Ayer cruzamos los montes Urales, en Rusia. Los imaginábamos altos, cómo una gran cordillera. Con picos nevados y rodeados de iglesias ortodoxas. Pero lo cierto es que lo único que vimos fue una pequeña ondulación en el terreno. Eso sí, rodeado de un bosque que parecía infinito y lleno de colores por el otoño. Pero los montes Urales también representan otra cosa, al menos para nosotros. Haberlos cruzado fue cambiar de continente. Atrás quedó Europa, ahora ya estamos en Asia.

Algunas de las iglesias ortodoxas que cruzamos

Algunas de las iglesias ortodoxas que cruzamos

Tenemos tanto por decir de Europa. El viejo continente nos despierta sentimientos contradictorios. Abrazos amigos que se mezclan con nefastas políticas internaciones y con comentarios demasiado xenófobos para nuestro gusto. Europa se mira a sí misma, pero también hay personas que, desde adentro, proponen un cambio de paradigma. Igualmente, el eurocentrismo es algo a desconstruir.

Hace casi cuatro meses llegamos a Budapest

Zagreb -7

Europa fue el punto de partida de este viaje, hace ya casi cuatro meses. Si bien no nos metimos en la parte famosa y occidental, no deja de ser un continente prolijo y que funciona bien, al menos internamente. Asia, en cambio, incluye realidades distintas y dicotómicos a la vez. A fin de cuenta la variedad de los países que componen el continente asiático son su misma antitesis: desprolija y ordenada, apabullante y tranquila, sucia y limpia. Para nosotros también es mucho más cálida y contrastante.

Croacia-3

Esto no es una despedida que nos ponga emotivos ni nada parecido, sabemos que vamos a volver, y la ansiedad de volver a Asia puede más.

Señores y señoras, lo que sigue es para ustedes. Para que nos crean que hace casi 4 meses que viajamos por Europa, y ayer decidimos dejarla atrás para volver a un viejo amor: el convulsionado continente asiático.

Países visitados: 13

Cantidad de días: 111 días

Duración más larga en un país: Rusia, 28 días (sólo del lado europeo).

Duración más corta: Eslovaquia, todo un día en Bratislava

Kilómetros recorridos: 10.114

Kilómetros recorridos en barco/colectivo/tren: 3.987

Kilómetros recorridos dedo: 6.127

Cantidad de autos que nos levantaron: 52

Idiomas en lo que dijimos hola y gracias: 15

Camas en las que dormimos: 49

Lugares más extraños en los que dormimos: Una iglesia en Braniewo, Polonia. En el medio de los médanos, solos, frente al Mar Báltico en Kaliningrado, Rusia. En un campamento hippie en Antazavé, Lituania.

Noches de hotel que pagamos: Cuatro noches en total. Dos de un hostel en Praga, un camping en Nida, Lituania y una noche de hostel en Klaipeda.

Argentinos que nos cruzamos: 47 (increíble la cantidad de argentinos que hay por acá).

Cortes de pelo: 1

Situación más movilizante: Visitar los campos de trabajo y exterminio en Auschwitz.

Momento más mágico: Los atardeceres en Zadar, Croacia

Encuentros más esperado: Con Delfina, nuestra sobrina más pequeña, con Kapuscinski en un cementerio de Varsovia y con Esteban, en Moscú.

Punto más austral: Dubrovnik, Croacia.

Punto más boreal: San Petersburgo, Rusia

Punto más occidental: Berlín, Alemania

Punto más oriental: Perm, Rusia

Países dónde tomamos más cerveza: República Checa

Cantidad de fotos que tenemos guardadas: 2797

País con más fotos: Polonia

Ciudad con más fotos: Budapest

Hospitales visitados: 0

Dicho esto, hasta la vista Europa!