Articles Tagged with: Gobi
La poesía que la tecnología nos ha robado

“Deja tu casa. Ve solo. Viaja ligero. Lleva un mapa. Ve por tierra. Cruza a pie la frontera. Escribe un diario. Lee una novela sin relación con el lugar en el que estés. Evita usar el móvil. Haz algún amigo”.

Paul Theroux.

Recuerdo hace diez años uno de mis primeros grandes viajes, a Bolivia. Me parecía épico lanzarme en aquel entonces a ese totalmente desconocido país para mi. En realidad, todo me parecía épico en aquel entonces. Fuí con dos amigos y muy poca plata; coincidíamos con la primera asunción del presidente Evo Morales. En ese viaje de un mes alternaba alojamientos entre hostels y carpa. Las estaciones de tren o colectivos, bares o plazas eran los sitios ideales para conocer otros viajeros. Desde el día dos del viaje, nuestro grupo de tres se amplió. Amigos que hicimos en la ruta se unían a nuestro viaje, luego se separaban y más tarde los volvíamos a encontrar. Todo se debatía en una sobremesa y la gente de alrededor se unía a la charla. Es cómo si la gente estuviese concentrada en aquí y ahora. “El sábado que viene a las 19:00 horas nos volvemos a encontrar en Plaza Murillo” y funcionaba.

Aquel que tuvo la oportunidad de viajar hace 10 años puede notar el gran cambio que produjo la tecnología en los viajes. Cada persona genera su propio mundo con su móvil, tablet o computadora. Cada vez hay más auriculares y gente que come leyendo su muro de Facebook. Es verdad que en algún punto las redes sociales nos permiten estar más conectados, uno puede enterarse al instante del nacimiento de un sobrino o saludar a un amigo por el cumpleaños, pero también es verdad que se pierden el foco del lugar en el que estamos.

La tecnología incorporó grandes ventajas a los viajes, mapas, referencias y la posibilidad de comprar pasajes online. Pero es muy delgada la línea de no sobrepasar ese límite y terminar creyendo que todo se resume a unas pantallas de algunas pulgadas. El desafío es controlar ese impulso de verificar las notificaciones y dar lugar a las otras relaciones sociales, en carne y hueso. Estar presente aquí y ahora.

Hace un tiempo tuve la suerte de poder recorrer el Desierto de Gobi por poco más de una semana. Lejos de una ducha, un baño occidental o una conexión a internet. Lo viví de alguna forma como un proceso de desintoxicación colectiva, con la gente que me acompañaba ya no mirábamos una pantalla, sino atardeceres, paisajes y a nosotros mismos. Sin lugar a dudas, ese viaje, con conexión a internet no hubiese sido el mismo. Cuando se acaban las palabras nos dimos cuenta que el silencio en la vastedad del desierto no incomoda y que hay veces que une mucho más contemplar el mismo punto del horizonte que hablar banalidades. Y como ese se me ocurren varios momentos más en nuestros viajes, como el Pamir, travesías en barco, campamentos rodeados de hippies o pueblos en India que no aparecen en los mapas. A veces por decisión propia y otras tantas por cuestiones que no manejamos. Pero siempre volvemos a la misma conclusión. Es lindo desconectarse.

Recuerdo también aquella vez en Agra que salimos a caminar buscando un lugar para comer. El calor era insoportable y esa mañana nos habíamos levantando antes del alba para visitar el famoso Taj Mahal. Inesperadamente nos cruzamos un desfile de personas con música y un hombre montado en un caballo. Los seguimos con más curiosidad que otra cosa. Se detienen en un portón y poco a poco van entrando. Como veníamos caminando con ellos nos invitan a entrar. Era una boda, se realizaba en el parque de una casa donde estaban dispuestas mesas y sillas para los invitados. Nosotros dos estábamos ahí, sucios, desprolijos pero contentos. Sin esperarlo, sin planearlo nos invitaron a una boda hindú. Beatriz Sarlo no es para nada una de mis escritoras favoritas, pero cada tanto escribe algo interesante. En su libro viajes dice “Se viaja buscando esa intensidad de la experiencia, algo que asalta de modo inesperado y original, fuera de programa y, por lo tanto, imposible de ser integrado en una serie”. Los mejores viajes incluyen saltos fuera del programa, y por suerte esos saltos todavía no se pueden encontrar en internet o bajar desde una aplicación.

Que cada uno viaje como quiere, que cada uno ponga sus prioridades. Está el viajero que cruza la frontera y se detiene en un negocio de telefonía a comprar un chip de ese país para estar conectado y está, también, el viajero que se dejó el teléfono en su casa porque no le interesa saber nada. Imposible juzgar los modos de viajar, pero si quedara algún nostálgico como yo en alguna ruta del mundo le daría un solo consejo. Que dejemos la tecnología de lado, que no dejemos morir la épica, como la de aquellos viajes eternos que nos maravillaban, y que recuperemos un poco la poesía que el mundo parece perder.

¡Viajá con nosotros en el Tren Transiberiano!

VIAJEMOS JUNTOS EN EL TREN TRANSIBERIANO

¿Quién no soñó alguna vez con viajar por las legendarias vías del tren transiberiano? Si sos uno de ellos, este puede ser tu gran momento. Mezclando los años de trabajo de la agencia Trans-Siberiano y nuestros tres meses de viaje por Rusia, uno por Mongolia, más dos meses por China te proponemos un viaje diferente. Un viaje épico, inolvidable y ajustado a tu medida.

Comenzando el 28 de agosto en San Petersburgo y terminando tres semanas después en Beijing. 

RUTA TRANSIBERIANA EN TREN DESDE SAN PETERSBURGO A BEIJING, ATRAVESANDO MONGOLIA.
El viaje de 21 días nos llevará desde San Petersburgo hasta Beijing. Cruzando 6 husos horarios, 3 países increibles y 2 continentes. Serán más de 8.000 kilómetros a bordo del tren más largo y mítico del mundo.

Te proponemos recorrer una porción enorme del mapa, marcada por la historia, la cultura y la diversidad de paisajes. Te invitamos a conocer con nosotros una región remota, épica y poco conocida pero de una manera confortable, segura y divertida. Te proponemos un viaje interesantísimo que comienza en la Rusia zarista y europea, para luego atravesar la inclemente soledad de Siberia, el salvajismo de Mongolia, la cultura milenaria china para terminar el viaje contemplando el mundo desde lo alto de la Gran Muralla.

Nuestro viaje épico y cultural comienza el 28 de agosto en San Petersburgo. Serán 21 días en donde  viajaremos en tren, surcaremos Rusia, su historia y sus iglesias ortodoxas.  Aquí, en Rusia, nos meteremos de lleno en la historia de los zares y de los soviéticos. Cruzando los Montes Urales y pondremos los pies en el continente asiático. Nos adentraremos en Siberia y en el  Lago Baikal, el lago con mayor cantidad de agua dulce.

Luego, cruzaremos a Mongolia. Visitaremos grandes desiertos y paisajes desoladores. Viviremos con familias nómadas y evocaremos las hazañas epicas de Marcos Polo con Gengis Kan. Luego, Beijing. Recorreremos la gran China de Mao y nos adentraremos en una de las culturas más milenarias e interesantes del mundo. Conoceremos la Ciudad Prohibida comeremos con palitos y terminaremos el viaje visitando la Gran Muralla China.

El viaje tiene un enfoque cultural. Tratando siempre de adentrarnos un poco más en la historia e idiosincrasia de tres países que de una forma u otra marcaron el destino del resto del mundo.

Tres países completamente distintos, con sus propios idiomas, costumbres y leyes. Tres paises que por tres semanas serán nuestros.


¿POR QUÉ VIAJAR CON NOSOTROS?

La sola posibilidad de hacer miles de kilómetros arriba de un tren, cambiando de paisaje, de país y de continente a más de uno le atrae. A nosotros simplemente nos fascina. Este viaje en tren en sí es una de las pocas experiencias épicas que aún se pueden vivenciar arriba de un medio de transporte público. Tal es así que famosos viajeros hicieron varias veces esta ruta transiberiana. Nuestros favoritos: Theroux, Neruda, Kapuscinski o Terzani.

Nosotros pasamos varias horas arriba de ese tren hace ya casi dos años (cómo pasa el tiempo che!) y ahora es tiempo de volver pero con una nueva propuesta.

Dejaremos de viajar solos para comenzar a hacerlo con ustedes. Para volver a maravillarnos y descubrir juntos esta antológica región del mapa.

Serán tres semanas de viaje. Pero un viaje relajado, ajustado a nuestros gustos, presupuestos y expectativas. Donde la agencia de viajes Trans-Siberiano se encargará de los detalles y nosotros (junto a ustedes) simplemente nos dispondremos a descubrir un mundo completamente nuevo desde la ventanilla de nuestro camarote.

Será un viaje con mucha independencia donde si bien es cierto que hay un itinerario definido por ciudades, cada viajero puede elegir qué ver y cómo recorrer cada ciudad. Tenemos en mente un estilo de viaje sencillo, sin grandes lujos. Donde nuestro mayor objetivo será aprender y adentrarnos en la cultura de cada país que visitemos. Donde priorizamos las experiencias y el intercambio cultural. Un viaje muy acorde a nuestra forma de viajar y conocer el mundo.


¿QUÉ INCLUYE?

BILLETES DE TREN

Desde San Petersburgo hasta Beijing viajaremos en tren. Alternando entre segunda y tercera clase, que es donde se descubre la verdadera logica de cada país.

ALOJAMIENTO

Nos alojaremos en hostels, guest-house y gers, los auténticos campamentos nómadas. Donde podremos descansar y procesar todo lo vivido.

EXCURSIONES

Incluye excursiones como la Gran Muralla China, el Parque Nacional Terelj (dormir en un Ger) y también visitar el gigantesco Lago Baikal.

IMPORTANTE

Fiel a nuestro estilo de viaje (y de vida), el viaje es sencillo. No incluye grandes lujos ni grandes gastos. El objetivo es mezclarnos lo más posible con la cultura local, disfrutando y viviendo cada uno de los tres países visitados de una manera original y con una perspectiva cultural e histórica.

Durante los 21 de viaje todos los gastos de alojamiento, transporte, traslados y excursiones estarán cubiertos. La tarifa del viaje no incluye áreos hasta San Petersburgo y desde Beijing. Tampoco gastos de comida, seguro médico y/o visados.

VISADOS

Tanto China como Mongolia requieren la tramitación de un visado previo. Rusia también pero solo para viajeros con pasaporte europeo. Pasajeros con pasaporte latinoamericano no necesitan visa para Rusia.

Todas las cartas de invitación y procedimientos para aplicar a los respectivos visados serán facilitados por la agencia de viajes Trans-Siberiano.

ITINERARIO


Día 1: San petersburgo (28/08/17)

¡Bienvenidos a Rusia!

Llegada a San Petersburgo y encuentro del grupo en el hostel. Charla de bienvenida a las 18 hs más noche libre en la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida

día 2: san petersburgo

En la mañana visita guiada al Museo Hermitage (opcional). El Hermitage está en la antigua residencia de los Emperadores Rusos (llamado también Palacio de Invierno). Miles de piezas de arte y cientos de habitaciones hacen de la antigua residencia de los zares una parada obligada. Durante la visita pueden ver obras maestras increíbles: Leonardo Da Vinci, Tiziano, Rembrandt, Rafael y muchos más sin mencionar las salas mismas del Palacio adoradas de mosaica, piedras semi-preciosas y con vistas al Rio Neva.

Tarde libre para recorrer la ciudad a su gusto. San Petersburgo es una de las ciudades más preciosas de Europa con sus catedrales, avenidas, museos, galerías, palacios, puentes – cada uno encontrará algo especial.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

día 3: San petersburgo + tren nocturno a moscú

Día libre. Si tiempo permite, se puede visitar el Palacio de Verano (Peterhoff) de los emperadores rusos con sus maravillosos parques, fuentes y arquitectura zarista para sentirse como un rey por un día.

Luego, traslado a estación de trenes.

Tren nocturno a Moscú.

dia 4: moscú

Traslado al hostal desde estación de trenes.

Día libre. Se pueden recorrer los lugares famosos de Moscú: Plaza Roja, Museo de la Historia, Bunker de la Guerra Fría, Catedral de Cristo Salvador, Museo de Bellas Artes entre otros.

Alojamiento en hostel, habitación compartida

dia 5: moscú

Día libre para conocer la capital Rusa. Comenzamos el día en la Plaza Roja, la cual está rodeada de bellos edificios y los muros del Kremlin, sus adoquines hacen recordar los pesados pasos de Iván el Terrible.

Por cierto, se llama Plaza Roja porque significa hermosa en la antigua lengua rusa. Curiosamente, el nombre no tiene relación alguna con el comunismo que gobernó al país desde 1917 hasta 1991.

En la tarde se podrá asistir a conciertos de música o al famoso Circo de Moscú. El programa cultural de esta ciudad es abundante!

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

dia 6: moscú + Tren Transiberiano a Ekaterimburgo

Día libre hasta el horario del tren.

Traslado a estación de trenes.

Tren nocturno a Ekaterimburgo.

dia 7: Ekaterimburgo

Desde el tren cruzaremos los míticos Montes Urales, la histórica frontera era Europa y Asia. Tenemos un nuevo huso horario, el primero de los muchos que atravesaremos.

Ya con un pie en el continente asiático tendremos el día libre para recorrer la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

dia 8: Ekaterimburgo

Día libre en la capital de Urales. La ciudad de Ekaterimburgo fue fundada en la época de Pedro el Grande y lleva el nombre de su segunda esposa, Catalina. Esta ciudad entró tristemente en la historia como el lugar donde fueron asesinados el último zar ruso Nicolás y su familia.

Ekaterimburgo está ubicado justo en la frontera entre dos plataformas continentales – de Europa y Asia. A pocos kilómetros de la ciudad, se puede visitar un monumento dedicado a esta frontera continental.

Por la noche, Traslado a estación de trenes con dirección Irkutsk.

dia 9-10: Tren Transiberiano

Comenzamos a adentrarnos en dirección a Siberia.

Será desde el tren desde donde podrás experimentar la belleza del paisaje, conocer nuevas personas y visitar el vagón comedor, que es el centro de la vida social en el tren Transiberiano.

Serán unos 3.500 kilómetros hasta nuestra siguiente parada: Irkutsk.
Sí, estos días cruzamos gran parte de Rusia (y de Siberia).

dia 11: Irkutsk

Llegada a Irkutsk y traslado al hostal.

Día libre en la ciudad llamada “París de Siberia” por su bella arquitectura del siglo XIX. También famosas casas siberianas, conocidas por la arquitectura de madera.

Una ciudad para perderse caminando.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

dia 12: Lago Baikal

Traslado a Listvyanka, pueblo ubicado en la orilla del Lago Baikal

Día libre en Listvyanka donde se puede visitar al museo del Lago Baikal, Mirador e Iglesia de San Nicolás entre otros atractivos.

Alojamiento en challet de madera, habitación con desayuno.

Día 13: Regreso a Irkutsk y tren a Mongolia

Luego del desayuno, nos despedimos del mayor lago de agua dulce para volver a la ciudad de Irkutsk.

Día libre hasta el horario de tren. Próximo destino: Mongolia

Día 14: Tren Transmongoliano

Primer cruce fronterizo del viaje: Bienvenidos a Mongolia, tierra de nómadas y caballos salvajes.

Luego de cumplir con todos los requerimientos fronterizos seguiremos viaje rumbo a Ulan Bator, capital de Mongolia.

Día 15: Ulan Bator

Día libre en esta agitada ciudad que aún es fiel al espíritu nómada de sus habitantes. Se puede visitar a la Plaza Sukhbaatar, Museo de Historia Natural, Memorial Zaisan y al Monasterio Gandaan-Hiid.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 16: Parque Nacional Terelj

Luego del desayuno tenemos traslado al Parque Nacional con guía y chofer.

Visitaremos uno de los lugares más bellos de Mongolia: el Parque Nacional de Terelj y las hermosas formaciones rocosas.

Almuerzo y cena incluidos. Alojamiento en  una autentica Yurta (ger-tienda nómada con baños compartidos)

Día 17: Ulan Bator

Traslado de regreso a Ulan Bator más día libre para seguir conociendo la ciudad.

Alojamiento en hostel, habitación compartida.

Día 18: Tren Transmongoliano - Dirección Beijing

Traslado a estación de trenes. Nos subiremos al ferrocarril Trans-Mongoliano, la rama que cruza el desierto de Gobi.

Gobi es un desierto diferente, está cubierto de corta hierba, la que ha permitido a los nómadas mongoles vivir aquí durante siglos junto a sus animales. En la noche alcanzaremos la frontera con China. Aquí esperaremos unas horas a que las ruedas del tren sean cambiadas, ya que el ancho de los rieles es distinto. Toda una experiencia, pues es algo que no se ve todos los días.

Bienvenidos a China!

Día 19: Llegada a Beijing

Traslado al hostal más resto del día libre para conocer la ciudad.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 20: Beijing

Por la mañana visita en coche a la Gran Muralla China, sección Mutyanyu con guía y transporte.

Tarde libre. Aprovecharemos el día para visitar algunos de los lugares famosos de Beijing: Palacio de Verano, Ciudad Prohibida, Templo de Lama.

Alojamiento en hostal, habitación compartida

Día 21: Beijing (18/09)- fin del viaje

Es el último día del viaje. Cada pasajero dispondrá del día según sus vuelos, horarios o planes personales.

Si el pasajero lo requiere, puede optar por el servicio de traslado al aeropuerto.

Cada pasajero es libre de extender su días en Beijing o de continuar viaje por otras ciudades chinas.

Si llegaste a esta parte del texto es porque seguramente te interesa. Contactate con nosotros para obtener más información, costos, itinerario detallado y poder preguntar cualquier duda que surja.

¿Te interesa? Escribinos
El desierto de Gobi

Ocho días y siete noches. Nos íbamos a internar en los caminos secretos de Mongolia. Caminos que no aparecen en los GPS y que sólo son visibles a los ojos nómadas que los cruzan diariamente a caballo o en algún viejo jeep ruso. Adentrarnos en el desierto de Gobi era nuestra meta.

Gobi - Mongolia-5

Íbamos a visitar el infinito desierto y a caminar por la antigua ciudad imperial de Karakórum. Pasaríamos las siete noches durmiendo en campamentos nómadas. Wifi, agua caliente y poder comunicarnos en inglés iban a quedar reservados para la ciudad. Éramos seis turistas y la noche anterior compramos 80 litros de agua, huevos importados y sobrecitos de café instantáneo. Llevamos poco abrigo, toallitas húmedas y teníamos tanta agua cómo base de maquillaje. Éramos ridículos y estábamos ante un gran momento del viaje.

El primer día pasamos ocho horas arriba del jeep (y no sólo porque se había roto) sino porque las distancias son largas. La falta de caminos hace que 300 km se transformen en varias horas. No hay asfalto, no hay indicaciones. No hay nada. Sólo las huellas del vehículo anterior y un rebaño de camellos caminando a la par nuestra. Si cruzamos un poblado son solamente tres gers (carpa circular mongola) y algunas cabras. Nadie sale a saludarnos. No hay pueblos, no hay cultivos, no hay cercos y no hay personas.

Gobi - Mongolia-6

Gobi - Mongolia-11

Proceso de armado de un ger

Levanto la vista y veo uno de los cielos más azules qué jamás haya imaginado. No hay ni una sola nube. El sol cae de lleno sobre la tierra. Bajo un poco la mirada y veo una infinidad de tierra, sin ningún obstáculo. Puedo marcar con mis ojos el punto exacto dónde el cielo y la tierra se unen. La soledad del desierto es hermosa, pero también es una realidad dura. A los lejos, un puñado de puntos blancos. Son los gers, las carpas mongolas que hacen de viviendas. Son circulares y un occidental no entra parado. Están cubiertas de pieles de oveja y de cuero. Son abrigadas e impermeables. En el centro tienen una salamandra que hace de estufa y de cocina. La mayoría tienen paneles solares, televisores y una antena satelital. Son parte de una iniciativa social que ofrece el gobierno mongol a 500 euros.

Proceso de armado del ger

Proceso de armado del ger

El periplo transcurría y nuestro viaje se componía de varias horas de andar en jeep por el desierto, haciendo cientos de kilómetros sin demasiadas variaciones en el terreno. Por momentos se volvía monótono. Iba sentado adelante, para no escuchar los charlas de mis compañeros, no había mala relación pero quería aprovechar para leer y pensar. Al desierto siempre le acompaña la sensación de soledad, y a esta la reflexión. “Los tiempos son otros, acá la prisa matanos dijo Mariano.

Gobi - Mongolia-15

Gobi - Mongolia-10

Todas las tardes llegábamos a un ger distinto, que iba a ser nuestro hospedaje por la noche. Todos nos hablaron maravillas de la hospitalidad mongola, sólo vimos rostros cansados y curtidos por el sol. Manos llenas de callos que se fueron ablandando de recibir una y otra vez turistas. Nosotros éramos eso, un engranaje en la industria del turismo mongol. Las familias que nos alojaban supieron ser nómades. Hoy el suelo de estos gers tiene una base de cemento.

Yo no encontré la hospitalidad. La única vez que nos convidaron una taza de te salado fue para vendernos un paseo en camello. Están acostumbrado al turista con dólares que paga por la foto del chiquito mongol con el moco seco colgándole de la nariz. Nosotros preferimos darle un pañuelito, pero eso a ellos no le sirve. Igualmente miento. No vimos ni un solo nene en el tour. ¿Los mandaron a alguna ciudad a estudiar? Eso fue lo que entendimos.

Gobi - Mongolia-12

Todo el tiempo pensaba que nuestra experiencia de una semana en el desierto nada tiene que ver con la vida de la gente que hace esfuerzos increíbles por habitarlo. El sol raja la tierra, pero sin embargo las temperaturas no son tan altas, lo más duro es el frío a la noche. Para combatirla utilizan bosta de caballo o camello. La madera no es algún facil de encontrar. El agua proviene de pozos y la comida (salvo la carne) la tienen que comprar. El suelo de los yermos áridos no permite cultivar ningún vegetal, por eso, se dedicaron a ser nómades.

Al día siguiente cruzamos el primer pueblo y cargamos nafta. El pueblo tiene una única calle principal, también de tierra, dónde hay un banco, un minimercado y un café de paso. Las casillas son de chapa y madera, y al lado de cada una hay un ger. En invierno, estos últimos son más calientes (por eso los mongoles se mudan ahí en invierno).

Pueblo

Pueblo

El paisaje va cambiando, es verdad. De la estepa infinita pasamos a la montaña. A lo lejos vemos dunas y atrás de estas unas cumbres nevadas. Lo único constante es el sol, el cielo azul y despejado. A diferencia de Ulan Bator acá no hay polución.

Gobi - Mongolia-4

Los días acá son repetitivos. Improvisamos desayunos con nuestra cocina de gas y salimos. Vemos cambiar el pasaje desde la ventana de nuestro jeep. También vemos cambiar la posición del sol. Es lo único que nos indica el paso del tiempo. Si no fueron por el sol hubiésemos perdido todo registro.

Gobi - Mongolia-1

La segunda referencia que tenemos es Dauka, el conductor. Tiene 45 años pero parece de 60. Es morocho y menudo. Habla poco inglés pero no es ningún boludo. Hace 10 años que trabaja con turistas y conoce el desierto como el jardín de su casa. Posiblemente nació acá, en un ger. Antes de los soviéticos y la ampliación de la ciudad de Ulan Bator, todo era rural. Ahora Mongolia se divide entre la parte rural y la parte urbana. El desierto es el límite, es como frontera natural y por más intento de ciudad desarrollada, mientras exista el desierto Mongolia va a estar aislada.

Gobi - Mongolia-7

Gobi - Mongolia-9

En el día 5 finalmente llegamos a las dunas de arena. Imaginaba algo mucho mas impresionante. No es la primera vez que veo un desierto de arena y posiblemente no sea la última. Dicen que el desierto enseña algo. En mi caso sólo puedo pensar en lo afortunado que soy. Pienso en la condiciones que me tocó vivir y en las posibilidades que eso me dio. No puedo juzgar a los mongoles de oportunistas. Quizá nuestros dólares son la posibilidad de sobrevivir en este lugar, porque en el desierto no se vive, sino que se sobrevive. El desierto de Gobi tiene las condiciones más duras que a uno le puede tocar. A mi me hubiera gustado pasar más tiempo con la gente que nos alojó en sus campamentos, el turismo y el idioma a veces son barreras tan grandes como el mismo desierto.

Gobi - Mongolia-14

Gobi - Mongolia-13

Logro escuchar el silencio. Si hay viento también lo oigo y puedo reconocer palabras. Algún camello bala y un cuervo grazna allá a lo lejos. Pero en el desierto las distancias son engañosas y siento que los animales están cerca mío. Salgo varias veces con la linterna para buscar el sonido pero no logro ver nada. Pregunto por la mañana y nadie más lo escuchó.

El desierto es enloquecedor, es peligroso y no es algo a tomar a la ligera. Se necesita mucho más que 80 litros de agua para una semana. El desierto de Gobi es la nada y bajo el cielo estrellado uno se siente mínimo.

Gobi - Mongolia-18

Finalmente, el último día llegamos a antigua capital del imperio de Gengis Khan. El imperio mongol fue de los más terribles de la historia. Llegaba hasta Hungría e Indonesia. Hoy sólo queda un museo y una ciudad polvorienta y destruida. Fueron nómades guerreros, hoy uno de los países más pobres.

Gobi - Mongolia-20

Gobi - Mongolia-17

Si hay algo que aprendí del desierto, es que cómo el viento mueve las dunas por la noche, la historia y el destino hacen lo mismo con nosotros.

Gobi - Mongolia-8

Info útil

* Si están por adentrarse en Mongolia les recomendamos la guía que armaron Flor y Juan , de Ruta del mate, sobre el desierto de Gobi.