Seguimos con la segunda parte de los destinos de India que se quedaron en la retina de nuestros ojos. Tal vez no son los favoritos de la mayoría, o los que reciben más turistas, pero si, son los que de una forma u otra para nosotros no pasaron desapercibidos. Una selección arbitraria y subjetiva.

6. Haridwar y Rishikesh

Haridwar es una de las 7 ciudades sagradas del hinduismo. Sagrada ya que Vishnu (un dios hinduista) bendijo parte del río Ganges y dejó marcada su huella.

A su vez, la ciudad está muy cerca de la naciente de deshielo del rio Ganges.

Uno puede bañarse en el rio, purificar su karma y conectarse con el corazón espiritual de India. Sadhus, puyas al atardecer, ofrendas y cremaciones son moneda corriente.

El ambiente es similar a Varanasi, pero sin esa cuota de turismo masivo que hace de la cultura un negocio.

Haridwar es ciudad vecina de Rishikesh, ciudad que recibió a los Beatles en su momento de mayor apogeo y que hoy es cuna de múltiples escuelas de yoga.

Haridwar

Celebreación en el río Ganges – Haridwar

Les compartimos nuestra visión de la ciudad: Mojando los pies en el Ganges

Y un breve recorrido por el ashram que visitaron los Beatles en Rishikesh: Caminando con los Beatles

Rishikesh - Beatles

La entrada al ashram

7. Sikkim y Darjeeling

Otra región del Himalaya, pero esta vez es esa puntita que se encuentra entre Nepal, China y Bután, bien al norte y al este de India.

Sikkim fue un reino independiente hasta hace unos pocos años. Aún mantiene su propia cultura y sus propias reglas. Cada región es un país distinto dentro de India. Y Sikkim no es la excepción. Senderos de trekking, monasterios budista y el Kachendzonga, la tercer montañana más alta del mundo.

Cerquita de Sikkim, está Darjeeling. Famosa por su té y su famoso tren de juguete, legado de la colonia inglesa. Las plantaciones de té tienen su encanto y sobre todo cuándo las cosechas están en manos de pintorescas y simpáticas señoras.

Un té con vista al Himalaya, vale la pena.

Vistas desde el toy-train - Darjeeling

Vistas desde el toy-train – Darjeeling

Nuestro post acerca de la ciudad de Darjeeling: Reencuentros en Darjeeling

Nuestro post sobre Sikkim: Reino olvidado de Sikkim

Ruinas de la antigua capital de Sikkim, cerca de Pelling

Ruinas de la antigua capital de Sikkim, cerca de Pelling

8. Hampi y Anegundi

Del norte, pasamos al sur de India. Hampi tiene una geografía única y nunca antes vista por nosotros. Arrozales verdes con montañas de piedras apiladas prolijamente. Según dice, esas piedras se le cayeron al dios mono, Hanuman, en un viaje a la isla de Sri Lanka. Otros dicen que los ovnis también tuvieron algo que ver.

Sea como fuere, esas rocas apiladas crean un paisaje único.

A unos 5 km de Hampi, se encuentra Anegundi un pequeño poblado que poco tiene que ver con la turística e israelita Hampi. Puestos de chai, piletones donde lavar ropa y caminos que se trazan a mano a una y otra vera del rio. Templos perdidos y sitios sagrados. Hampi nos fascinó.

Hampi Anegundi

La vista desde una de las tantas montañas de Hampi

Hampi Anegundi

Las calles de Anegundi

 Acá nuestro post: Contando piedras en Hampi

9. Puri

Puri fue la primer playa de India que visitamos. Es un pequeño pueblo de pescadores. Tiene pocas calles asfaltadas y no tiene un centro comercial. La gente suele ser amable (nunca falta el oportunista que algo te quiere vender) y los frutos de mar acompañan cualquier plato. Puri es, también, una de las ciudades de peregrinaje para los hinduistas: el Jagannath Temple es un templo que todo hinduista debe visitar alguna vez en su vida. Nosotros no podemos entrar por ser extranjeros pero podemos verlo desde el edificio de enfrente, una especie de biblioteca donde te cobran precios exagerados para obtener una buena foto del templo en cuestión.

Puri permite descansar de las grandes ciudades de India, leer un buen libro con un mar azul de fondo, cocos y con camellos paseando al lado nuestro.

Les compartimos la crónica de nuestros largos días en Puri: Puri, perspectivas desde la arena

Postal de Puri

Postal de Puri

 10. Pushkar

Pushkar hace de centro energético de la región de Rajasthan. En medio del desierto de Thar, de zona de majarahis, de fuertes y de elefantes pintados a mano. Pushkar da la sensación de recreo en medio de tanto exceso, belleza y riqueza.

Pushkar es una ciudad sagrada para el hinduismo ya que posee un lago creado por el mismísimo dios Brahma. El lago cobra fuerza al atardecer cuándo los ghats se llenan de creyentes y curiosos que se acercan a meditar, cantar, rezar y tomar un rico mate (o chai) en medio de música y energía por doquier. El sol tiñe todo de amarillo y por instantes el tiempo parece congelarse en semejante paraíso

Pushkar también es sagrada para los turistas por poseer los mejores mercados de ropa y souvenirs de india. ¡Así de contradictoria es India!

Nuestro post: Pushkar, ciudad sagrada

Pushkar - India - Lago

Cuando comienza a ponerse el sol en Pushkar

Bonus – Nueva Delhi:

Es la bulliciosa capital de India. No es un destino recomendado. Es agobiante, calurosa, pegajosa y querellante. Nosotros salimos espantados la primera vez que llegamos a Delhi, pero luego volvimos y comenzamos a encontrar su riqueza y su valor en los detalles.

Es una ciudad que para poder apreciarla hay que traspasar esa barrera superficial que Delhi propone, para ver algo más que pobreza, suciedad y hambre.

Delhi es una de las ciudades más grande del mundo, muchos mercados y de todo tipo, infinidad de templos y de religiones. Todo es múltiple. Museos, monumentos históricos y hasta puestos de comida.

Nueva Delhi fue testigo de nuestra llegada y nuestra partida de India 8 meses después, quizá por eso siempre la recordamos con cariño.

Multitud. Todo es multitudinario en India

Multitud. Todo es multitudinario en India

¿Querés leer primera parte de esta selección? Nuestros 10 lugares en India – Parte I

¿Te quedaste con ganas de más? Acá podes ver nuestro itinerario completo de nuestros 8 meses de viaje por India