Category: Eslovenia
Las cuevas de Postojna y el castillo de Predjama

Dijimos que la magia estaba en Ljubljana. Mentimos, una vez más. La verdadera magia, esa que nos hace sorprendernos cómo niños y estremecernos cuál gurises la encontramos a una hora de la capital eslovena.

Poco se conoce de Eslovenia y mucho menos del sistemas de cuevas que tiene repartidos a lo largo del país. Nosotros decidimos ir a unas que estaban no muy lejos de Ljubljana. Las más grandes, pero también las más turísticas.

Poco sabíamos que nos íbamos a encontrar. Ya habíamos estado en unas cuevas en Vietnam.   ¿Serían iguales? ¿Qué diferencia a una cueva de otra? También íbamos a ver un castillo incrustado en una roca.

Muchas veces sentimos que durante los viajes la capacidad de asombro se exacerba. Todo nos llama la atención y de todo se aprende. Otras veces, tenemos la sensación de que ya vimos todo, y no hay nada nuevo bajo es sol. Que unas ciudades se parecen a otras, que tal montaña es como tal otra. Sabemos que eso es mentira, pero nuestro inconsciente nos traiciona.

Las cuevas de Postojna:

“No son los golpes de martillo, sino la danza del agua, la que cantea las piedras a la perfeccion” Rabindranath Tagore

Antes de ir habíamos contactado al personal que administra las cuevas. Nos ofrecieron realizar una visita guiada con ellos.

Llegamos tras una hora de viaje desde Ljubljana. A partir del mes de Julio empieza a correr un servicio entre la estación de colectivos y las cuevas, así también como entre las cuevas y el castillo (son nueve kilómetros).

Pero como estábamos en junio, también nos ofrecieron buscarnos en la estación. Para eso, al llegar debíamos llamarlos. No encontramos ningún teléfono público (breves extinciones de la modernidad). La hora pautada era las 12. Empezamos a caminar bajo el calor del verano europeo. En total fue un kilómetro. Llegamos y salió a nuestro encuentra una chica con el uniforme del lugar hablando en español:

  • ¿Ustedes son Lucas y Ludmila de Argentina?
  • Ehhhh, si
  • Hace rato que lo estábamos buscando, los fuimos a buscar a la estación pero no aparecieron. Les mandamos varios mails.

Ahí comenzó todo en español, por suerte. En la puerta de la cueva la temperatura cambia. Se sienten los 10 grados y la humedad rocosa. Un tren nos llevó al corazón de la cueva.

El tren

El tren

Cámara en mano, camperas puestas y con el modo “sorpresa” activo empezamos a recorrer la cueva. No éramos los únicos: los asiáticos también estaban acá (y en casi toda Europa).

Esto que parece un helado es piedra caliza trabajada por el agua

Esto que parece un helado es piedra caliza trabajada por el agua

IMPRESIONANTE. 22 km de piedra caliza erosionados por el agua durante miles de años genero ese paisaje ficticio que teníamos ante nuestros ojos. ¿La naturaleza es capaz de crear este sinsentido de formas hermosas? Si, de eso y de mucho más.

Postojna y Predjama - Eslovenia -2

Caminamos. Señalando, buscando formas en las estalagmitas y en las estalactitas (aprendimos la diferencia finalmente!) y tomando la mayor cantidad de fotos posibles. Pero no con la cámara, sino con nuestra vista. Sabíamos que no habíamos visto ni volveríamos a ver por lo pronto algo así.

Con el simple correr del agua (más algunos componentes químicos propios de la roca) se generan estas formas. Cada 10 años se forma 1 mm de estalactita o de estalactita, imagínense el tiempo que lleva que se una un extremo con el otro.

Sala de los spaghettis

Sala de los spaghettis

Postojna y Predjama - Eslovenia -3

Postojna y Predjama - Eslovenia -5

Las cuevas fueron descubiertas hace 800 años, o al menos de esa época data el primer grabado en la pared. Posiblemente hayan sido habitadas muchos antes, lo que nos permite suponer que han sido testigos del avance y del ¿desarrollo? del hombre a lo largo de la historia.

Filtraciones de agua. Dicen que si llueve afuera, a los dos días el agua empieza a gotear con mayor intensidad adentro

Filtraciones de agua. Dicen que si llueve afuera, a los dos días el agua empieza a gotear con mayor intensidad adentro

La mayoría de la cueva se utiliza para investigación y solo una parte para fines turísticos. Hace 200 años que reciben a personas de todo el mundo recordándoles que el hombre es un ser pequeño al lado de la naturaleza. Y que aunque crean que han visto mucho, no siempre han visto todo.

Castillo de Predjama:

El castillo nos intrigaba. O porque veníamos con “Juego de Tronos” en la cabeza, o porque nos llama la atención todo lo que sea medieval o por el magnifico hecho de visitar todo un castillo construido en la desembocadura de una cueva, no era algo de todos los días.

El castillo y su montaña

El castillo y su montaña

Predjama (Pred – antes-, Jama -cueva-) está a solo nueve kilómetros de Postojna, pero los escenarios son totalmente distintos. Allá la eficiencia y majestuosidad de la naturaleza, acá el ingenio del hombre.

Postojna y Predjama - Eslovenia -8

Dice la leyenda (porque ahora ya todo es patrimonio de la memoria colectiva de la humanidad y sabemos que no es muy de fiar) que el castillo fue habitado por el Erasmo de Predjama. Una suerte de Robin-Hood esloveno que sobrevivó no-sabemos-cuántos-años al asedio constante del castillo por parte de sus enemigos. Los que lo atacaban acamparon afuera pensando que cuando se le acaben las provisiones iban a tener que salir. Nada de eso pasó. Todo lo contario. Erasmo les mandaba lechones asados y cerezas maduras a los agresores. Estos, en vez de pensar que había una cueva que conectaba el castillo con la otra parte de la montaña, pensaban que era obra del mismísimo diablo.

Años de valentía y resistencia terminaron cuándo el Erasmo se olvido de apagar la vela para ir al baño. Los agresores vieron la luz en la oscuridad y comenzaron a disparar en esa dirección.

El castillo esta muy bien conservado y en unas horas se recorre. Lo más lindo son las vistas al valle esloveno que se tiene desde la parte alta.

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Podríamos seguir contándoles de las formas curiosas de la cueva, de su luz natural o que en millones de años va a dejar de existir por la erosión misma de la piedra. O contarles de lo frío que es el castillo, de las paredes de piedra camufladas con las paredes artificiales (era difícil saber dónde terminaba cada una) o pero aún, contarles de los pasos y voces que se dicen que se escuchan del castillo por la noche. Pero ¿qué sentido tendría?

No queremos colaborar con el turismo desde el sillón o desde la oficina, en todo caso tómenlo como una invitación constante a descubrir con sus propios ojos todo esto que acá contamos.

Info útil

* Nosotros fuimos en colectivo. Salian de la estación de tren de Ljubljana y llegaban a la estación de tren de Postojna. Demora una hora en llegar. El servicio funciona cada hora.

* Desde el centro de Postojna en verano funciona un servicio público hasta las cuevas, sino caminando es un kilómetro. Para ir de las cuevas al castillo también funciona un servicio público sólo en verano. Este último trayecto es de nueve kilómetros.

* Llevanse abrigo, calzado cómodo y agua. Adentro hay mucho para caminar.

* Para más información pueden visitar: http://www.postojnska-jama.eu/en/

Ljubljana, la maga

Les voy a pedir su atención. Les voy a contar algo que seguramente muchos no saben. Liubliana (o Ljubljana en su idioma) es una gran pequeña y agitada tranquila ciudad, de la cual cuesta mucho irse. Algo así como una de las olvidadas capitales europeas, que a pesar de eso, y con perfil bajo, tiene un encanto particular. Son uno de esos pocos lugares dónde uno se anima a decir, me gustaría vivir acá.

Ljubljana - Eslovenia -3

La plaza

La plaza

Tal vez sea ese pequeño río, el cual no es enorme como el Rio de la Plata o místico como el Ganges, pero es un rio que acompaña la ciudad a lo largo.
Tal vez sean sus calles empedradas del centro por las cuales no circulan autos.
Tal vez sea que en cada cuadra había un artista diferente exhibiendo sus pinturas, esculturas o música.
Tal vez porque si te alejas del centro sigue siendo linda, con parques para pasear y barrios pintorescos.
Tal vez por su gente amable, de las cuales pudimos notar que les encanta hablar.
Tal vez por una mezcla de todo esto, y a pesar de nuestro cansancio de la noche anterior, Ljubljana nos encantó como si fuera una maga. Cómo si hubiese un hechizo volando por el aire que hace que los transeúntes se enamoren. Algo de eso habrá, porque funciona.

El encanto de sus edificios

El encanto de sus edificios

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El arte en la calle

El arte en la calle

Empezamos a sospechar. Todos dicen que la ciudad es chica, linda pero chiquita, qué en dos minutos se recorre, que no hay demasiado para ver, que mejor es ir por el día. Pero a nosotros nos gustaba. Disfrutábamos de su pequeñez, de sus librerías (en las cuales solo reconocíamos algunos pocos títulos), de los bancos frente al río, de la vista desde el castillo, de las casas de colores.

El castillo

El castillo

La librería

La librería

Pero había algo que no entendíamos ¿Por qué tantos dragones? Cuenta la leyenda que aquí habitaban dragones, y que fue el mismísimo Jasón (héroe de la mitología griega), ayudado por sus argonautas, quien mató al último dragón y liberó a las doncellas que tenía como prisioneras. Entonces algo de magia había en la ciudad.

Dragón del puente

Dragón del puente

Ljubljana - Eslovenia -2

Pero los hechizados éramos nosotros. Nos sentíamos en una ciudad de juguete y no podíamos dejar de caminarla. Sea por un lado del rio o por el otro, subir hasta el castillo, bajar a la catedral. Y puede ser que haya algo de magia. Dicen que cuando una virgen cruza el puente de los dragones, uno de sus cuatro dragones mueve la cola. También vimos unos maniquíes con vestidos de novia colgando de un puente, pero de estos no sabemos de que magia se trata.

Maniquíes colgando

Maniquíes colgando

Otro personaje de cuentos de hadas

Otro personaje de cuentos de hadas

Ljubljana tiene nombre de mujer y de maga. Pero la magia no existe. Nosotros no somos aquella Wendy que Peter Pan despertó por la noche para llevarla a la tierra de Nunca Jamás. Quizá Ludmila podría ser Campanita y Lucas podría ser el Capitán Garfio, pero no. No va por ahí la cuestión. Los cuentos son solo eso, cuentos. Nosotros estábamos en Eslovenia, otro país de la ex Yugoslavia, estábamos en Europa y las cosas se pagaban en Euro. El mundo real, él que gira. Estábamos en verano. Era un jueves de junio.

Pero aunque queramos negarlo. Hay algo de magia en todo esto. Hoy es miércoles de julio. Todo lo que escribamos acá paso por el tamiz de la memoria, que también tiene nombre de mujer y que también es maga.

Hasta las puertas tienen magia

Hasta las puertas tienen magia

Ljubljana, la maga, no es otra que la memoria, también maga. Hoy varias noches después ¿Qué nos queda de Ljubljana? Unas fotos, alguna anotación en el cuaderno, pero todo lo que  tenemos pertenece a la memoria. Intentamos reconstruir vagamente los puentes, las calles y los castillos de Ljubljana (porque ahora puede ser que haya más de uno) pero el resultado siempre va a ser fallido. La Ljubljana que habita en nosotros, hoy, es solo patrimonio de la magia y de los recovecos de la maldita y virtuosa memoria. Que puede ser una ciudad muy chiquita o grande, agitada y tranquila, según a quién se le preste atención.