Aclaración: Este fue nuestro itinerario por Rusia. Quizá sirva para sacar ideas o inspirarse un poco más sobre este gran país. Si estás planificando un viaje a Rusia, te recomendamos empezar por nuestra GUIA DE VIAJE A RUSIA.

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Casi noventa días fue lo que estuvimos en Rusia. Desde el oeste avanzamos lo más al este que pudimos.

Comenzamos en Kaliningrado y terminamos en Ulan Ude. Nos hubiese gustado ver mucho más, adentrarnos en Kamchatka y llegar hasta Vladivostok pero el invierno y el tiempo de visa hicieron que quedaran para un segundo momento.

Mientras preparamos la vuelta, les compartimos nuestro periplo ruso. País que cruzamos a dedo y del cual quedamos gratamente sorprendidos.

  • Kaliningrado

Nuestro encuentro con Rusia comenzó en las orillas del Mar Báltico. En Kaliningrado, ese pequeño enclave ruso entre Polonia y Lituana.

Nos hablaron muy mal de Kaliningrado, en internet no hay información y todos los que nos cruzábamos nos decían que sólo habían tanques militares y que íbamos a terminar como prisioneros de Putin.

Nada más alejado de la realidad. Kaliningrado fue el primer mito que derribamos sobre Rusia y sobre los rusos.

Nuestro post: Lo esencial de Kalliningrado

  • San Petersburgo

San Petersburgo no tiene mucho que ver con el resto del país. Es la capital cultural y cosmopolita del país. Es la Rusia europea y zarista dónde se gestó la famosa Revolución de Octubre. Es una de nuestras ciudades favoritas, quizá por que en más de un café creímos ver a Dostoievski haciéndonos señas para tomar algo juntos.

Nuestro post: San Petersburgo, ciudad imperial

  • Veliky Novgorov

¿Fue un acierto haber ido? Fue de los pocos lugares de Rusia que nos dejaron gusto a poco. Es una buena parada entre San Petersburgo y Moscú, eso es seguro. Es la ciudad del primer Kremlin y una de las más antiguas de Rusia, pero nosotros no pudimos encontrarle un sentido. Pero capaz que ustedes lo logran!

Nuestro post: Veliky Novgorov y sus habitantes

  • Moscú

Rusia nos venía gustando, y en Moscú nos terminó de enamorar. Moscú es por lejos una de las capitales más superpobladas y con más identidad propia. Los moscovitas son personajes interesantes.

El gran Kremlin, las catedrales, el metro… Moscú es la Rusia del imaginario popular y mucho más. El único problema son sus extrañas escaleras.

Nuestro post: Moscú, escaleras del tiempo

  • Vladimir

Vladimir es una de las tantas ciudades que conforman el anillo dorado (Golden Ring). Una suerte de circuito que une ciudades antiguas con catedrales, iglesias y Kremlins de antaño.

Es turístico, es cierto, pero vale la pena meterse en alguno de todos estos pueblitos. Nosotros visitamos Vladimir y fuimos por el día a Suzdal.

Nuestro post: Esos seres extraños en Vladimir y Suzdal

  • Kazán

Es la capital de la República de Tartastán. Tierra de tártaros, de rusos ortodoxos y de rusos musulmanes.

Acá la cultura y las costumbres son otras, incluso el dialecto tártaro marca una diferencia con el resto de Rusia. La gran mezquita le da el aire justo para hacer de Kazán una de nuestras ciudades favoritas.

Nuestro post: Kazán, tierra de tártaros

  • Náberezhnye Chelny

Cuándo llegamos a Chelny nos dimos cuenta que éramos de los pocos turistas que lo hacen. Es cierto, la ciudad no tiene atractivos turísticos salvo su gente y su cartografía soviética.

Chelny es una de las tantas ciudades que los soviéticos montaron a partir de la necesidad de industrias y edificaciones.

Nuestro post: Cartografía de una ciudad soviética

  • Perm

Al igual que Chelny fue otra de las paradas obligadas por intentar recorrer el país más grande del mundo a dedo. Fueron paradas para descansar pero terminaron siendo grandes aciertos. Nos permitieron conocer otra cara del país, de ciudades industriales y de gente por demás amable.

  • Ekaterimburgo

La ciudad de la sangre derramada. Acá Rusia zarista llegó a su punto final, ya que fue en Ekaterimburgo dónde fue asesinado el último zar junto a toda su familia. Monumentos y mitos sobre Anastasia envuelven toda la ciudad.

Un detalles: Ekaterimburgo está cruzando los montes Urales, es decir, es parte de Asia.

Nuestro post: Ekaterimburgo y la sangre derramada

  • Astaná – Kazajistán

En Ekaterimburgo decidimos traicionar a Rusia por unos días y cruzarnos a Kazajistán para conocer Astaná, su nueva y renovada capital que fue creciendo al ritmo de los barriles de petróleo en el último año.

Aprovechamos que no necesitábamos visa para Kazajistán y nos fuimos por una semana. Volvimos a entrar a Rusia por Omsk.

Nuestro post: Astaná, ciudad de contrastes

  • Omsk

¡Bienvenidos a Siberia! Omsk es una de las ciudades más grandes de Siberia. Ciudad con edificios soviético, iglesias ortodoxas y unas casco histórico que se presta para caminar de una punta a la otra.

  • Irkutsk

Ahora si, llegamos al corazón de Siberia y hace frío por más que aún sea verano. Estamos una de las zonas más despobladas del mundo. Irkutsk es una pintoresca ciudad que se recorre caminando a orillas del río Angará. Pero su fama se debe a la cercanía del Lago Baikal.

Nuestro post: Lo sagrado del Lago Baikal

  • Lago Baikal

Es el lago más profundo del mundo y conserva un 20% de las reservas de agua dulce del planeta. Es importante, es enorme y los paisajes son únicos.

Nos hizo sentir chiquitos y minúsculos. Nos encantó. Tanto que fuimos cuatro veces en total y cada vez de un modo distintos.

Nuestro post: Cuatro formas de conocer el Lago Baikal

  • Ulan Ude

Rusia se esta acabando. Ya cruzamos más de 6.000 km desde Kaliningrado y lo cierto es que Ulan Ude poco tiene que ver con San Petersburgo. Si no fuera por la gran cabeza de Lenin dudaríamos si seguíamos en Rusia o si ya estábamos más cerca de Mongolia.

Ulan Ude es la capital de la República de Buriatia, tierra de nómades de antaño. El dialecto buriata es más cercano al mongol que al ruso, una de las tantas pruebas de que las fronteras son por sobre todo culturales.

  • Ulan Bator – Mongolia

De Ulan Ude cruzamos a Ulan Bator, capital de Mongolia. Quizá el sinsabor de la llegada a Mongolia estaba teñido de la nostalgia de dejar atrás un gran país y una gran cultura como Rusia.

Nuestro post: Mongolia I, la llegada