas recorriendo pueblos tibetanos escondidos en los recovecos del Himalaya. Cruzamos pasos de montaña y dormimos a más de 4.000 msnm. A continuación les compartimos nuestra experiencia, nuestro itinerario y un presupuesto más real y posible.

Itinerario

Nuestro recorrido por los pueblos tibetanos de las provincias de Sichuan y Gansu fue el siguiente: Shangri-La, Daocheng, Litang, Tagong, Danba y Langmusi.

Shangri-La – Provincia de Yunnan

Conocida como la “Puerta de entrada” del Tíbet, es por lejos la ciudad más turística de la región. La fama se debe en gran parte a la novela “The Last Horizont” de James Hilton.

Si bien es una ciudad grande y con mucha impronta china, la parte antigua es la más interesante. Hoy es un laberinto reconstruido con monasterios, museos, estupas, monjes deambulando y un inmenso Himalaya que recién está comenzando. Pero, lamentablemente, toda la impronta tibetana queda teñida por tiendas de souvenirs, restaurantes caros y promociones de pashminas. Igualmente, la arquitectura tibetana se puede ver en las casas de madera que sobrevivieron al incendio del 2014.

Además de la ciudad antigua, hay varios trekings y sitios cercanos para visitar sea en transporte público o con taxi privado.

Nosotros estuvimos tres noches y nos alojamos en Timeless Inn, una guest-house muy hogareño atendida por una china casada con un tibetano.

Daocheng – Provincia de Sichuan

A Daocheng llegamos de casualidad. La idea era unir Shangri-La con Litang a dedo (autostop) haciendo una parada en Xiangcheng, pero el camino (o mejor dicho, la conductora que nos levantó) nos llevó a pasar la noche en Daocheng.

Sea en Xiangcheng o en Daocheng es necesario hacer una parada antes de llegar a Litang o a Shangri La. Y no sólo por las malas condiciones del camino, ni la cantidad de kilómetros, la parada es necesaria para comenzar a aclimatarse. Daocheng está a 3.750 msnm y es dónde la cultura tibetana comienza a verse en un estado más puro y autentico. Lo más lindo de Daocheng, dicen, son los alrededores.

Nosotros sólo estuvimos una noche y nos alojamos en la casa de la señora que nos levantó en la ruta.

Litang – Provincia de Sichuan

No queremos tener favoritismo, pero Litang fue nuestro “Shangri-La”. En un pueblito a más de 4.100 msnm encontramos todo lo que esperábamos encontrar en nuestro viaje por los pueblitos tibetanos. Si bien, la parte moderna de la ciudad está creciendo a pasos agigantados el pueblo aún conserva todo lo que uno espera ver en Tíbet.

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Litang está rodeado por inmensos picos nevados, por lo cual basta con caminar un poco en cualquier dirección para tener fantásticas panorámicas del Himalaya. Subiendo la parte antigua del pueblo se llega al monasterio y al cementerio a cielo abierto. Todo esto, cruzando casas de familias, gallinas tomando sol y saludando con una sonrisa a todas las personas que se ponen en el camino.

Estuvimos dos noches en Litang y nos alojamos en un extraño hotel chino que por las noches funcionaba como casino. Pagamos 80 yuanes la habitación doble con baño privado.

Tagong – Provincia de Sichuan

Según las guías de viajes y según los comentarios de muchos viajero, Tagong era EL lugar. Según ellos, era la perlita, el gran imperdible entre todos los pueblitos tibetanos. Tenemos dos hipótesis: O estas personas no fueron a Litang o, claramente, manejamos distintos parámetros de “imperdibilidad”.

Tampoco vamos a ser injusto, Tagong es un lindo pueblo y los alrededores son aún más lindos. Sobre todo las caminatas por la montaña hasta los monasterios cercanos.

Nosotros estuvimos dos noches y nos alojamos en un guesthouse, justo antes de cruzar el río de mano derecha. Lo atiende una señora tibetana muy atenta. La habitación doble con baño privado esta 80 yuanes y parece más un hotel coqueto que una guesthouse de paso.

Danba – Provincia de Sichuan

Lo más interesante de Danba es el camino para llegar y su estratégica ubicación: en lo alto de una desfiladero de montaña.

La ciudad en si no tiene nada de especial, vistas lindas, caminatas al rio, a pueblos cercanos (con opciones de homestay) y una excursión por el día a unas antiguas torres de vigilancia entre las montañas.

Estuvimos sólo una noche y nos quedamos en Dengba Hostel. Pagamos 80 yuanes la habitación doble con baño privado.

Langmusi – Provincia de Gansú

Fue el último de los pueblitos tibetanos que visitamos. La rutina monasterio + pueblo + lindos alrededores volvió a repetirse pero está vez con una marcada influencia musulmana.

Hay dos templos que se pueden visitar, pero al igual que en Tagong hay que pagar entrada. A nosotros, nos gustó mucho más la mezquita. Quizá porque ya nos estábamos preparando para visitar la parte musulmana de China.

Nos alojamos por una noche en una guesthouse sin nombre. El precio y las comodidades eran mucho mejores que en los hostel recomendados por las guias de viaje. Pagamos 80 yuanes la habitación doble con baño privado.

Presupuesto:

Si uno compará con las grandes ciudades y con los precios promedios de China, andar por los pueblitos tibetanos es una alternativa mucho más económica.

Como siempre, el presupuesto se compone de tres grandes gastos: comer, dormir y trasladarse. Además, de gastos extras también, a veces, es necesario sumar el valor de las entradas y ciertos atractivos turísticos.

Alojamiento:

La mayoría de los pueblitos tienen opciones de hotel, hostels y guest-house.

El valor de una habitación doble en un hotel comienza en los 100 yuanes. De ahí, todos los valores posibles para arriba. Lo bueno es que muchas veces ofrecen desayuno. Una habitación compartida en un hostel puede estar entre los 40 a 60 yuanes. Si uno lo compara, con un hostel en Bejing es baratísimo pero nosotros conseguimos habitaciones dobles con baño privado en casas de familias a 80 yuanes los dos.

Y si uno compara con India o Nepal, los estándares chinos con otra cosa. Las habitaciones suelen ser nuevas y limpias y servicios como wifi, agua caliente y pava eléctrica se dan por sentados incluso en las habitaciones más económicas.

Transporte:

Viajando por China, es el gasto más grande. Los transportes en China son carísimos.

En la región de tibetana, al ser caminos de montaña, no hay trenes. La única opción son autobuses, jeeps compartidos o taxis.

Nosotros recorrimos todos los pueblitos a dedo (autostop) por lo cual el transporte no fue un gasto para nosotros. La experiencia a dedo fue muy grata y súper recomendable. Nunca esperamos más de diez minutos y contadas veces tuvimos que aclarar que no estábamos parando un taxi y que, por lo tanto, no íbamos a pagar el viaje.

Comida:

La comida tibetana es algo que aún no terminamos de definir. Es decir, no sabemos decir si está buena o si es un fiasco. Supongo que será un poco de ambas. Son platos pesados, con mucha carga energética. Se adapta a las necesidades de los habitantes y a las condiciones climáticas y geográficas de la región.

La bebida típica es vino de arroz o té de manteca. Para nosotros, el té es demasiado pesado e imposible de digerir. Luego, momos, thukpas (sopas) y cualquier combinación de ambos. Todo acompañado de un buen y grasoso pedazo de carne (en general, carne de Yak).

Pero, como dijimos anteriormente, la cultura china está ganando terreno. Siempre vas a encontrar algún puesto de comida china: arroz con verduritas, sopas, dumplings, más arroz y más verduras.

Nosotros solíamos comer arroz con verduras por 10 yuanes. Entre 10 y 20 yuanes oscilan la mayoría de los platos chinos básicos. Otra opción, que nos salvo muchas noches de frio y lluvia, fueron las sopas instantáneas de 3 yuanes.

Consejos y recomendaciones:

Mejor época para ir

Salvo que quieras quedarte varado en algún pueblo, ver los caminos cerrados por nieve o experimentar un frío extremo, lo ideal es visitar Tibet en los meses de Verano. Desde fines de Abril hasta fines de Noviembre se supone que no hace tanto frío. El valle comienza a ponerse verde y los ríos bajan bien cargados desde la montaña.

Litang - tibet - china -8

Nosotros estuvimos en el mes de mayo, y a más de 4.000 msnm tuvimos frío. Sobre todo por la lluvia constante y el viento que no dejó de soplar nunca. Lo ideal es chequear bien el pronostico y la altura de los lugares a visitar. Pero como siempre, la suerte hace lo suyo. Nosotros tuvimos muchísima lluvia e incluso los locales se sorprendían de una primavera tan poco soleada.

Mal de altura

También conocido como “Apunamiento” o “Mal de montaña”, el Mal de Altura es la falta de adaptación del organismo a la falta de oxígeno propia de la altura. Lamentablemente no hay muchos recaudos que tomar. Depende mucho del organismo y de la adaptación a la altura. Eso si, el 80% de la población lo padece. Los síntomas son fáciles de reconocer: dolor de cabeza, fatiga, dificultad para respirar y mucho sueño, entre otros.

Lo ideal es, si no estamos acostumbrados a tanta altura, subir despacio y darle tiempo al cuerpo de aclimatarse. Si con el paso de los días, los síntomas persisten lo ideal es descender y/o consultar a un médico o especialista.

Mala infraestructura

Viajando por China uno se acostumbra a las súper autopistas, los modernosos puentes y a los trenes rápidos que cruzan el país a 300 kilómetros por hora, pero nada de eso pasa en las regiones autónomas de Tíbet. Los caminos de montaña están en mal estado. Muchas son rutas sin asfaltar, llenas de barro y de baches. Son caminos de montañas en forma de caracol, curvas y subidas y bajadas. Un trayecto de 100 kilómetros puede demorar un par de horas horas. No hay mucho para hacer. Paciencia y disfrutar del paisaje por la ventana.

Mejor no hablar en chino

Es cierto que casi todos hablan en chino, se lo enseñan en los colegios pero no es su idioma. Los tibetanos no se sienten chinos, de ahí su larga y dolorosa lucha por su independencia. Decir unas pocas palabras en tibetano va a generar increíbles sonrisas.

Nuestra experiencia:

Pasamos más de diez días uniendo pueblos tibetanos. Hicimos dedo, viajamos en autos último modelo y en camionetas que llevaban caballos y ovejas en la caja trasera. Comimos comida tibetana, hicimos trekkings y contemplamos el Himalaya desde lo alto de las montaña. Visitamos decenas de monasterios y charlamos con muchos monjes sobre la situación actual de Tibet. Pero, siendo sinceros fue en Leh (en el estado de Ladakh, norte de India) dónde nos sentimos más cerca de Tíbet.

¿Por qué? Por que es ahí dónde está la mayoría de los tibetanos se debieron exiliar y es ahí donde su cultura crece sin tapujos ni restricciones políticas. Es ahí donde las consignas de “Free Tibet” se cantan en libertad y dónde nadie tiene miedo de decir lo que opina del gobierno chino.