Este fue nuestro segundo viaje a China, donde nos propusimos unir el sur del país con las lejanas ciudades del oeste. Recorrimos pueblos tibetanos, gargantas profundas, pueblos en el desierto y ciudades musulmanes.

Otra China que nada tiene que ver con la costa este y las grandes ciudades. Tenemos que confesar, que nuestra primer visita al país nos dejó abrumados de tantas ciudades grandes y tanta polución. Este segundo viaje buscó reivindicar al primero y buscó y encontró, esbozos de la vieja antigua. En está crónica van a poder leer las razones del regreso: Volver a China

Lee el primer itinerario

 

Itinerario de nuestro segundo viaje a China (03/05/2016 – 01/06/2016)

Este viaje también fue de treinta días. Comenzó en la provincia de Yunnan, al sur de China y muy cerca de Vietnam, y termino en Urumchi, en el lejano oeste. Para llegar a Kunming volamos desde India y desde Urumchi cruzamos por tierra a Kazajistán.

Kunming – Provincia de Yunnan

Si buen Kunming es la capital de la provincia de Yunnan, no es una de las típicas mega ciudades chinas. Tiene muchos árboles y demasiados parques con lagos para disfrutar de los días de sol. La gente, los chinos, también tiene otro aspecto y espíritu, caminan menos apurados, sacan a pasear a sus perros y disfrutar de pasar tiempo al aire libre. Todo un hallazgo en la china moderna.

Sacando los parques, algunos templos y museos, Kunming no tiene mucho más que ofrecer. Eso sí, es la puerta de entrada para recorrer toda la provincia de Yunnan. Una de las más atractivas en términos de paisajes y geografía.

Nos alojamos en IviesWill International Youth Hostel por dos noches.

Kaiyuan – Provincia de Yunnan

Kaiyuan es una ciudad al sur de Kunming que no tiene nada especial para ver, salvo un amigo nuestro. Como toda ciudad china se repite el circuito edificios altos, parques, pagodas reconstruidas, lago artificial, local de comida china. La única diferencia, considerando que no es una ciudad turística, es que el atractivo somos nosotros. Los únicos ojos redondos en toda la ciudad. Tal es así que la gente se sacó fotos con nosotros.

Dali – Provincia de Yunnan

Dali es una ciudad pensada pura y exclusivamente para el turismo chino (todo reconstruido, puestos de souvenir por doquier y puestos de comida cada dos metros) pero tiene cierto encanto. Históricamente, era el sitio al cual llegaban los hippies occidentales que se escapaban de los monzones de India. Quizá por eso la ciudad tiene buen karma, o por la arquitectura de las torres chinas en cada esquina, o quizá por las montañas y el Lago Erhai. No lo sabemos, pero estuvimos dos noches y nos pareció poquísimo.

Nos alojamos en el Hostel Five Elements.

Wase – Provincia de Yunnan

Lo interesante del lago Erhai, uno de los más extensos de China, no es tanto su geografía sino los grupos étnicos que ahí viven (o intentan sobrevivir).

Los Bai son uno de ellos y en el Wase dónde aún se puede contemplar su tradicional estilo de vida. Basta caminar unos metros hacia el pueblo para encontrarse con el gran mercado, y si uno camina un poco más llega a las casas típicas dónde hombres y mujeres aún visten las ropas tradiciones y hablan en su dialecto. Toda una verdadera reliquia para China.

En Wase estuvimos sólo dos noches y nos alojamos en E-lodge International Youth Hostel

Lijiang – Shuhe – Provincia de Yunan

Tanto Lijiang como el barrio vecino de Shuhe, son dos clásicos cascos históricos chinos restaurados y devenidos en puestos de souvenirs a mansalva.

Así y todo, uno se siente cómodo recorriéndolos. Quizá porque, al menos en Shuhe, con caminar un poco una llega a las zonas más tranquilas y si se quiere, se puede subir a las montañas y contemplar todo el valle y los picos nevados del Himalaya que recién están comenzando (¿o terminando?). Además, es un sitio bien pensado. Con lagunas internas y con canales de riego que llevan agua a campos de cosechas dentro de la ciudad.

Para muchos viajeros Lijiang es algo que no podemos no ver y para otros es la ciudad que mejor evitar, salvo que nos gusten los sitios recontraremil turísticos. Para nosotros Shuhe es un pueblo bonito y tranquilo, pero de autentico sólo quedaron los adoquines. Eso si, la replica está tan bien hecha que uno puede imaginarse la antigua china.

Estuvimos dos noches y nos alojamos en The Bivou.

Tiger Gorge Leaping o Garganta del Salto del Tigre

Este no se trata de un lugar, sino de un trekking de uno o dos días que en veinte kilómetros recorre una de las gargantas más profundas y poderosas de China. Lo interesante además del furioso río, son las ondulaciones de las montañas y los picos nevados que se ve desde muy cerca.

No es trekking apto para personas con vértigo pero tampoco es una caminata completa que requiera entrenamiento ni estado físico. A lo largo del camino, se cruzan distintos pueblitos dónde se puede comprar comidas y bebidas. Hacia el final del camino hay una zona de guest-house dónde se puede pasar la noche.

Además del sendero de montaña, la garganta también se puede recorrer en vehículo ya que hay una ruta de asfalto que va bordeando el río. La única contra es que el camino va muy por debajo y de logran ver las cubres de las montañas.

Para más información sobre el Tiger Gorge Leaping pueden revisar este articulo de Wikitravel. Es una pena pero sólo esta en inglés.

Nosotros caminamos hasta Sean’s Guest House en un día. Pasamos la noche ahí y al mediodía siguiente nos tomamos un colectivo de dos horas a Shangri La.

Shangri La – Provincia de Yunan

Conocida como la “Puerta de entrada” del Tíbet, es por lejos la ciudad más turística de la región. La fama se debe en gran parte a la novela “The Last Horizont” de James Hilton.

Si bien es una ciudad grande y con mucha impronta china, la parte antigua es la más interesante. Hoy es un laberinto reconstruido con monasterios, museos, estupas, monjes deambulando y un inmenso Himalaya que recién está comenzando. Pero, lamentablemente, toda la impronta tibetana queda teñida por tiendas de souvenirs, restaurantes caros y promociones de pashminas. Igualmente, la arquitectura tibetana se puede ver en las casas de madera que sobrevivieron al incendio del 2014.

Además de la ciudad antigua, hay varios trekings y sitios cercanos para visitar sea en transporte público o con taxi privado.

Nosotros estuvimos tres noches y nos alojamos en Timeless Inn, una guest-house muy hogareño atendida por una china casada con un tibetano.

Pueblos tibetanos – Provincias de Sichuan y Gansu

La idea de visitar Shangri La tenia como fin adentrarnos en la cultura tibetana. Algo que nos había quedado pendiente en nuestra anterior visita a China.

Teníamos dos opciones ir a Región Autónoma de China para la cual se necesitan permisos especial o visitar los pueblitos tibetanos que se encuentras en las Provincias de Sichuan y Gansu, ubicados entre los recovecos del Himalaya. Además, para está parte no se necesita el costoso permiso.

Nos inclinamos por la segunda opción. Estuvimos poco más de una semana y visitamos los pueblos de Daochen, Lijiang, Tagong, Danba y Langmusi.

Para más información sobre Tíbet y sus permisos y sobre los pueblos tibetanos que visitamos y nuestra experiencia, les compartimos esta Guía para recorrer Tíbet con o sin permiso.

Lanzhou – Provincia de Gansu

Lanzhou es la capital de la provincia de Gansu. Si al entrar a Tíbet sentimos que dejábamos atrás China, acá volvió a pasar algo parecido.

Lanzhou es la entrada al oeste de China y la cultura musulmana comienza a ser algo más común y frecuente.

La ciudad no tiene mucho encanto. Si bien está a orillas del famoso Río Amarillo y fue base estratégica en La Ruta de la Seda, hoy funciona como una ciudad china más. Para nosotros, lo más interesante fue el museo provincia y el mercado nocturno de comida típica.

Estuvimos sólo dos noches alojados en Love Hostel.

Turpán o Turfan – Provincia de Xinjiang

Visitar Turpán es entrar en otro mundo: la china del lejano oeste. Turfán se encuentra en una depresión de 154 metros bajo el nivel del mar. Razón por la cual es un oasis natural en medio del desierto y es una de las zonas más calurosas de China y del planeta.

Para llegar a la ciudad cruzamos una infinidad de viñedos, campos de sandias y de melones. El clima es propicio para todos esas frutas. Caminos de tierra nos llevaron a un barrio de casas de adobe y puestos de pan casero en la vereda. A lo lejos, se ve los minaretes de varias mezquitas que, por razones políticas, no pueden llamar a la oración

Nos alojamos en Dap Youth Hostel.

Urumchi – Provincia de Xinjiang

La ciudad de Urumchi nos sorprendió y en el mal sentido. Esperábamos encontrar el mismo estilo pueblerino de Turfán. La vida uigur en la calle, las casillas de adobe y con grandes patios internos y las cabras caminando por ahí. Pero no, lo único parecido era el Gran Bazar.

Si hay algo en lo que son buenos los chinos es en arrasar todo lo lindo y auténtico que haya en su territorio. Construir autopistas, edificios, rascacielos, parques y volver a arrasar y construir. Es un país que se sostiene por la construcción, y ni Urumchi ni el bazar fueron la excepción. Los minaretes de las mezquitas compiten con un Carrefour y los puestos de pan intentan abrirse paso entre andamios y chapas mal puestas. En Urumuchi nos alojamos en Maitian International Hostel

Para conocer más Turpán y Urumuchi y todos los conflictos étnicos-policos que atraviesa la región, les compartimos nuestra crónica: Xinjiang, el oeste de China

Horgos – Provincia de Xinkjang y frontera con Kazajistán

Horgos es la última ciudad china, justo en la frontera con Kazajistán. Como llegamos de noche y la frontera ya había cerrado, tuvimos que pasar la noche para cruzar al día siguiente. Buscamos un hotel y conseguimos una habitación a 80 yuanes la noche. Al rato, nos dimos cuenta que se trataba de un hotel transitorio. La ciudad está llena de ofertas sexuales, y parece que los chinos son buenos consumidores.

A la mañana siguiente, caminamos los dos kilómetros que separan la ciudad de la frontera y nos despedimos de China. Aún no sabemos si fue por última vez o si habrá una tercera.

Info útil frontera China-Kazajistán: 

Este paso fronterizo no tiene buena fama. Fueron tantas las cosas malas que leímos que fuimos preparados para defender de un ejercito de chinos tomando sopa y sonándose los mocos a las vez. El primer detalle a tener en cuenta es que China y Kazajistán tienen dos horas de diferencia, por lo cual la frontera abre a las 8 AM de Kazajistán que recién es a las 10 AM de China. Hay que tener en cuenta el horario de ambos países antes de intentar cruzar del otro lado.

A su vez, para cruzar la frontera es necesario hacerlo en auto, taxi o micro. No sé puede cruzar caminando. Y si se pudiera, entre un puesto y el otro hay casi 10 kilómetros. El valor del boleto del micro es de 100 yuanes (del lado chino). Nosotros, además de explicarle al oficial que viajábamos haciendo dedo, teníamos el problema de no tener más yuanes. Habíamos cambiado todo. Luego de un tire y afloje en chin-glish nos dejó pasar.

En el mostrador de migraciones nos miraron bastante el pasaporte. No les gustó que se nos haya mojado ni el sello de Bangladesh y las Islas Andamán. Esperamos media hora, durante la cual todos se metieron en un cuartito con nuestros pasaportes hasta que finalmente nos lo devolvieron. Del lado kazajo, lo más bien. Todos estaban al tanto de que Argentina no necesita visa para Kazajistán.

Con una sonrisa, volvimos a pisar las tierras soviéticas que tanto nos gustan. Lo puede leer en esta crónica: Salir de China