Bienvenidos a Orchha

Bienvenidos a Orchha

Ya habíamos visitado Agra (y el imponente Taj Mahal) y ya habíamos visto los “no templos del kamasutra” en Khajuraho. Nuestro próximo destino era Varanasi. No tardamos en darnos cuenta que necesitábamos un pequeño recreo en nuestro itinerario que ahora nos llevaba por la “ruta turística de la India”. Orccha fue nuestro recreo.

Mezcla de casas abandonadas y vida de pueblo.

Mezcla de casas abandonadas y vida de pueblo.

Llegar a Orchha fue como tomarnos un descanso. Salir del sistema ya armado entre el turista y el vendedor. Necesitábamos descansar. Muchos dirán ¿Descansar de qué si viven de vacaciones? Nosotros no estamos de vacaciones, estamos viajando y para nosotros son distintas concepciones. Todos los días son muy distintos entre sí, y todo el tiempo nos estamos moviendo. Y cuando no estamos haciendo dedo o buscando el andén en que para nuestro tren, estamos aprendiendo y conociendo y cuándo no, estamos intentando escapar de las garras de algún cazaturistas de turno. Todo el tiempo tenemos que pelear hasta el precio del agua, que te la quieren vender más cara por el solo hecho ser de otro país. Queríamos estar tranquilos, queríamos salir a la calle y saludar a la gente sin tener que esperar que nos quieran vender algo.

Orchha - 2En realidad llegamos a Orchha con muy pocas referencias (la mejor manera de llegar a un lugar). Lo único que sabíamos es que nos teníamos que tomar un tren a Jhansi y de ahí un rickshaw. Pero era suficiente para saber que mucha gente no iba para esos lados, y los que iban lo hacían solo por el día.
Orchha es un pequeño pueblo, llamarla ciudad sería mucho si tenemos en cuenta que son menos de 10.000 habitantes (para la India es muuuy poco). Tiene una pequeña estación de tren donde pasan 2 trenes por día. Uno que va hasta Khajuraho y otro que vuelve. Y tiene una ciudad (Jhansi) enorme a 20 kilómetros.

Ganesha

Ganesha

Llegamos a Orchha un mediodía de mucho sol. Decidimos posponer la tarea de buscar un guesthouse bueno, bonito y barato para almorzar primero. Nos sentamos en un restaurant y toda la familia que allí vivía nos saludó. Cuánto hacen que no nos saludaban o sonreían. El padre (dueño del restaurant) se acercó hasta para preguntarnos como queríamos los fideos que habíamos ordenado. No tardamos mucho en darnos cuenta cómo sería nuestra estadía en el pueblo.

Orchha - 11

Orchha es un pueblito para ser caminado varias veces. Primero porque no hace falta caminar más de 5 minutos para perderse en el medio de la nada. Donde no se ve nada más que campo. Y segundo por la amabilidad de la gente. Todas las personas saludan y sonríen. Si hicieran una de esas estadísticas de los lugares más felices, no nos sorprendería que Orchha esté entre las primeras de la India.

No fuimos los únicos con planes de descasnae

No fuimos los únicos con planes de descasnar

El color de los mercados

El color de los mercados

Orchha es un lugar poco visitado por los turistas. Aparece en las guías de viaje recomendado para ir a pasar el día solo por la riqueza arquitectónica. Y son pocos los turistas que llegan a la ciudad. ¿Será por eso que la gente es tan amable? ¿Por qué aún no fueron arrasados por nuestros intereses occidentales?

La riqueza arquitectónica

La riqueza arquitectónica

Orchha - 6

Orchha - 7

Orchha debe su popularidad a su pasado. Supo ser capital de la dinastía de los Bundella, por lo cual sus pocas calles se entrecruzan entre templos y palacios donde habitaban dioses y reyes ya hoy olvidados. Casi 20 construcciones aguardan hoy ser visitadas. Desde un imponente palacio a números templos o sitios sagrados y simples patios o plaza que se corresponden con el mismo estilo Bundella. Y de ese mismo pasado de dinastías y grandes ceremoniales hoy solo quedan ruinas. Esas calles por las que reyes y dioses desfilaron hoy son escenarios de mercados callejeros. Son la tierra perfecta para dibujar una rayuela y ponerse a saltar. Son el asiento perfecto para que dos ancianos se sienten a descansar y ver la vida pasar. Cada callecita, cada rincón, cada casa encierra la misma belleza que los palacios.

Lo que supo ser el palacio

Lo que supo ser el palacio

De los reyes, solo vimos lo que supo ser su dinastía, esa que no vimos pero nos contaron. De la gente, solo vimos su pueblito, sus miradas y algo de su historia. Esa historia que se entremezcla entre reyes y dioses, entre India y revolución, entre personas del barrio y entre turistas que llegan buscando un lugar para descansar.

Escena típica

Escena típica