Las “ciudades sagradas” hacen de imán para con nosotros. Es la espiritualidad, el olor a incienso, la excesiva cantidad de vacas por las calles y los mantras sonando a toda hora. Nos gustan y Pushkar no fue la excepción.

Sabíamos que era un sitio sagrado donde la máxima deidad es Brahma (dios creador en la cosmología hindú). Cuenta la historia que a Brahma se le cayó una flor de loto azul de la mano. Donde cayó la bella flor se formó un lago en una de las zonas más desérticas de India. A orillas del lago se construyo la ciudad de Pushkar (en sanscrito loto azul). Es una de las ciudades más antiguas de India.

Pushkar - India

Las calles están llenas de encanto. Y todas conducen a un mismo sitio, al corazón de la ciudad, al lago. Allí la gente se reúne, las señoras lavan ropa, otros se bañan, y las vacas ven la vida pasar. Los ghats (escalinatas) parecen tener un encanto particular.

Pushkar - India

Las calles de Pushkar

Pushkar - India - Sari

Lavando ropa en el lago

Pushkar - India - Mujer

Pushkar - India - Lago

Cuando comienza a ponerse el sol…

El atardecer da lugar a la reflexión. El calor deja de sentirse y todos nos dirigimos al lago. Cada quien por su cuenta, vamos tomando lugar en alguna de los tantos escalones. Algunos leen, otros meditan, hay mate, las palomas buscan comida y la música comienza a sonar. En Pushkar parecería que hay más templos que casas, y al atardecer, todas las campanas y los tambores se hacen oír. Es difícil negarse. Uno se sienta, cierra los ojos, y se deja contagiar por el misticismo.

Pushkar - India - Ghat

Pushkar - India - Sadhu

Un sadhu, renunciante a toda posesión material.

Pushkar - India

Meditación

Pushkar - India

El dios Brahma fue castigado por haber mentido. Su castigo fue que no tendría templos ni imágenes que lo representen, como el resto de las divinidades. Solo hay unos pocos templos en su honor y uno esta en Pushkar. Durante el fin de semana, la ciudad se colma de gente. Indios que vienen de todas partes del país para rendir culto a uno de sus dioses y cumplir con la obligación de visitar al menos una vez en su vida, esta ciudad sagrada.

Pushkar - India

Turismo local

Pushkar - India

Vista desde una de las tantas montañas que rodean el lago

Pero, Pushkar no solo es una ciudad sagrada y obligada para los hinduistas. También lo es para los viajeros. El turismo mochilero la recomienda como “la” ciudad de India, además de ser la que tiene los mejores precios a la hora de hacer compras.

India es mezcolanza. De la paz del lago pasamos a decenas de turistas con bolsas y más bolsas repletas de ropa para vender en su país. Los puestos de correo privado para hacer envíos al exterior están rebosantes de paquetes y hay negocios específicos con vendedores bilingües y contactos en las aduanas. La comida israelita está de sobra y comer una pizza resulta más fácil que ordenar comida local. Excursiones con camello, clases de yoga y miradores para ver la ciudad con perspectiva. Aquí también hay templos, pero son para otro dios, ese que tanto veneramos en las sociedades de consumo masivo.

Pushkar - India - Mujeres

Las indias también hacen compras

La gente camina por la calle apurada. Algunos buscan el mejor precio, otros se descalzan para entrar a los templos. Algunos se pasan los días tomando lassis especiales, otros se bañan en los ghats. Pero al fin y al cabo, todos terminamos en el mismo lugar: viendo el atardecer en el lago. La ciudad algo tiene. El misticismo logra calmar a la fieras. Los mantras se contagian y el cuerpo vuelve a un estado mucho más simple. Cerrar los ojos y respirar. 

Pushkar - India